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La industria de defensa y aeronáutica marca récord de facturación en España y ya supera los 18.000 millones

  • La actividad creció un 11,6% en 2025, aportó 24.425 millones al PIB y sostuvo cerca de 290.000 empleos
  • Madrid absorbe el 53% de la facturación del sector, más vinculada a la autonomía estratégica y la innovación
Las industrias de defensa, aeronáutica y espacio  facturaron 18.034 millones en España en 2025, un 11,6% más
Ensamblaje de la estructura de la cola de un avión, en la planta Airbus de Getafe Europa Press / C.Luján
RTVE Noticias

Las industrias españolas de defensa, seguridad, aeronáutica y espacio marcaron en 2025 un hito histórico al facturar 18.034 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 11,6% respecto a los 16.153 millones del ejercicio de 2024, según el informe elaborado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) sobre el impacto económico de estos sectores.

El crecimiento de estos sectores coincide con el aumento de la inversión en defensa que se está produciendo en Europa tras la invasión rusa de Ucrania y el refuerzo de los compromisos de gasto militar entre los países de la OTAN. Para TEDAE, esta evolución refleja el creciente papel de estas industrias en la autonomía estratégica, la seguridad y el desarrollo tecnológico tanto de España como de la Unión Europea.

El principal motor de la actividad continúa siendo la aeronáutica, que generó 12.080 millones de euros, un 6,2% más que en 2024. De esta cifra, 5.915 millones procedieron del negocio civil, mientras que 6.164 millones correspondieron al ámbito de la defensa.

Por su parte, el sector de defensa y seguridad elevó su facturación hasta los 10.877 millones de euros, con un incremento interanual del 16,2%. El segmento aeronáutico concentró la mayor parte de esta actividad, con 6.164 millones de euros, seguido de la defensa terrestre, con 2.631 millones; la industria naval, con 1.682 millones; el ámbito espacial, con 175 millones, y las actividades de seguridad, con 225 millones de euros.

La industria espacial también mantuvo su crecimiento y facturó 1.416 millones de euros, un 9,5% más que el año anterior. Del total, 1.241 millones procedieron de actividades civiles y 175 millones estuvieron vinculados a programas de defensa.

Un impacto de 24.425 millones sobre el PIB

Aparte de la facturación directa, TEDAE estima que estos sectores aportaron 24.425 millones de euros al PIB español en 2025, lo que representa el 1,45% de la economía nacional, y sostuvieron 289.938 puestos de trabajo.

Además, generaron 10.821 millones de euros en exportaciones y una recaudación fiscal de 8.107 millones de euros. Según el estudio, por cada euro de ingresos tributarios directos asociados a estas industrias, la economía española obtiene 2,3 euros adicionales de recaudación.

La aeronáutica es la rama con un mayor impacto económico, con una contribución al PIB de 16.325 millones de euros, la creación de 189.026 empleos y una aportación fiscal de 5.423 millones. También encabezó el capítulo exportador, con ventas al exterior valoradas en 7.887 millones de euros.

El sector también destaca por su apuesta por la investigación y el desarrollo. En 2025, el impacto asociado a las actividades de I+D+i ascendió a 2.812 millones de euros, una cifra equivalente al 30,6% de toda la innovación generada por la industria española. Las empresas de TEDAE destinan cerca del 9% de su facturación a actividades de investigación y desarrollo, una intensidad inversora seis veces superior a la media del tejido industrial nacional.

Madrid aglutina más de la mitad de la actividad

El informe revela una fuerte concentración geográfica de la actividad. Madrid acaparó el 53% de la facturación total, equivalente a 9.501 millones de euros, muy por delante de Andalucía, que reunió el 17% del negocio con 3.135 millones, y del País Vasco, con un 7% y 1.270 millones de euros.

A continuación se situaron Castilla-La Mancha, con 976 millones de euros (5% del total); Galicia, con 747 millones (4%); Murcia, con 503 millones (3%); Castilla y León, con 433 millones (2%); Aragón, con 309 millones (2%); Asturias, con 273 millones (2%), y Cataluña, con 243 millones de euros (1%). El resto de comunidades autónomas concentró conjuntamente alrededor de 644 millones de euros, equivalentes al 4% de la facturación.

Programas de modernización

El informe destaca también el papel de los Programas Especiales de Modernización (PEM), que promueven conjuntamente los ministerios de Defensa e Industria para reforzar la base tecnológica e industrial española.

Según las previsiones recogidas en el estudio, estos programas movilizarán al menos 61.900 millones de euros y buscan maximizar el retorno industrial nacional, con el objetivo de que el 80% del gasto revierta en empresas españolas y el 90% en la industria europea. Actualmente existen cerca de 80 programas aprobados y el Ministerio de Defensa prevé alcanzar los 95 en 2027.

El presidente de TEDAE, Alberto Gutiérrez, ha asegurado que estas industrias se han convertido en un importante motor económico y tecnológico para el país. "Son industrias de Estado que producen capacidades estratégicas y aplicaciones para el conjunto de la sociedad", ha afirmado. Por su parte, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha señalado que la inversión en defensa es clave para el desarrollo industrial, la innovación tecnológica y la creación de empleo cualificado, además de fortalecer las capacidades estratégicas de España en un contexto internacional cada vez más exigente.

El rearme europeo dinamiza el sector

El avance de la industria española coincide con una profunda transformación del panorama de seguridad en Europa. Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, los países europeos han incrementado progresivamente sus presupuestos de defensa para reponer arsenales, modernizar sus Fuerzas Armadas y reducir la dependencia tecnológica del exterior.

Este proceso cobró un nuevo impulso en la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, donde los aliados acordaron avanzar hacia una inversión en defensa y seguridad equivalente al 5% del PIB en 2035 para reforzar la seguridad europea, la capacidad de disuasión de la Alianza y mejorar la protección frente a amenazas convencionales, cibernéticas e híbridas.