La Xunta inicia el archivo del proyecto de Altri, mientras la compañía estudia opciones para la conexión a la red eléctrica
- La macrocelulosa de Altri en Palas de Rei (Lugo) ha quedado fuera de la planificación eléctrica del Gobierno para 2025-2030
- Las comunidades locales y ecologistas han denunciado que la fábrica pretendía ocupar una zona de alto valor ecológico
La Xunta ha iniciado el archivo del expediente de la macrocelulosa de Altri en Lugo tras quedar fuera de la planificación eléctrica del Gobierno para 2025-2030, mientras que la compañía ha asegurado que está estudiando “diferentes opciones técnicas para la conexión a la red eléctrica”.
La consejera gallega de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha aprovechado el anuncio para criticar que esa planificación deja "absolutamente sin conexión" a la zona central de Lugo, que linda con A Coruña.
Por su parte, la sociedad Greenfiber, participada por la multinacional lusa Altri y promotora del proyecto Gama para crear una fábrica de fibras textiles y celulosa en el municipio lucense de Palas de Rei, ha señalado que la decisión del Gobierno es "de carácter político y no técnico y ha asegurado que está estudiando “diferentes opciones técnicas para la conexión a la red eléctrica” del complejo industrial, “independientemente de la planificación futura de Red Eléctrica Española”.
Greenfiber ha dicho que “ha actuado desde el primer momento con la máxima diligencia, aportando toda la documentación técnica que se le ha requerido” y se ha reafirmado “en la madurez del proyecto y el valor que puede aportar a la economía, el territorio y el sector forestal de Galicia”.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha respondido que la nueva planificación permitirá doblar la demanda punta de Galicia para 2030 y que, para atender una demanda "del calibre" de Altri, habría que construir una infraestructura específica. "Y si el proyecto, que tenía mucha incertidumbre, no se materializaba finalmente, se hubiera construido una red innecesaria, un activo varado, pagado por los consumidores", ha alegado.
Oposición política y plataformas sociales celebran el archivo del expediente
Quienes sí han celebrado el archivo del expediente son los partidos que están en la oposición en Galicia. "Un triunfo de la ciudadanía", ha dicho la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que ha destacado que el fin del "proyecto nefasto" de Altri se debe a la "presión social sostenida" y no a una cesión de la Xunta.
"Es un proyecto tremendamente agresivo para el territorio", ha dicho en RNE el viceportavoz segundo del BNG en el Parlamento gallego, Luis Bará, que ha añadido que la comarca de Ulloa "tiene un dinamismo económico centrado sobre todo en el sector primario".
El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha afirmado que es "sin duda una victoria para Galicia" y ha señalado que el archivo del expediente supone el "fracaso" de la política industrial del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y le ha exigido que sea transparente respecto a lo sucedido y pida "perdón" por su apoyo al proyecto.
También ha celebrado el archivo del expediente Movimiento Sumar Galicia, que ha considerado que supone una "victoria popular".
"Alegría, cautela y cierta rabia" ha sido la reacción de la plataforma local Ulloa Viva, constituida para oponerse a la macroplanta. Su portavoz, Marta Gontá, ha pedido "cautela" porque "durante los últimos cuatro años hubo muchas mentiras" y ha expresado su "rabia" porque entiende que contar o no con una subestación eléctrica no debería ser el motivo para archivar el proyecto sino su impacto negativo en la población, el medioambiente y la salud.
"La propia empresa ha subestimado el conocimiento y el interés de la población por dar la vuelta a este proyecto", ha destacado en RNE el presidente de Ulloa Viva, Juan Pedro Sánchez.
Varias plataformas ecologistas han celebrado igualmente el anuncio, como Greenpeace, que lo ha hecho "con cautela, porque con los poderes económicos nunca se sabe", y ha pedido a la compañía lusa que anuncie su renuncia al proyecto.
"La presión social y política por fin han hecho recular a la Xunta de Galicia frente a este atentado ecológico, territorial y social", ha manifestado, por su parte, Alianza Verde.
Cuatro años de contestación social
El proyecto de Altri ha vivido cuatro años de contestación social y varios reveses que han dictado el adiós a esa iniciativa industrial que produciría 200.000 toneladas anuales de lyocell, una fibra más sostenible que las de origen fósil.
Desde el principio, la Xunta se mostró a favor de promover la planta y a finales de 2022 la declaró como proyecto industrial estratégico, lo que permitía simplificar y agilizar los trámites burocráticos. En marzo de 2025, la Xunta publicó la declaración de impacto ambiental y dio el visto bueno a la construcción de la factoría, pero para poder convertirse en realidad necesitaba obtener la autorización ambiental integrada, conseguir financiación y garantizar una conexión a la red eléctrica de alta tensión. Tres elementos que no ha logrado.
Las comunidades locales y ecologistas han denunciado durante estos años que la fábrica pretendía ocupar 112 hectáreas (157 campos de fútbol) de una parcela que en total suma 366 hectáreas (unos 513 campos de fútbol) en una zona de alto valor ecológico, colindante con espacios de especies protegidas y de la red Natura 2000, de protección ambiental de la Unión Europea.
Además, la fábrica consumiría 46.000 metros cúbicos de agua diarios del Ulla, el equivalente a toda la provincia de Lugo, y de los cuales dos terceras partes, unos 30.000, volverían al río tras ser depurados, aunque en condiciones de temperatura que cuestionaban los ecologistas.
La contestación se plasmó en diferentes movilizaciones, la más multitudinaria en Santiago de Compostela en diciembre de 2024, donde 100.000 personas, según los organizadores, manifestaron unidos el lema Altri non. Una consigna que hoy han conseguido.