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Se agrava la tensión en Tubos Reunidos de Amurrio por el enfrentamiento entre sectores de la plantilla

  • Un grupo minoritario de trabajadores ha celebrado una asamblea en la que ha rechazado la huelga indefinida convocada por la mayoría sindical
  • La situación de Tubos Reunidos se ha agravado desde que el pasado día 4 se declarase en concurso de acreedores
Se agrava la tensión en Tubos Reunidos de Amurrio por el enfrentamiento entre sectores de la plantilla
VERÓNICA ELORZA (RTVE País Vasco)

La celebración este jueves de una asamblea en la planta de Tubos Reunidos en Amurrio (Álava), para votar si se continúa o no con la huelga indefinida, ha tensionado aún más el ambiente. La mayoría sindical, integrada por sindicatos ELA, LAB y ESK, rechaza esta reunión porque asegura que no es vinculante.

Los trabajadores partidarios de celebrar un referéndum han llegado a la planta en grupos de 30 o 40, escoltados por la Ertzaintza. En el acceso a la fábrica se encontraban trabajadores y representantes de los sindicatos contrarios a la asamblea. Se han producido algunos intercambios de palabras y reproches sin que se hayan llegado a registrar incidentes.

En la asamblea han votado 234 personas. De estos votos, 232 han sido partidarios de parar la huelga indefinida que se convocó el pasado 15 de marzo. Esos trabajadores suponen el 25 por ciento de la plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio.

Diferencias entre la plantilla

Desde los sindicatos partidarios de la huelga se ha recordado a las centrales contrarias, Comisiones Obreras y UGT, que el derecho a la huelga existe igual que el derecho a trabajar. Y que con esta votación se está creando un “precedente peligroso”, ha asegurado el delegado de LAB, Oier Bidaurrazaga. 

Por su parte, Gorka Abascal, de ESK, aseguraba que la huelga es un derecho individual. Y que no se puede votar para desconvocarla. Según otro portavoz sindical, el comité de empresa es un órgano de representación de los trabajadores, elegido democráticamente, y con poder de decisión.

La deuda millonaria de Tubos Reunidos

La huelga indefinida en la planta de Tubos Reunidos de Amurrio se convocó en respuesta al ERE activado por la dirección, que no podía hacer frente a una deuda de más de 260 millones de euros. El ERE está en suspensión después de que la empresa se declarase en concurso de acreedores el pasado 4 de mayo.

A partir de ahora, será un juzgado de lo Mercantil el que determine la figura del administrador concursal que se hará cargo de la gestión de Tubos Reunidos y determine si el ERE debe continuar o ser redefinido. La dirección de la empresa ha asegurado que el cobro de las nóminas está garantizado solo para el mes de mayo. 

El futuro de la empresa

Desde principios de año, Tubos Reunidos trabaja en un plan de viabilidad. El próximo mes de junio tendría que hacer pago a un primer plazo del pago de la deuda de 20 millones de euros. Una de las medidas del plan contempla una reducción de la plantilla a través de un ERE, que la plantilla de Amurrio rechazó, pero que aceptaron los trabajadores de la planta de Trapagarán (Bizkaia). 

El vicelehendakari y consejero de Empleo del Gobierno Vasco, Mikel Torres, espera que lo que está ocurriendo no sea un obstáculo para encontrar nuevos inversores para Tubos Reunidos. Y así, ha dicho, buscar una solución para la empresa y para el futuro de la comarca de Aiaraldea.