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Trisha Prabhu, la voz de una generación: “Los jóvenes están atrapados en un mundo digital que no es saludable”

  • Trisha Prabhu, invitada estrella al I Encuentro Internacional de Derechos Digitales
  • Creó una app contra el ciberacoso con 13 años y lucha por un mundo digital seguro

Captura de pantalla anunciando el panel de Trisha Prabhu en el primer Encuentro Internacional de Derechos Digitales de Barcelona donde se ve a la izquierda una foto de la participante
Panel de Trisha Prabhu en el primer Encuentro Internacional de Derechos Digitales de Barcelona
Manuel González
Manuel González

A los 13 años, Trisha Prabhu creó Rethink, una aplicación para móviles centrada en prevenir el ciberacoso, incitando a los usuarios a pensar lo que quieren escribir antes de enviar un mensaje. Ahora, con 26, es la fundadora de Rethink Citizens, una organización sin ánimo de lucro dirigida por jóvenes que luchan por educar y empoderar a su generación, reclamando un mundo digital más seguro y respetuoso con sus derechos. Inspira a las nuevas generaciones para crear un internet más seguro. Trisha es una de las invitadas internacionales del I Encuentro Internacional de Derechos Digitales, organizado por Mobile World Capital Barcelona, y que comienza este miércoles en Barcelona. Alza la voz como alguien que lleva media vida preocupada por los efectos dañinos que provocan las plataformas tecnológicas a la ciudadanía, sobre todo en los menores. Ha atendido a RTVE Noticias por videollamada.

¿Cómo ha sido la evolución de Rethink desde que lanzaste la app en 2013? ¿Cuáles dirías que son los hitos más relevantes hasta hoy?

Cuando empezó, era solo una idea en mi cabeza. Uno de los momentos más importantes fue que, en octavo grado, hice un proyecto para la feria de ciencias donde pude probar la idea y descubrí que en realidad era muy efectiva, ayudando a los jóvenes a parar y pensar dos veces antes de decir algo online. Otro momento importante fue lanzar la tecnología, primero como una app móvil y después como una extensión de Chrome para que también funcionara en cualquier ordenador, que posteriormente han integrado otras grandes plataformas.

Me gusta decir que esta idea tan sencilla, que tuve cuando estaba en secundaria, se ha convertido en un estándar de internet. Algo que está impactando a miles de millones de personas.

Trisha Prabhu en la presentación de su libro Rethink The Internet

Trisha Prabhu en la presentación de su libro Rethink The Internet

El impacto de las redes sociales ha cambiado mucho desde que creaste Rethink, ¿cuáles son tus principales preocupaciones cuando se habla del uso de esas plataformas por parte de los jóvenes?

Cuando empecé con Rethink, la mayor parte del ciberacoso era mediante texto. No había tantas plataformas algorítmicas. TikTok no existía. Y desde luego, la inteligencia artificial generativa no era algo que la gente usara todos los días. Hoy tienes a los jóvenes conversando con chatbots de IA, que les dicen, a veces, cosas muy explícitas, inapropiadas, aterradoras. Incluso hemos visto informes de jóvenes que han muerto por suicidio porque un chatbot les dijo que lo hicieran.  

Hay muchos problemas específicos que me preocupan, pero si solo tengo que quedarme con uno, es la idea de la autonomía. Me preocupa mucho que los jóvenes de hoy, y los ciudadanos digitales en general, no tengan la autonomía que deberían tener para vivir bien sus vidas online. No podemos elegir qué contenido vemos porque los algoritmos nos dirigen constantemente. No sabemos ni podemos verificar lo que nos dice un chatbot y, en cierto modo, estamos atados a la inteligencia artificial.

Además, los adolescentes sienten la presión de tener que estar en las redes sociales todo el tiempo. No son capaces de dejar el teléfono a un lado.  

Mis preocupaciones han pasado de problemas específicos a preocuparme más por este mundo digital en el que muchos jóvenes se sienten atrapados en un sistema que no es saludable para ellos.

