La Fed de EE.UU. mantiene los tipos de interés sin cambios y manda un mensaje de cautela ante las 'midterms'

  • La Fed opta por seguir monitorizando los datos de inflación antes de anunciar más subidas
  • Tras la pausa de esta reunión, el mercado espera un aumento en el precio del dinero en diciembre
Kevin Warsh tras la reunión de la Fed del 28 de octubre

Kevin Warsh, presidente de la Fed, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del 28 de octubreAlex Wong / Getty Images

No se esperaban cambios y así ha sido. La Reserva Federal ha tomado la decisión de mantener los tipos de interés sin cambios en el rango del 3,75% al 4%. Según el comunicado que se ha difundido de la reunión, la decisión no se ha tomado de forma unánime ya que dos miembros del Comité de Mercado Abierto (FOMC) han votado a favor de una subida de 25 puntos básicos. Se trata de las gobernadoras Lisa Cook y Beth Hammack.

En su informe tras la reunión, la Fed reconoce que la inflación sigue estando elevada pero también afirma que el empleo en Estados Unidos es sólido y la actividad económica del país se expande a un ritmo "fuerte". Ante ese escenario, el banco central estadounidense prefiere "contar con más información" antes de tomar futuras decisiones de subidas de tipos que acerquen la tasa de IPC al objetivo del 2%.

Ante los medios de comunicación, el presidente del banco central estadounidense, Kevin Warsh, ha asegurado que "garantizar la estabilidad de precios y frenar la inflación no depende de una fecha concreta ni de un dato aislado" y se ha mostrado optimista: "La medicina monetaria está empezando a funcionar", ha asegurado.

Eso si, los expertos esperan todavía una subida más en 2026. Tras el repunte inflacionario de septiembre que llevó a la primera subida de tipos en tres años por parte del organismo y ante unas presiones geopolíticas que se mantienen y siguen impactando sobre los precios globales de la energía tal y como ha reconocido Warsh, el consenso del mercado otorga un 90% de probabilidad a que haya subida de tipos en diciembre. Eso sí, el presidente de la Fed no ha querido contestar a los medios sobre qué pasará en la última reunión del año: "no voy a compartir mis reflexiones sobre lo que sucederá en diciembre, no creo en prejuzgar lo que va a pasar en las reuniones", ha asegurado a los periodistas.

La Fed opta por la prudencia a las puertas de las 'midterms' en Estados Unidos

Desde una perspectiva política, la decisión de la Reserva Federal de mantener estables los tipos de interés es una jugada de máxima cautela a solo seis días de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Lo habitual por parte del banco central estadounidense es evitar cualquier movimiento drástico justo antes de que los ciudadanos acudan a las urnas para proteger la estricta independencia de la institución.

A pesar de los altos niveles de inflación en Estados Unidos, que en octubre se situó en el 3,7%, Donald Trump ha seguido pidiendo bajadas de tipos. El presidente norteamericano ha criticado dureza el endurecimiento monetario de septiembre y llegó a publicar textualmente que "los tipos de interés en los Estados Unidos deberían ser del 1% o menos", argumentando que el país cuenta con el "mejor crédito del mundo" para favorecer el crecimiento y abaratar el coste de los préstamos.

En plena campaña para las elecciones de medio mandato, Trump ha insistido en que la fortaleza de la economía estadounidense justifica que el país tenga la "tasa de interés más baja del mundo".

Cambios en el calendario de las reuniones de la Fed

En la rueda de prensa posterior a la reunión del FOMC de este miércoles, Kevin Warsh ha anunciado importantes cambios en las reuniones que celebra la Fed. A partir de 2027, el banco central modificará su calendario tradicional para reducir el número de reuniones destinadas a votar sobre los tipos de interés, sustituyéndolas progresivamente por encuentros centrados únicamente en la estrategia económica a largo plazo.

Warsh ha anunciado que durante 2027 la Fed mantendrá sus ocho reuniones anuales habituales, pero una de ellas se dedicará exclusivamente a la estrategia de política monetaria. En esa reunión no habrá votación sobre los tipos de interés ni se emitirá un comunicado oficial.

A partir de 2028 el número de encuentros dedicados a decidir la política monetaria se reducirá de manera fija a seis por año. Las otras dos reuniones anuales se reservarán de forma íntegra para debates económicos sin decisión de tipos.