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La muerte de Maricarmen sacude la política con la huelga general y las elecciones del 29N en el horizonte

Decenas de personas dejan flores y velas durante la manifestación ‘Hasta Siempre, Maricarmen’ frente al bloque donde residía
Decenas de personas dejan flores y velas durante la manifestación ‘Hasta Siempre, Maricarmen’ frente al bloque donde residía Matias Chiofalo Europa Press

La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que se convirtió en el símbolo de la crisis de la vivienda tras su desahucio en el barrio madrileño del Retiro, ha provocado una enorme conmoción social y política.

Tras dos semanas hospitalizada, la mujer octogenaria ha perdido la vida sin poder regresar a su casa, tras el acuerdo alcanzado entre Urbagestión, la abogada de Maricarmen, el Sindicato de Inquilinas y el Ayuntamiento de Madrid para renovar su contrato de alquiler.

Su fallecimiento se conoció el mismo día que se puso fecha a una huelga general convocada tras la presión del Sindicato de Inquilinas y con el acceso a la vivienda digna como reclamación principal, lo que plantea un escenario de posible volatilidad.

La reacción del Sindicato de Inquilinas

El Sindicato de Inquilinas anunció la muerte de Maricarmen en la rueda de prensa del miércoles en la que tenían que confirmar la fecha de la huelga general. En un comunicado, lamentan que el acuerdo alcanzado con la empresa propietaria del inmueble y que le permitía volver a su casa ha llegado "demasiado tarde" para la mujer, que ha vivido "una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante".

“El rentismo ha terminado de matar a Maricarmen“

Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas

"Ahora, tras su partida, nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Maricarmen. Y, sobre todo, cumpliremos lo que ella siempre nos pedía: 'Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro'", ha afirmado la organización. "Seguiremos luchando por ti, por todas, como siempre quisiste", ha subrayado el Sindicato de Inquilinas, impulsor de la acampada en la Puerta del Sol de Madrid y otras ciudades por la vivienda.

Bajo lemas como "Ni una Maricarmen más" o respaldando declaraciones que afirman que "no son muertes, son asesinatos", la organización consolida una postura de máxima presión, utilizando la memoria y la "fuerza y valentía" de la octogenaria como mandato para rechazar acuerdos superficiales y exigir medidas más profundas contra la especulación inmobiliaria.

El Sindicato de Inquilinas ha organizado nuevas manifestaciones por toda España este jueves y para este viernes ha pedido "al conjunto de los trabajadores y trabajadoras, y a la sociedad en general" que a las 12 horas del mediodía se haga un minuto de silencio en recuerdo de Maricarmen, "en todos los centros de trabajo y de estudio del Estado".

"El negocio de la vivienda mata. No queremos ni una muerte más", han resaltado.

El futuro de la acampada de la Puerta del Sol

La madrileña Puerta del Sol se llenó de pena, rabia e indignación durante la madrugada de este jueves. Nacida como protesta por el desahucio de Maricarmen, es posible que el carácter de vigilia adquirido en las últimas horas se extienda durante días.

La muerte de Maricarmen ha dotado a la movilización de una carga emocional sin precedentes.

Lejos de desinflarse, el espacio se está utilizando como epicentro para honrar a la fallecida y convocar nuevas movilizaciones, como la marcha de manifestantes que se dirigió hacia el Congreso de los Diputados tras conocer el fallecimiento.

Decenas de personas protestan por Maricarmen, frente al Congreso de los Diputados

Decenas de personas protestan por Maricarmen, frente al Congreso de los Diputados Fernando Sánchez Fernando Sánchez / Europa Press

El jueves a las 20:00 fue el punto de partida de la multitudinaria marcha que recorrió las calles de Madrid en memoria de Maricarmen hasta el portal número 46 de la calle Sainz de Baranda, donde se ha instalado un altar improvisado con la corona de flores que ha presidido el acto.

También hay instalado un altar, donde se acumulan decenas de cirios, flores y carteles en homenaje a la anciana fallecida, en la propia Puerta del Sol y en el resto de las plazas españolas donde se mantienen activas las acampadas.

Acusaciones políticas por la muerte de Maricarmen

La crisis habitacional —y la incapacidad parlamentaria para sacar adelante los decretos de vivienda— ya fue uno de los grandes detonantes del actual anticipo electoral. La muerte de Maricarmen vuelve a centrar el debate social y político.

Que el empeoramiento de la salud de Maricarmen sea una consecuencia directa de su desahucio está siendo objeto de un fuego cruzado de acusaciones. Desde la izquierda y los movimientos sociales han culpado a la empresa gestora del inmueble, a los "especuladores" y a las administraciones de perfil conservador por bloquear la regulación y permitir una situación de emergencia.

Voces de Podemos y Más Madrid han calificado el final de la octogenaria como un "asesinato" o "cruel final", exigiendo acciones inmediatas contra las élites rentistas. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha denunciado la "crueldad de un sistema" que desahució a la mujer de 87 años y la dejó en la calle estando enferma.

Por su parte, la derecha y los sectores conservadores acusan al Gobierno de Pedro Sánchez, a sus socios de coalición y al propio Sindicato de Inquilinas de haber manipulado electoralmente a la anciana.

Voces críticas señalan que se sometió a Maricarmen a un alto nivel de exposición y estrés, y recuerdan que el desahucio se ejecutó por orden judicial aplicando la legislación aprobada por el propio Ejecutivo socialista y que la muerte de una persona de 87 años no debería ser instrumentalizada para la campaña electoral.

A esta polémica se ha unido la de los minutos de silencio por Maricarmen del jueves, con instituciones gobernadas por el PP como la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid, donde no los admitieron para "no contribuir a la utilización política" de su muerte. En respuesta, PSOE y Más Madrid abandonaron la Asamblea para realizar el homenaje en el patio y en el Ayuntamiento aprovecharon un turno de palabra para llevarlo a cabo.

En las Cortes Valencianas sí fue aceptado por el Partido Popular, pero los diputados de Vox abandonaron el hemiciclo durante el minuto de silencio.

Una serie de desencuentros que solo son el inicio de la precampaña electoral.