En Barcelona, estarás en un panel titulado "De usuarios a agentes de cambio: jóvenes redefiniendo los espacios digitales". ¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir durante tu intervención?

Estoy muy contenta de acudir al I Encuentro Internacional de Derechos Digitales. Queremos centrar la conversación en qué esperan los jóvenes del mundo digital, lo que exigen para su dignidad y qué quieren aportar.

Me encanta lo que estamos haciendo con la iniciativa Rethink Citizens con los jóvenes en Estados Unidos. Están desarrollando soluciones para los daños que provoca la IA, para el impacto de las redes sociales en la salud mental o con temas relacionados con la sostenibilidad.

Es gratificante para mí ver a estos adolescentes increíbles, algunos de tan solo 13 años —como yo cuando empecé— con ideas tan buenas e innovadoras. Estoy muy emocionada de ser la voz de sus puntos de vista y mostrar a la gente que, recurriendo a otros jóvenes y elevando sus voces, podemos llegar a un internet mejor.

¿Por qué crees que es tan importante un encuentro sobre derechos digitales como el de Barcelona? ¿Qué esperas que salga de él?

Creo que el foro es un punto de encuentro para quienes sentimos pasión por construir un internet mejor. Y eso es muy importante, ya que estamos en un momento de la evolución de la tecnología en el que por fin somos conscientes del daño que provoca. Gracias al trabajo de tantos defensores durante los últimos 15 años, hemos llegado a un punto en el que la gente se da cuenta de que internet en su forma actual, el statu quo digital, no es saludable.

Hasta ahora no ha habido suficiente debate sobre qué podemos hacer para cambiarlo, sobre posibles soluciones técnicas o legislativas, e incluso narrativas y culturales. Hacen falta encuentros globales como este para que haya cambios de verdad.

Nos falta una perspectiva global y multicultural, y no dedicamos suficiente tiempo a hablar de las soluciones. Pero no venimos aquí a hablar solo de lo que ha salido mal, sino de nuestros derechos digitales, del internet que queremos crear. Es una oportunidad única para que un grupo muy diverso de expertos se reúna. 

Una de las cuestiones más debatidas últimamente es la de limitar el acceso a menores a redes sociales a determinada edad. ¿Cuál es tu opinión sobre esta regulación? 

Es un tema complicado. En general, es comprensible que se quiera mantener a los menores alejados de las redes sociales que son muy poco saludables, y creo que lo entiendo especialmente en el caso de los niños más pequeños. Hay investigaciones cerebrales muy claras que muestran que eso no es bueno para ellos.

Pero tengo que decir que no es mi solución preferida. Y la razón es que cuando prohibimos las redes sociales para un determinado grupo de edad, cuando decimos que solo puedes tener 16 años para entrar en redes sociales, por ejemplo, lo que termina ocurriendo es que muchos responsables políticos dejan de centrarse en mejorar realmente el mundo digital tal y como existe. Hay menos atención en preguntas como “¿qué hacemos con los algoritmos?, ¿qué hacemos con el ciberacoso?, ¿qué hacemos con la IA y la forma en que está afectando a los jóvenes?”

Simplemente se piensa: “Bueno, ya no están ahí. Así que ya no tenemos que legislar más”. Y me preocupa que estas prohibiciones puedan ser una forma de que los responsables políticos dejen de lado estas cuestiones y nos olvidemos de hacer de internet más seguro.

La pregunta que siempre me hago es: “¿Qué pasará cuando ese joven de 16 años entra en un mundo digital inseguro?”. Obviamente, es mejor que entre con 16 en lugar de con 13, pero eso no cambia el hecho de que sigue entrando en un internet que es inseguro. Si queremos mantener a los niños más pequeños alejados de las redes sociales, o al menos que no pasen tanto tiempo en ellas, probablemente todos deberíamos pasar menos tiempo con nuestros dispositivos. Prohibir el acceso sin más es como poner una tirita sobre un problema mucho más fundamental.

