El Gobierno aprueba la renovación automática de los alquileres y prohíbe la compra de pisos a los fondos buitre
- El Consejo de Ministros aprueba dos decretos, uno de ellos específico para la prórroga automática de los alquileres
- El Gobierno pide al Congreso la celebración de un pleno extraordinario este viernes para la convalidación de los dos textos
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes dos decretos de vivienda que contemplan, entre otras medidas, la prórroga automática de los contratos de alquiler, como exigía Sumar y el Sindicato de Inquilinas, y prohíbe la compra de pisos a los fondos buitre hasta 2028. También la regulación del alquiler de temporada y por habitaciones. El Gobierno ha pedido al Congreso la celebración de un pleno extraordinario este viernes para la convalidación de los dos textos, según han trasladado fuentes del Ministerio de Vivienda a RTVE Noticias.
El primero de los textos recoge la mayoría de las medidas, también la prohibición de desahucios hasta 2030 y la prórroga por dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028. El segundo texto es el que desarrolla de forma específica la renovación automática de los contratos por tiempo indefinido.
El gran escollo que ha retrasado el acuerdo hasta el último minuto ha sido, precisamente, este, la prórroga automática y sin límite temporal de los contratos de alquiler. Era la principal reivindicación de Sumar y del Sindicato de Inquilinas, la entidad impulsora de la acampada en la Puerta del Sol y el que ha conseguido hacer del desahucio de Maricarmen un símbolo de la lucha por el acceso a la vivienda.
La propuesta de Sumar pasaba por la renovación automática y asimilarlos, de alguna forma, a los contratos indefinidos de trabajo. Es decir, si el inquilino paga no hay motivo para su extinción a menos de que el propietario esgrima una causa justificada.
El PSOE, sin embargo, no era partidario de introducir una medida de estas características -en el borrador que este lunes trasladó el Ministerio de Vivienda la prórroga automática solo se contemplaba hasta 2028-, porque podía alejar del acuerdo al PNV y a Junts y, por lo tanto, la mayoría necesaria para la convalidación del decreto en el Congreso de los Diputados. Habrá que ver ahora qué negocia el Gobierno con estas dos formaciones para conseguir su respaldo, pero todo hace indicar que el segundo texto no tiene ningún viso de prosperar.
Sumar además había exigido la regulación del alquiler por habitaciones, una fórmula que desde la formación entienden da pie a la especulación y a las cláusulas abusivas, pero que desde el ala socialista pedían abordar con precaución, ya que se ha convertido en la puerta de acceso a una vivienda para muchas personas.
El segundo gran punto que estaba en el aire era la fórmula para conseguir prohibir, desincentivar o limitar de algún modo la compra de vivienda por parte de los fondos buitre. Este asunto entraña una gran complejidad jurídica y de momento el Gobierno no ha especificado cómo se hará. Este punto, y a diferencia de la prórroga de los contratos, sí que concitaba mayor respaldo entre los grupos. De hecho, fue una de las medidas que Junts trasladó al Gobierno durante la negociación.
NOTICIA EN AMPLIACIÓN