Hay festivales que nacen para marcar agenda industrial, y otros para disputar titulares. El BCN Film Festival, en cambio, ha ido construyendo algo distinto: una forma de mirar al cine como espacio cultural, conversación y refugio. En su 10ª edición, que se celebra del 16 al 24 de abril, el certamen barcelonés reivindica precisamente eso: la capacidad del cine para ilusionar, incluso cuando el contexto invita al escepticismo.
No es un eslogan: es casi una declaración de principios. Una idea que atraviesa una programación de cerca de 90 películas que combina cine contemporáneo, biografías culturales, comedia y revisión histórica.
Como cada año, el BCN Film Fest se apoya en una nómina de invitados que refuerzan su carácter cercano. La presencia de Willem Dafoe encabeza una lista en la que también figuran directores, músicos e intérpretes. El estadounidense ha venido a la capital condal a presentar El Anfitrión, de Miguel Ángel Jiménez.
En esta obra, participa en un drama familiar, "una tragedia de la gente que sabotea por su ego, por el deseo de poder", narra.
Fotografía: David Zorrakino / Europa Press.
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