Muchas veces, la gente habla de proteger a los jóvenes en internet, pero no tanto de escucharlos. ¿Quizá los gobiernos necesitan escuchar más a los jóvenes?

Creo que sí, y creo que muchos también dirán que las redes sociales tienen efectos positivos en nuestras vidas. No todo es malo. Es un lugar para comunicarnos, para expresarnos. Muchos adolescentes me dicen: “No es que quiera que me expulsen de las redes sociales, pero sí me gustaría pasar menos tiempo en ellas. Ojalá no fuera adicto a todos estos algoritmos”. Debería ser un producto donde los algoritmos no creen adicción.

La solución es trabajar en los algoritmos. La solución es trabajar en el diseño. La solución es establecer estándares de seguridad. La solución no es simplemente decir: “Bueno, ya sabes, no podemos mejorar esto, así que simplemente vamos a echarte”. Creo que muchos jóvenes están preocupados porque sienten que esa no es la mejor solución que podemos ofrecer.

Trisha Prabhu durante una charla TED

Trisha Prabhu durante una charla TED

¿Cómo convencemos a las plataformas tecnológicas para rediseñar todo el sistema y evitar toda esta situación problemática?

Creo que es una combinación de muchas estrategias, pero creo que hay dos elementos realmente importantes.

Necesitamos legislación para que eso ocurra. Las plataformas están moldeadas por sus incentivos. Y la razón por la que tienen algoritmos y todas estas características dañinas es porque les ayudan a ser más rentables. Es rentable tener a adolescentes de 15 años haciendo scroll durante horas al día. Sin regular eso, va a ser muy difícil convencer a las plataformas de tomar decisiones que, en última instancia, reduzcan sus beneficios.

También creo que hay un papel muy importante que debe desempeñar la sociedad civil, y especialmente los padres y los jóvenes, para que cambie la conversación sobre internet y sobre lo que queremos de internet. Hemos visto que muchas plataformas han empezado a invertir en algunos cambios en los últimos años, y creo que el principal motivo ha sido porque las familias y los adolescentes han dicho: “Oye, esto no me parece bien”. Como consumidores, nuestra voz tiene mucho impacto. Durante mucho tiempo, simplemente aceptábamos lo que nos daban. Ahora estamos empezando a plantar cara y decir: “No, ya no estamos dispuestos a aceptar esto”. Estos movimientos son muy importantes porque ejercen presión. 

Parece que la inteligencia artificial generativa ha complicado aún más la salvaguarda de los derechos digitales. ¿Cómo está complicando la irrupción de la IA la seguridad y privacidad de los menores?

Creo que la forma en que la IA está impactando en todo es profunda. Hemos visto cómo se utiliza para hacer ciberacoso a los jóvenes. Ahora se puede automatizar. Se pueden crear deepfakes que son increíblemente dañinos, especialmente para las mujeres jóvenes. Si en general ya existía la preocupación de que las redes sociales estaban capitalizando nuestra atención, la IA lo ha llevado más lejos: ahora capitaliza nuestra conexión.

Ya no es solo que capturen nuestros ojos, captura nuestros corazones. Ya no tenemos conversaciones entre nosotros. Estamos hablando con la tecnología. Y eso creo que da mucho miedo desde una perspectiva de desarrollo, desde una perspectiva social. Ya vivimos en una época en la que parece que no nos entendemos unos con otros. Creo que las implicaciones, incluso para cosas como la democracia, son potencialmente muy profundas. Así que sí, tengo que reconocer que estoy preocupada.

Después de toda tu experiencia en tecnología y activismo, ¿albergas esperanzas sobre el futuro de internet?

Viendo cómo son los jóvenes con los que trabajo, tengo esperanza. Creo que esta generación no va a aceptar nada menos que un mundo digital en el que podamos conservar nuestra humanidad. Y eso es lo que, con suerte, nos ayudará a llegar a un mejor statu quo digital.