Los conflictos que asoman en el horizonte y la incertidumbre comercial llevan a los inversores a buscar refugio para su dinero. El más conocido es el oro, pero también ocurre con la plata, otro metal precioso que se ha disparado.
Hasta el pasado verano la onza de plata rondaba los 30 euros. Hoy cuesta 73 y hace un mes, llegó a cien. Detrás hay un 'boom' de inversión en activos tangibles, más allá del dinero, en constante devaluación.
"La inversión en plata la puedes hacer tanto como moneda como en lingote, y monedas de inversión sí que se venden muchas más", advierte el CEO Andorrano Joyería, José Antonio García.