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Así protege un grupo de activistas israelíes a los palestinos de Cisjordania: con su presencia. Eso disminuye la posibilidad de que sean atacados por otros israelíes, pero esta vez colonos, siempre protegidos por el Ejército hebreo. Un activista tras otro sube a un minibús hacia Tarqumyah, al sur de Cisjordania, territorio que está batiendo récords de violencia: más de 700 palestinos han muerto solo este año a manos de supremacistas judíos. Este es el recorrido que hacen los activistas israelíes un día cualquiera en su empeño por compensar el silencio y la inacción de buena parte de la sociedad israelí. Es su forma de combatir la ocupación ilegal de Cisjordania, según reconoce el Derecho Internacional.

Foto: EFE/ Alaa Badarneh

Nicolás Maduro lo ha captado: para entenderse con Trump, hay que hablar su lenguaje. "Please, please, please. Yes, peace, peace forever, peace forever", coreaba el mandatario ante sus seguidores en una "actuación" retransmitida por la televisión nacional, en la que ha repetido machaconamente unas pocas ideas clave y al ritmo de la coreografía de Donald Trump, puño arriba y puño abajo. "Soy más famoso que Taylor Swift en EEUU ahorita", bromeaba el líder venezolano. "Tengo ganas de grabar un disco, inclusive", ha añadido. Pero debajo de este show por la paz, su gobierno se prepara para la guerra. Ha movilizado a millones de milicianos y reservistas, ha realizado maniobras militares y ha anunciado que la Armada venezolana escoltará a los buques petroleros que Estados Unidos pretende bloquear. Por su parte, el presidente norteamericano, Donald Trump, ha dicho en las últimas horas que "no descarta una guerra con Venezuela".

Foto: RTVE