Sánchez revoluciona el tablero político y obliga a los partidos a encender su maquinaria electoral
- El presidente convoca elecciones el 29 de noviembre tras su fracaso con los decretos de vivienda
- DIRECTO | Elecciones generales y huelga en España
Pedro Sánchez no agotará la legislatura, pese a haberlo repetido numerosas veces en los últimos años. Este lunes convocó las elecciones generales para el primer día que es legalmente posible, el 29 de noviembre, y con ello dio el pistoletazo de salida a un calendario que obliga a todas las formaciones políticas a encender su maquinaria electoral, casi en un tiempo récord, revolucionando así el tablero político.
El presidente del Gobierno se dirigió directamente a la ciudadanía a primera hora de la mañana tras un fin de semana de reflexión por el fracaso de sus decretos en vivienda, que terminó de incendiar las protestas en la calle que comenzaron con el desahucio de Maricarmen: "Ha llegado el momento de que decidáis qué futuro queréis". Al respecto, plantea elegir entre dos disyuntivas: "La ola ultraderechista que involuciona" o que España siga siendo "baluarte de apertura y justicia social y responsabilidad medioambiental".
Los hay más y menos preparados para la cita electoral. En la derecha llevaban años, prácticamente desde el inicio de la legislatura, exigiendo elecciones anticipadas por una legislatura, como decían en el PP, que "nunca debió existir".
La derecha celebra unos comicios para los que llega en un punto álgido
Los 'populares' ya tuvieron su congreso nacional el año pasado para rearmar su estrategia frente a Sánchez y dar la cara en unas elecciones que, con todo, pensaban que llegarían antes dados los casos de corrupción que cercaban al partido y al Gobierno. Alberto Núñez Feijóo salió reforzado como líder con un partido cohesionado que sigue el primero en todas las encuestas, que le otorgan una victoria inapelable, aunque todavía necesitaría a Vox para gobernar.
En ese momento, se comprometió a gobernar en solitario y no en coalición con Vox y lo recalcó para que quedara en la hemeroteca. Desde entonces, ha ido matizando sus afirmaciones diciendo que su deseo es un gobierno monocolor pero que dependerá de lo que digan los ciudadanos con su voto.
Feijóo ha celebrado que "por fin" España va a tener elecciones y también ha llamado a los ciudadanos a elegir entre "corrupción o decencia, decadencia o prosperidad": "La pregunta que propongo a los ciudadanos es si quieren cuatro años más de lo que estamos viviendo o dar oportunidad al cambio". Y tanto él como todo su partido están lanzando la idea de que España necesita "una reconstrucción nacional".
Los de Santiago Abascal también pisan con fuerza en los sondeos y serán, previsiblemente, quienes tengan la llave de un futuro Gobierno, como ha ocurrido en territorios como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía en las últimas elecciones autonómicas.
Abascal ha celebrado igualmente la "excelente noticia" de que haya unas elecciones, pero ha sembrado la duda sobre el proceso electoral en caso de que Sánchez lo "manipule" porque "es capaz de todo". Con todo, ha añadido: "Estamos preparados para ofrecer a los españoles la alternativa que necesitan".
Está por ver si el líder de Vox exige ser vicepresidente y tener algún ministerio o le basta con un acuerdo de investidura o también posiblemente de gobierno.
Pero cabe recordar que la palabra definitiva la tendrán los ciudadanos en las urnas y Alberto Núñez Feijóo ya casi se veía presidente en 2023 ante tantas y tantas encuestas que veían a ambos partidos con una mayoría absoluta. No logró sumar con Vox y vio cómo el líder de la segunda fuerza política del país lograba retener el Gobierno, algo que han criticado con dureza.
La izquierda llega a los comicios en uno de sus peores momentos y sin liderazgos claros
La izquierda es la que llega peor a estos comicios. No solo por las encuestas, que sitúan a todas las formaciones del espectro a la baja y sin poder sumar mayoría absoluta junto al Partido Socialista, sino por la falta de candidaturas y liderazgos claros más allá del PSOE. Todos llevan meses hablando de la necesidad de buscar la unidad, pero son más que evidentes sus diferencias e incluso roces.
La esfera de Sumar se reunió el domingo y el lunes para abordar la situación política ante un posible adelanto electoral que ha sido motivado, fundamentalmente, por la crisis de la vivienda y la imposibilidad del Gobierno de sacar adelante medidas para combatirla. Y ha anunciado que el 17 de octubre presentará su Frente Amplio con los partidos que ya conforman su alianza y anunciará un candidato.
