Enlaces accesibilidad

La mayoría sindical de Tubos Reunidos de Amurrio decide suspender la huelga tras 96 días de paros

  • Las centrales convocantes consideran que la entrada de la empresa en concurso de acreedores abre un nuevo escenario que obliga a cambiar la estrategia
  • Aseguran que el problema de Tubos Reunidos no es la plantilla y anuncian una nueva fase de movilizaciones para defender su futuro 
La mayoría sindical de Tubos Reunidos de Amurrio decide suspender la huelga tras 96 días de paros
VERÓNICA ELORZA (RTVE País Vasco)

A primera hora de la mañana de este viernes se celebraba una asamblea en la planta de Tubos Reunidos de Amurrio, en la que la mayoría sindical ha decidido suspender la huelga. Han sido 96 días desde que comenzaron los paros. Y dos meses de huelga indefinida, desde el 16 de marzo.

La razón esgrimida por las centrales que conforman esa mayoría -ELA, LAB y ESK- es el nuevo escenario abierto tras la entrada de la empresa en concurso de acreedores. La representante de ELA, Zurine Miranda, ha señalado que el concurso ha demostrado que el problema de Tubos Reunidos nunca ha sido la plantilla ni las condiciones laborales. Es, ha destacado, financiero, industrial y de gestión.

Nuevas movilizaciones

Por su parte, el delegado del sindicato LAB, Oier Bidaurratzaga, ha dicho que las centrales están apostando por la acería, por la logística y por los puestos de trabajo. Dejan la huelga en suspenso, ha añadido, para decirle al administrador concursal que tienen esa voluntad.

Pero van a continuar luchando, ha señalado Bidaurratzaga. Y por eso convocan otros dos días de movilizaciones los próximos 26 y 28 de mayo. La primera de ellas será en Vitoria y va a coincidir con la reunión que mantendrán los representantes del comité con la jueza de lo Mercantil que dictó el auto de declaración de concurso de acreedores de Tubos Reunidos.

Vuelta al trabajo

El próximo domingo volverán al trabajo en la planta de Amurrio los trabajadores que han respaldado la huelga, un 75 por ciento del total. Desde el pasado martes, la otra cuarta parte de la plantilla ha acudido a sus puestos de trabajo en autobuses escoltados por la Ertzaintza. La fractura entre los trabajadores ha sido evidente.

Tubos Reunidos tiene que hacer frente a una deuda de 263 millones de euros. Su principal acreedor es la SEPI. Con la vuelta al trabajo, la planta de Amurrio podrá hacer salir productos terminados por valor de 13 millones de euros, que estaban bloqueados. Ahora, el futuro de la planta pasa por la negociación de la deuda y la aparición de un nuevo inversor.