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"Tú nos abriste el camino": la reivindicativa Puerta del Sol se despide de Maricarmen, que encendió una lucha "imparable"

  • La anciana, fallecida el miércoles dos semanas después de ser desahuciada, se ha convertido en un símbolo
  • Flores, velas y mensajes en un altar improvisado junto a la acampada por la vivienda en la céntrica plaza madrileña
La acampada de la Puerta del Sol se despide de Maricarmen Abascal: "Tú nos abriste el camino"

"Gracias por tu valentía"; "Tú nos abriste el camino"; "Tú empezaste la lucha, nosotros la seguiremos"; "Ojalá tu fantasma no les deje en paz" o hasta un "La que has liado, pollito". Son solo algunos de los cientos de mensajes que visten el improvisado altar formado en plena Puerta del Sol en memoria de "la abuela de todo un país", Maricarmen Abascal, fallecida este miércoles en el hospital en el que estaba ingresada desde que hace dos semanas fue desahuciada del piso donde vivió durante siete décadas.

"Que la muerte de Maricarmen sea una llamada de atención para todo el mundo", expresa a RTVE Noticias la joven Aitana López. Tiene 26 años y ha dormido varias noches en la reivindicativa acampada instalada en el centro de la plaza. "Yo quiero pensar que realmente va a pasar algo, que esto ha sido un despertar", señala. Y lo hace con la vela en la mano que va a dejar en el recoveco en el que se acumulan decenas de cirios, flores y carteles que un goteo incesante de personas ha ido depositando en recuerdo a la anciana en el kilómetro cero, justo a las puertas de la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

"Cuando me enteré de su muerte, no voy a negar que lloré un poco. Lo que ha vivido me parece totalmente deshumano. Me la imagino cómo ha tenido que vivir estos últimos días de tanto luchar y tanto sufrimiento desde un hospital, pero también siento que ver que ha podido levantar a todo un país también tiene que ser algo como muy reconfortante", recalca la joven, que revela que hace poco la han despedido de su trabajo y sigue viviendo con sus padres, sin poder independizarse.

Una joven escribe un mensaje en una vela en memoria de Maricarmen, este jueves en la Puerta del Sol Rodrigo García

Pesar, indignación y rabia. Eso es lo que se respira en la céntrica plaza de la capital tras la muerte del símbolo del campamento en el que desde el 26 de septiembre cientos de personas se han instalado para reclaman políticas que garanticen el acceso a la vivienda digna y contra los desahucios como el que sufrió Maricarmen: "Ha sido la mecha que ha encendido este fuego de lucha imparable". Así la han definido los organizadores de la protesta. "Queremos que no se vuelva a echar a nadie de su casa, que no se vuelva a producir algo así. Maricarmen no ha muerto, la ha matado el rentismo", ha escrito la plataforma Acampada 26S en un comunicado.

Y pese a que a finales del mes pasado Urbagestión, empresa propietaria del piso de la mujer, llegó a un acuerdo con los representantes de Abascal para que pudiera volver a la casa cuando se recuperara, este llegó "tarde", según incide el texto. "Nos quedamos, nos organizamos, ahora más que nunca", recalcan.

Personas colocando carteles con mensajes a Maricarmen Abascal en la Puerta del Sol Rodrigo García

El anillo peatonal que rodea al campamento, que deja libre paso a los edificios y a las calles aledañas, es un hervidero de personas. Como es habitual, muchas son participantes de la protesta, pero también pasan trabajadores de la zona que van y vienen y multitud de turistas que preguntan qué pasa y aprovechan para hacerse fotos ante el particular altar de Maricarmen. Ordenando los objetos, en este día ventoso, vemos a un señor muy emocionado. "Con toda su buena fe ha intentado limpiar la zona y ha recogido todos los carteles", explica Fernando, uno de los jóvenes que se han prestado voluntarios para ayudarle.

"Es quizá un poco frívolo hablar tan cerca de la muerte de alguien como algo que tenga que significar, pero es inevitable pensar en que si ya representaba ese símbolo contra todos los desahucios que ocurren, más aún ahora representa esa capacidad de seguir adelante y de seguir luchando pase lo que pase. Yo creo que esa es la mayor lección que se puede tener aun siendo bastante agridulce y bastante duro", añade el chico sobre el legado que deja la anciana.

Altar conmemorativo sobre suelo empedrado con carteles de mensajes reivindicativos escritos a mano y velas encendidas.