Suenan varios nombres en las quinielas. Un sector de Sumar apuesta por la ministra de Sanidad, Mónica García, como cabeza de lista por Madrid y el de Cultura, Ernest Urtasun, por Barcelona. También la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau ha dicho estar dispuesta a la primera línea para hacer políticas valientes. Y hay voces de izquierdas que apuestan por una candidatura liderada por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, pese a que él mismo se descartó como opción. Cabe recordar que García ya se ha postulado como candidata a la Comunidad de Madrid en mayo para disputarle el gobierno a Isabel Díaz Ayuso.
Sin embargo, quitando Ada Colau, el resto de posibles candidatos es poco conocido entre la ciudadanía. Así quedó reflejado en el CIS del mes de julio, el último que preguntó a los encuestados por el grado de conocimiento de los ministros del Gobierno. García es la única que aprueba con un 54,2%, muy lejos del 96,5% que dice conocer a Yolanda Díaz, que descartó repetir como candidata. Le sigue Urtasun con un 39% y Bustinduy con el 33%.
En rueda de prensa, García, Urtasun, Verónica Barbero y Antonio Maíllo han dejado claro que están "preparados" y van a salir "a ganar" y han pedido "responsabilidad" al resto de formaciones para este momento "histórico". Al respecto, se han abierto a sumar a más formaciones, en un guiño a Podemos.
En Podemos apuestan por Irene Montero, si bien ella también ha lanzado un llamamiento a Sumar para que haya unas primarias abiertas a toda la izquierda, más allá del partido morado, el 14 y 15 de octubre, al límite para que termine el plazo legal el día 16 para presentar candidaturas. En 2023, ambos espacios concurrieron conjuntamente pero los morados rompieron la alianza al poco de comenzar la legislatura y pasaron al Grupo Mixto.
También el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, sigue apostando por un frente amplio de izquierdas, pero parece poco probable que él pueda encabezar uno a nivel nacional, una posibilidad de la que se desmarca su partido. Esquerra insiste en que Rufián es su mejor opción para encabezar la lista republicana a las generales.
Precisamente, los partidos nacionalistas e independentistas mantienen clara su estrategia, velar por los intereses de su territorio, y tienen ya portavoces consolidados en el Congreso como Rufián, Mertxe Aizpurua y Oskar Matute (EH Bildu) o Miriam Nogueras por Junts, si bien ella ha denunciado recientemente en un artículo en el diario Ara la "catalanofobia" sumada a cierto "machismo" que ha sufrido en sus carnes a raíz de la decisión de tumbar los decretos en materia de vivienda, que están copando de críticas a su partido.
El lunes, Nogueras cargó contra Sánchez por haber adelantado los comicios por sus propios "intereses" y para "tapar sus fracasos" y los casos de corrupción que le rodean.
Maribel Vaquero, del PNV, es la que lleva menos tiempo como portavoz tras la marcha de Aitor Esteban como presidente del partido, pero este sigue siendo un activo electoral de mucho peso. Y en el resto de formaciones nacionalistas e independentistas no parece tampoco que vaya a haber grandes cambios.
Una campaña centrada en la vivienda
Lo que está claro es que buena parte de la campaña de todos los partidos, especialmente los de izquierda, estará centrada en la vivienda, que es precisamente la que ha puesto sobre la mesa el botón electoral que ha pulsado Sánchez. Para redoblar la presión, CCOO y UGT acordaron el lunes convocar una huelga general en otoño, tal y como exigía el Sindicato de Inquilinas.
En este escenario, la izquierda plantea estos comicios como las elecciones de la vivienda. "Votar con V de vivienda", decía la portavoz de la Ejecutiva socialista, Montse Mínguez, en X.
Nada más convocar Sánchez las elecciones, la Moncloa anunció que este martes el Consejo de Ministros aprobará un nuevo paquete de medidas en materia de vivienda, que con las Cortes disueltas tendrá que ser refrendado en la Diputación Permanente y no en el pleno habitual del Congreso de los Diputados, lo que facilita al Ejecutivo sacar las medidas adelante sin necesidad del apoyo Junts. De lograrlo, los socialistas podrían aprovechar el éxito en su campaña electoral.
Mónica García, por su parte, ha dicho que salen a estas elecciones a "defender el derecho a la vivienda frente a los especuladores y las libertades frente a los reaccionarios". Todo Sumar está enfocado en esta cuestión, al igual que Podemos.
El PP también se ha sumado en las últimas semanas a recordar sus propuestas en materia de vivienda, como construir un millón de casas en la próxima legislatura. Sin embargo, los 'populares' y también Vox van a tratar, previsiblemente, de redigir el foco de la campaña a Ceuta y a la corrupción que rodea a Sánchez. Y, si la campaña es como en las últimas elecciones, probablemente también se lancen mensajes cruzados para evitar el desvío de votos de un partido a otro.
Sea como sea, y lleguen más o menos preparados, todos los partidos tienen el mismo tiempo para preparar sus campañas electorales, que darán el pistoletazo de salida el 13 de noviembre.