Un centenar de colonos ataca una aldea para impedir el regreso de una familia palestina y choca con el Ejército israelí
- Netanyahu apoya al Ejército y condena "los disturbios violentos"
- Dos sospechosos han sido detenidos por las fuerzas de seguridad de Israel
Un centenar de colonos israelíes se han enfrentado a soldados del país para evitar que una familia palestina regresara a su casa en la aldea de Yalud, a unos 50 kilómetros al sureste de la ciudad norteña de Nablús, en Cisjordania (Palestina), donde han prendido fuego al inmueble e impedido que los palestinos volvieran. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha condenado estos altercados y los daños a los uniformados.
El Ejército de Israel ha explicado en un comunicado que efectivos de esta fuerza y de la policía fronteriza tuvieron que dispersar a un centenar de colonos y proteger a los vecinos de Yalud, cuando se llevaba a cabo la operación de retorno a su casa de una familia palestina que había tenido que huir por el acoso de los ultras israelíes y que finalmente no pudo hacerlo debido a estos altercados.
Los manifestantes israelíes bloquearon las carreteras, quemaron neumáticos y arrojaron piedras contra las fuerzas del orden, al tiempo que prendieron fuego a vehículos y otras propiedades palestinas.
Dos detenidos que han sido interrogados
Como resultado de estos sucesos, al menos tres policías fronterizos de Israel resultaron heridos leves y varios automóviles de las fuerzas de seguridad sufrieron daños. Dos sospechosos fueron detenidos y trasladados para su interrogatorio a la policía del distrito de Judea y Samaria.
"El aparato de seguridad condena de forma contundente cualquier daño a los efectivos que llevan a cabo sus funciones, así como los actos de vandalismo y daños a la propiedad. Estos incidentes distraen la atención, socavan la estabilidad y entorpecen las actividades antiterroristas y defensivas de las fuerzas de seguridad", reza la nota.
Según la agencia de noticias palestina Wafa, durante estos disturbios los colonos incendiaron dos casas pertenecientes a la familia Al Tubasi, que había sido forzada a abandonar Yalud en julio pasado por el acoso y los ataques repetidos contra ellos. El asalto de la pasada madrugada desató el pánico entre los residentes en este pueblo, que intentaron frenar a los colonos antes de que un gran número de efectivos de seguridad israelíes llegaran a la zona. La agencia, que cita a fuentes locales, apunta que esas fuerzas no intervinieron para detener el ataque de los manifestantes israelíes, sino que les dieron protección y desplegaron más efectivos en la zona.
La familia Al Tubasi tuvo que salir de nuevo de su vivienda a punta de pistola. Horas antes de estos altercados, las autoridades israelíes habían permitido a estos palestinos regresar a su hogar, después de dos meses de desplazamiento forzoso, en cumplimiento de un fallo del Tribunal Supremo israelí que les permitía reclamar su propiedad. El cabeza de familia, Mahmud al Tubasi, ha afirmado que a su vuelta a casa quedaron impactados por la amplitud de la destrucción y el vandalismo provocados por los colonos, el tiempo que tomaron la propiedad para impedirles la entrada. Los ultras regresaron por la noche para prender fuego al inmueble, que ha quedado inhabitable.
Un vehículo militar del ejército israelí se encuentra apostado junto a colonos israelíes cerca de la zona donde excavadoras israelíes están demoliendo edificios de palestinos al norte de Ramala, en la Cisjordania ocupada AFP
Tras este suceso, Netanyahu ha condenado "los disturbios violentos de anoche en Samaria y los daños a las fuerzas de seguridad que llegaron a la escena para mantener la ley y el orden".
"Un grupo de alborotadores no es representativo de la población de Judea y Samaria que respeta la ley, les causa una enorme injusticia e impide que nuestras fuerzas cumplan su misión. Apoyo completamente a las IDF (Fuerzas de Defensa de Israel, Ejército) y a la Policía Fronteriza que opera para frustrar el terrorismo y mantener la seguridad, e insto a las autoridades a enjuiciar a los alborotadores con todo el peso de la ley", ha escrito el primer ministro israelí.
La semana pasada, Netanyahu quitó importancia al incremento de los ataques de los colonos a palestinos en Cisjordania en su intervención ante la Asamblea General de la ONU: "¡Qué distorsión! Es una obsesión. Oigo hablar de esto aquí. Los líderes de los países hablan seriamente de ello", dijo el primer ministro, quien describió a los ultras como unos pocos "jóvenes delincuentes" que de vez en cuando "talan olivos", "tiran piedras" y "prenden fuego".
