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La fábrica de baterías de litio de Navalmoral de la Mata, Cáceres, creará 3.000 puestos de trabajo directos y otros 12.000 indirectos. También la que está prevista en Sagunto, Valencia, empleará a 3.000 personas. Si se cumplen las previsiones, las dos 'gigafactorías' podrían generar en los próximos años decenas de miles de empleos directos e indirectos.

Foto: Una batería de coche eléctrico (Getty images)

Hace ya más de un año que los bañistas no pueden acceder a la playa del Litoral en Sant Adrià, en Barcelona. Está contaminada a causa de la gran actividad industrial del río Besòs. Residuos tóxicos como arsénico, plomo o níquel se han acumulado tanto en la arena como en el agua.

Son peligrosos, dicen los científicos, tanto si se tocan como si se respiran, aunque algunos bañistas hacen caso omiso a la prohibición de acceder. "Es inadmisible el riesgo que existe allí, tanto por un tema cancerígeno como de intoxicación, y nos consta que se está trabajando, pero con demora", dice al Telediario el director de la Agencia de Residuos de Cataluña, Isaac Peraire.

La ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, señala en Las mañanas de RNE que "este verano va a ser extraordinario, hay muchas ganas de viajar tras la pandemia" y nuestro país es un destino seguro por la alta tasa de vacunación. Desde el ministerio mantienen las previsiones con respecto al turismo. "Ya estamos en niveles prepandemia en gasto turístico", señala Maroto, debido a que se ha añadido calidad al turismo. El gasto y la estancia media también ha aumentado, ayudando a la rentabilidad de los destinos, dice. De momento "la inflación no está afectando a las ganas de viajar", afirma. La mejora del sector turístico va de la mano con la recuperación del empleo, añade la ministra.

Sobre el suministro energético para la industria, señala que España no está en la misma situación que otros países europeos que dependen más de Rusia y afirma que "no hay problemas de suministro". En el caso de la industria, afirma que se está "midiendo bien el impacto del precio" para tomar medidas.

En referencia a la dimisión de Adriana Lastra, señala que "al menos ha podido elegir" y recalca que solo deja el cargo como como vicesecretaria general del PSOE pero que no deja la política.

La moda rápida o fast fashion funciona cuando los clientes compran ropa a bajos precios, acordes a su calidad. Es una modalidad más asequible para los consumidores, pero que tiene un alto impacto en el medioambiente, según los expertos, que apuestas por una moda más lenta en la que los usuarios adquieran prendas algo más costosas, pero también más duraderas.

Foto: GETTY

El análisis del armamento da muchas pistas sobre la evolución de un conflicto, sobre el tráfico de armas o el desarrollo de nuevas capacidades. TVE habla con dos analistas que trabajan lo que se llaman 'fuentes abiertas': Imágenes, información a disposición de todos, pero que hay que saber discriminar e interpretar. Christian Villanueva es ex militar y director de la revista 'Ejércitos' y Jesús Román es arquitecto, aficionado y especialista en estos asuntos.

España es el noveno exportador de armas en el mundo, según los últimos datos publicados. La aeronáutica representa más del 90 % de lo que vendemos. Contamos con una industria agrupada alrededor de cuatro grandes conglomerados: Airbus, Navantia, Indra y Santa Bárbara. Ellos articulan consorcios donde se integran otras más pequeñas. Es el caso del proyecto ASCOD, la familia de vehículos blindados del Pizarro, producida por Santa Bárbara. Con las exportaciones como motor y la apuesta por la innovación como sistema de navegación, la industria de defensa española se ha transformado en las últimas décadas. En 15 años, las ventas al exterior se han multiplicado casi por diez: de los 420 millones de euros de 2005 se ha pasado a más de 4.040 (4.000 millones) en 2019.

