La Junta de Paz creada por Trump acuerda el "desarme completo" de Hamás y los demás grupos armados en Gaza
- El mandatario republicano lo ve como "un paso trascendental hacia la paz y la seguridad duraderas"
- Los dirigentes de la milicia esperan que los mediadores garanticen que Israel se retire del enclave
La Junta de Paz creada por el presidente estadounidense Donald Trump ha alcanzado un acuerdo para el "desarme completo" de Hamás y el resto de grupos armados de la Franja de Gaza.
Lo ha anunciado el mandatario republicano en su cuenta de Truth Social, donde ha destacado que se trata de "un paso trascendental hacia la paz y la seguridad duraderas".
Trump considera que este acuerdo, al que califica de "histórico", permitirá que Gaza sea finalmente gobernada por un nuevo gobierno palestino que "trabajará estrechamente con la Junta de Paz para ayudar al pueblo palestino". Al mismo tiempo, ha adelantado que "Israel contará con la seguridad que merece, ya que Gaza dejará de ser una base para ataques terroristas".
Más tarde, en la residencia presidencial de Camp David, el republicano ha afirmado ante los periodistas que está "muy satisfecho" con el acuerdo, y que Israel ha formado parte de él: "Tenemos un acuerdo con Israel. Israel está muy satisfecho. Israel nos ha ayudado y ha sido muy cooperativo en este asunto". No obstante, el líder de la Casa Blanca no descarta que la nueva situación "tenga sus altibajos": "Es una situación muy compleja allí".
Los dirigentes de Hamás han confirmado el pacto y han afirmado que esperan que los mediadores y la Junta de Paz garanticen que Israel respete el acuerdo. Fuentes cercanas a Hamás indicaron que el grupo está dispuesto a "confinar y almacenar" las armas pesadas bajo la custodia de un organismo palestino, no a entregarlas a Israel.
Además, la organización sunita ha emitido un comunicado en el que afirma que el primer paso hacia un acuerdo debía ser un compromiso de Israel de "detener las matanzas y poner fin a sus ataques".
Las reacciones no han tardado en llegar. Kaja Kallas, alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha publicado en su perfil de X que "mucho tiene que encajar para que esto funcione": "El éxito depende del compromiso total de todas las partes. Verificar el cumplimiento de Hamás será un desafío significativo. Israel tendría que retirarse eventualmente de Gaza".
Asimismo, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha celebrado el desarme, y ha pedido acabar con los conflictos de Oriente Medio: "El mundo no puede permitirse más guerra", ha declarado a las puertas del Consejo de Seguridad, en una comparecencia con motivo de su viaje a Siria y Chipre. El máximo representante de las Naciones Unidas ha instado en numerosas ocasiones a ambas partes a avanzar en la aplicación del plan de paz para Gaza, propuesto por la Junta y ratificado por la ONU.
Por su parte, el ministro israelí de extrema derecha, Itamar Ben Gvir, ha asegurado de "inaceptable para Israel" el acuerdo: "Poner fin a los combates contra el movimiento islamista palestino "equivale a aceptar que Hamás prepare la próxima masacre", ha escrito, en referencia a los atentados del grupo paramilitar el 7 de octubre de 2023. Este ha sido el primer testimonio de Israel al respecto.
Qatar, uno de los principales mediadores del conflicto entre Israel y Palestina, también está de acuerdo con esta decisión de Hamás de "aceptar la hoja de ruta para completar la implementación de la segunda fase del acuerdo de alto el fuego". Mohamed bin Abdulrahman, primer ministro y titular de Exteriores, ha trasladado por vía telefónica al líder de Hamás Jalil al Haya su deseo de que el acuerdo sobre su desarme ponga fin al sufrimiento en Gaza.
Según Ghazi Hamad, miembro del equipo negociador, el movimiento ha hecho "concesiones por el bien de nuestro pueblo en la Franja de Gaza, para salvarlo de la muerte y el desplazamiento". Hamad ha afirmado que el tema del armamento está vinculado a la retirada de Israel del territorio palestino.
Actualmente, las fuerzas israelíes ocupan más del 60 % del territorio, una zona separada de la controlada por Hamás mediante la llamada "línea amarilla" que se estableció en octubre de 2025. Originalmente, esta línea de demarcación otorgaba al país hebreo solo un 53% de la región, pero Israel ha ido desplazando los bloques hacia el interior de la Franja, reduciendo unilateralmente el territorio. En mayo, Netanyahu confirmó que se había alcanzado ese 60% y que se aspiraba a ocupar un 10% más.
Un plan con varias fases
Donald Trump ha señalado que la resolución se llevará a cabo en fases "cuidadosamente estructuradas". Una vez completado el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán y la Fuerza Internacional de Estabilización trabajará con una nueva fuerza policial palestina para garantizar la seguridad de Gaza para sus residentes y sus vecinos, ha augurado el presidente estadounidense.
"Hace un año, había una guerra violenta y devastadora, una crisis humanitaria y rehenes mantenidos en un cautiverio brutal. Hemos logrado avances históricos y aún queda mucho trabajo por hacer", ha celebrado Trump, que ha agradecido a los mediadores Egipto, Catar y Turquía y a su propio equipo.
"¡No permitiremos que la amenaza surgida de Gaza el 7 de octubre se recupere! Con este acuerdo, Gaza finalmente estará en manos de un nuevo gobierno palestino que sirva a su pueblo", ha sentenciado Trump, antes de exclamar con mayúsculas: ¡FELICITACIONES A TODOS POR ESTE INCREÍBLE LOGRO, QUE TODOS DECÍAN QUE NUNCA SE PODRÍA LOGRAR!", cuando todavía todo son supuestos no concretados en hechos.
La hoja de ruta
En el plan de 20 puntos de Donald Trump que dio lugar al acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás, se prevé un aumento de la ayuda humanitaria, la gobernación por una administración civil palestina, el desarme de Hamás, la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza y el despliegue de una fuerza internacional para ayudar a mantener la seguridad. Sin embargo, el progreso se ha estancado en los últimos meses.
La hoja de ruta que se discute todavía en El Cairo, Egipto, contempla la transferencia gradual de autoridad al Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), respaldado por Estados Unidos, bajo el principio de "una autoridad, una ley, un arma".
El plan incluye la eliminación de túneles, depósitos de armas e instalaciones de producción de armamento en el enclave.
Hasta el momento, la realidad sobre el terreno en Gaza dista mucho de esta hoja de ruta. El Ejército israelí ha continuado expandiendo su ocupación militar de Gaza, y el primer ministro Benjamin Netanyahu ha declarado que Israel pretende ampliar el área bajo su control al 70% del enclave.
Aún no está claro cuántas fuerzas estarían disponibles para desplegarse con la Fuerza Internacional de Estabilización prevista, ni si las tropas israelíes se retirarían del enclave.
La guerra en Gaza ha dejado más de 73.300 muertos, según el Ministerio de Salud del territorio palestino, cuyas cifras son consideradas fiables por las Naciones Unidas.