Carteles con mensajes en memoria a Maricarmen Abascal en la Puerta del Sol Rodrigo García

Además del homenaje en la puerta de la Real Casa de Correos, hay dedicatorias y menciones a Maricarmen en otros puntos de la plaza, como el mural colocado bajo la estatua del Oso y el Madroño. O, por ejemplo, también está la "Calle MariCarmen" escrita con rotulador en un cartón en un lateral de la acampada.

Velas, flores y mensajes en memoria de Maricarmen Abascal junto a la estatua del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol Rodrigo García

"Gobierne quien gobierne, van a encontrarnos organizados"

El fallecimiento de Abascal, que en solo unos días iba a cumplir 88 años, fue "un jarrón de agua fría" para el joven Oriol Erausquin. Es profesor de sociología y fue uno de los primeros en instalar su tienda de campaña hace casi dos semanas, un tiempo en el que la movilización social, tras la mecha que encendió el desalojo de Maricarmen, ha conseguido poner el foco en el problema de la vivienda y poner patas arriba el escenario político, con la convocatoria anticipada de elecciones por parte del presidente del Gobierno y el anuncio de una huelga general el 11 de noviembre, que será la primera en 15 años.

"Y de repente nos ha llegado esta noticia, que nos ha llenado de tristeza, que poco a poco se ha ido transformando en rabia, porque sabemos que esto ha sido un caso claramente de esta injusticia. Maricarmen tendría que haber estado en su casa, donde vivió, donde nació, en la misma casa donde murieron sus padres, y ha tenido que morir en el hospital donde fue enviada después del desahucio", critica Erausquin.

Interior de la acampada de la Puerta del Sol de Madrid Rodrigo García

"Todo esto ha sido culpa por todo este proceso de acoso y derribo por parte de Urbagestión y por este sistema rentista que la ha condenado a ello. Y estamos decididos a seguir sus palabras, ya que ella desde el hospital nos dijo que lucháramos", agrega, para subrayar que es "la clase trabajadora organizada" la que está consiguiendo los cambios. "No podemos confiar más en los políticos. Gobierne quien gobierne, van a encontrarnos organizados", enfatiza. Es por eso que por el momento, no hay fecha para levantar la acampada.

"A pesar de la tristeza, aquí vamos a seguir"

En las 'calles' del interior de la acampada, entre la multitud de las tiendas de campaña, los manifestantes siguen desplegando la 'nueva' normalidad que supone su día a día en esta nueva Puerta del Sol. "A pesar de la tristeza, aquí vamos a seguir", recalca rotunda Araceli sentada junto a varias amigas. "Esto no se acaba y con más razón, por supuesto. No es solo el que Mari Carmen haya muerto, es que como Mari Carmen hay muchísimas personas. Y no nos olvidemos de los suicidios", advierte.

"Este problema, que es estructural, creo que hay que darle una vuelta pero grande, o sea, un giro total. Porque es que nos está costando la vida. El trabajo que se está haciendo aquí en la acampada yo creo que no va a ser en vano. Vamos a seguir aquí acampados. Y me da mucha pena tener que llegar a estos extremos cuando se podían, poco a poco, haber ido introduciendo cambios", destaca. El problema, continua, está en los "grandes especuladores, fondos de inversión, fondos buitre, llámalos como quieras", que nos están diciendo "cómo vivir y cuándo morir".

Cuenta que tiene dos hijos, de 23 y 17 años. "¿Cuándo y cómo se van a independizar?", se pregunta. La convocatoria de huelga, acordada este miércoles entre CCOO y UGT junto al Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones, le parece bien pero reclama que "sea una huelga útil y que mande un mensaje contundente" a los partidos.

Varias de las participantes de la acampada por la vivienda digna en la Puerta del Sol de Madrid Rodrigo García

Una de sus acompañantes es María Teresa, que a sus 70 años acude todos los días a la acampada e incluso pernoctó una noche. "Lo que me duele es que Maricarmen no ha muerto feliz. Se ha muerto pensando que la han desahuciado. Le han quitado su casa cuando ella vivía muy feliz", argumenta.

"¿Quién tiene la culpa? Por supuesto el Gobierno, por supuesto la señora (Isabel) Ayuso. Pero es que si esos señores están ahí es porque el pueblo los vota. Entonces también somos culpables de esa muerte", recalca.

Pese a que ella tiene su casa pagada, asegura que al participar en la protesta no piensa en ella, sino en el conjunto de la sociedad. Y no solo por el problema de la vivienda, sino "por muchas más cosas", como la sanidad, la educación, los salarios y las pensiones. "¿Que esto ha llenado el el vaso? Sí. Y entonces no nos vamos a mover de aquí hasta que no se busque una solución", afirma.

"Fuiste la casa de todos": el emotivo homenaje de los vecinos a Maricarmen en su portal