Un líder colono ha criticado lo ocurrido
A la luz de lo ocurrido, el líder colono Yisrael Ganz, presidente del Consejo Yesha (organización que aglutina a los asentamientos israelíes en Cisjordania), ha considerado que Israel debería emplear las herramientas de la ley para poner fin a este tipo de violencia y cree que incidentes como los de anoche "pueden y deben ser prevenidos", en un raro gesto de crítica a este tipo de acciones poco habitual en él.
"El Estado tiene poderes y herramientas para detener este fenómeno y tiene que usarlos", ha dicho Ganz, citado por medios israelíes. El también gobernador del Consejo Regional de Binyamin (dentro de Cisjordania ocupada), el municipio regional más grande de Israel, ha pedido procesar a los responsables de lo que ha pasado en Yalud y ha remarcado que la ley debe aplicarse en Cisjordania "igual que en Tel Aviv o en Kfar Saba", en Israel.
Al Yalud se encuentra a poco más de 3 kilómetros de Al Qusra, donde varias familias palestinas sufrieron un asedio prolongado por parte de decenas de colonos israelíes, que ocasionó una condena internacional. Amnistía Internacional (AI) se hizo eco de este caso protagonizado por tres familias palestinas que se vieron obligadas a confinarse el 9 de agosto en sus casas tras meses de hostigamiento por parte de colonos israelíes, sin acceso a comida o agua corriente. De hecho, la Media Luna Roja intentó llevarles suministros, pero los ultras atacaron las ambulancias. Solo ocho días más tarde, trabajadores de la ONU lograron alcanzar los hogares de esas familias para llevarles ayuda.
Este martes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha hecho un llamamiento para que se proteja de forma urgente a la población de Cisjordania ante el aumento de la violencia, las mayores restricciones al movimiento y el aceleramiento en la expansión de colonias, que hacen que el día a día sea insostenible para los civiles. Ha recordado que solo este año, decenas de palestinos han sido asesinados, cientos han resultado heridos y muchos han sido desplazados, mientras que muchos se han quedado sin casa por los daños a las propiedades.
"Debe ponerse fin a la violencia frecuente y grave", ha dicho el director de la delegación del CICR para Israel y los Territorios Ocupados, Julien Lerisson, quien ha subrayado que las autoridades tienen la responsabilidad de proteger a la población de actos como las hostilidades perpetradas por los colonos. "Lo que la ley internacional humanitaria dice sobre la protección de la propiedad privada y pública y sobre el acceso de la población a servicios básicos debe ser respetado".
Varios hombres intentan apagar un incendio en un terreno agrícola de Huwara, en la Cisjordania ocupada después de un supuesto ataque con fuego atribuido a colonos israelíes AFP / Jaafar Ashtiyeh
La Cruz Roja ve "abrumador" el impacto de la violencia
CICR tacha de "abrumador" el impacto humanitario de la violencia, lo que incluye la pérdida de vidas y los heridos: "Las restricciones al movimiento significan que los pacientes no pueden acceder a atención sanitaria, los menores no pueden llegar a la escuela, dejan a la gente aislada de sus hogares y medios de vida, y someten a las familias y comunidades enteras a condiciones cada vez más insoportables". Pone como ejemplo el caso de las ambulancias que a veces son retenidas durante horas en los puestos de control o forzadas a hacer rutas más largas para evitar los cortes de carreteras y la violencia. Todo esto hace que el trabajo de los equipos de rescate sea más complicado y haga peligrar las vidas de quienes necesitan ayuda.
CICR reconoce que Israel tiene derecho a adoptar medidas por su propia seguridad, pero destaca que, como poder ocupante en Cisjordania, tiene también una responsabilidad con los palestinos, que están amparados bajo la ley humanitaria internacional. "El poder ocupante tiene la obligación de tratar siempre a las personas protegidas de forma humana, protegerlas contra todos los actos de violencia y amenazas, y debe hacer todos los esfuerzos posibles para restaurar y mantener el orden público y la vida civil".
Un informe de Oxfam Intermón publicado en enero indica que los colonos israelíes han perpetrado, junto con el Ejército de Israel, más asesinatos de palestinos en Cisjordania en los últimos tres años que en los anteriores 17 juntos.
Este mes, el Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron su decisión conjunta de vetar la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados, además de sancionar a empresas y particulares que contribuyan a su expansión, sumándose así a medidas similares aprobadas en el último año por España, Países Bajos, Irlanda, Bélgica y Noruega.
De acuerdo con los últimos datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), desde enero de 2023 hasta agosto de 2026 se produjeron en Cisjordania al menos 6.190 ataques de colonos, dejando víctimas y/o daños a la propiedad. En dichos ataques, 72 palestinos fallecieron y 5.728 resultaron heridos a manos de las fuerzas israelíes o los colonos. Al menos 6.500 palestinos tuvieron que desplazarse de sus casas por la acción de los colonos y las restricciones de acceso —49 comunidades desplazadas por completo y 83 parcialmente—.