 Entrevista   Cerebros sin fronteras  

  • Alcanzar las emisiones cero en 2050 es un objetivo mundial que requiere una descarbonización de todos los sectores
  • Pere Estupinyà entrevista a Mercedes Maroto-Valer, Champion de la descarbonización industrial en el Reino Unido
  • Recupera todos los capítulos de Cerebros sin fronteras en RTVE PlayRTVE Play Radio y plataformas de streaming

El coste de la energía ha aumentado un 600% en el último año. Por eso, en una fábrica textil de Barcelona, encender sus máquinas les supone perder dinero. Por otra parte, en un horno de pan de Barcelona viven la misma situación de encarecimiento energético, ya que su factura de la luz se ha triplicado. El sector de la construcción también es de los más perjudicados. El 30% del ladrillo que se consume en España sale de Bailén, Jaén, y ahora la mitad de las fábricas han tenido que cerrar sus líneas de producción. Lo mismo sucede en el sector azulejero de Castellón, donde esperan medidas urgentes. 3.600 empleados del sector ya están en ERTE, es decir, el 20% de sus trabajadores.

Foto: Central térmica de Soto de Ribera, en las proximidades de Oviedo (EFE/J.L.Cereijido)

El paro del transporte llega en el peor momento para el sector de la flor cortada, en primavera, que es la temporada de mayor producción. Las flores ya se han recogido, pero no llegan a los mercados. Aguardan almacenadas en cámaras, donde las flores tienen una duración muy corta. Es un producto perecedero y cada día va perdiendo calidad. Además, la guerra en Ucrania ha cerrado el importante mercado ruso, lo que ha provocado una fuerte caída del precio del producto en los centros de distribución de Europa.

Foto: Getty Images

Los transportistas convocantes del paro seguirán sin arrancar sus camiones pese al acuerdo entre las principales patronales y el Gobierno. Quieren que se garantice que no trabajarán a pérdidas. En los últimos seis años, el sector ha sufrido una subida constante de los costes.

Foto: Camiones circulan  por las carreteras de Zaragoza (EFE/Javier Cebollada)

La guerra en Ucrania ha detenido la actividad en las refinerías de aceite del país. España recibe de allí el 62% del aceite de girasol que utiliza. Esto, sumado a que los barcos no circulan por el estrecho del Bósforo, nos deja solo con el aceite que había en existencias. Parte de la industria agroalimentaria española teme tener que parar si, en cuatro semanas, no encuentra un sustitutivo para el aceite de girasol, que se usa para elaborar multitud de productos.

Uno de los sectores que puede sufrir las consecuencias del desabastecimiento de aceite es el conservero. "Estamos con muchísima preocupación, especialmente ahora con la huega del transporte", dice Juan Maniel Vieites, secretario general de Anfaco-Cecopesca. A pesar de que están buscando proveedores alternativos (como Argentina, Brasil, Bulgaria o Moldavia), explica que "hay muchísima incertidumbre en los lineales de cara a las próximas semanas". A partir de agosto, esperan que "la cosecha española pueda equilibrar esta situación". El carácter exportador de la industria conservera española, con el 60% de la producción destinada al extranjero, incrementa aún más el problema, según Vieites. En las costas del sur no lo está notando tanto porque aún no ha llegado su temporada alta, pero los conserveros gallegos, "que producen el 80-85% de las conservas españolas, son los que están más perjudicados". 

Algo similar postula Eduardo Sanfilippo, presidente de la Asociación de Fabricantes de Conservas de Pescado de Cantabria y director de Marketing de Grupo Consorcio. "A corto plazo, es difícil sustituir a los proveedores", explica desesperanzado. Según dice, de momento no están valorando ERTE, a pesar de que "la situación es bastante negra y bastante complicada". Cuenta que, este año, el aumento del precio de todas las materias primas les ha sobrepasado: "Un incremento tan masivo de todas las materias primas es difícil repercutirlo, pero al final se tiene que hacer. De lo contrario, la industria no es capaz de mantener la actividad".