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El papa León XIV, a los presos de Brians: "Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona"

León XIV, a los presos de Brians: "Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona"

El papa León XIV ha ofrecido especial atención en su visita a España a los colectivos excluidos y con mayor vulnerabilidad. Lo ha hecho en sus discursos y lo está haciendo también en gestos de carácter más social.

Así, el papa ha arrancado esta segunda jornada en Barcelona celebrando un encuentro con un grupo de presos en la cárcel de Brians 1, a los que ha querido lanzar un mensaje de esperanza en el futuro: "Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona".

"En nuestra vida el pasado no condena el futuro", ha dicho a los presos en esta visita histórica puesto que nunca antes un pontífice había entrado en una cárcel en España.

"Lleváis el peso de estar lejos de vuestros seres queridos y sufrís, además, a causa de vuestra actual condición", ha dicho el santo pontífice a los 80 internos que ha recibido en este centro penitenciario, en el municipio de Sant Esteve Sesrovires, para instarles a que "cuando os venga la tentación de sentiros menos y penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía".

El papa ha sido recibido en el centro penitenciario por el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y el 'president' de Cataluña, Salvador Illa, en la que ha sido una breve visita de unos 20 minutos en la que los presos- todos ellos refugiados en la fe durante su encierro- le han obsequiado con varios regalos, entre ellos, una cerámica realizada por ellos con un diseño inspirado en la paloma como símbolo de libertad y esperanza.

Una presa, al papa: "Gracias por estar. Nos sentimos olvidadas"

Muy emocionada y nerviosa, Montse Benavente, una presa de la cárcel de Brians, ha querido contar al papa su testimonio y le ha dado las gracias por visitarles: "Nos da alegría que esté aquí porque nos sentimos olvidadas".

"La vida no me ha permitido creer en Dios", ha asegurado Montse, ante la atenta mirada de León XIV, al que ha contado cómo en la cárcel ha recuperado su fe.

"He experimentado la muerte de las personas a las que más quería y me he enfrentado al silencio de Dios", ha dicho, para explicar cómo abandonó la fe tras la muerte de su hijo que "nunca" ha podido aceptar: "Me ha costado entender que Dios no era el culpable, hoy le pido perdón por todo. El resentimiento ha desaparecido".

Esta reclusa sufría de un insomnio severo y una noche, ha relatado, pudo dormir agarrando una cruz: "Fue Jesús quien me ayudó".

Montse y el papa se han fundido en un abrazo cuando ella ha acabado su testimonio asegurando que "gracias a la fe ahora es mejor persona". "Ahora sólo espero reencontrarme con mi hijo en el cielo", ha dicho.

Otra presa, Josefina, que ejerce de peluquera en la cárcel, también ha contado al pontífice cómo en el encierro ha recuperado la fe en Dios, tras perder también a su hijo. Ha relatado que la Iglesia siempre fue su casa, pero comenzó a cuestionarse la fe tras el accidente de su hijo.

"En la prisión no estoy sola, Jesús me da fuerzas, si no fuese así no sé cómo habría soportado todo esto", ha dicho, para mostrarse convencida de que le espera una nueva vida cuando cumpla condena. Igual que Montse, Josefina ha abrazado, emocionada, al papa.

Los reclusos y reclusas procedentes de Brians 1, Brians 2 y Wad Ras, han recibido a León XIV cantando 'Ayúdame a caminar' y con 'vivas' al papa, que ha agradecido al padre Jesús, capellán de la cárcel, su trabajo con los más desfavorecidos. Ha hablado del "compromiso de los capellanes y voluntarios de la pastoral penitenciaria diocesana de Sant Feliu de Llobregat".

León XIV: "El pasado no condena el futuro"

"Todo ser humano es digno por el mero hecho de haber sido querido, creado y amado por Dios. Su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho. Esto es válido, de manera particular, para vosotros queridos hermanos y hermanas", ha trasladado a los presos el papa, que una vez más ha combinado en su discurso el castellano y catalán.

Les ha invitado también a mirar al futuro y no cargar con el pasado, usando palabras de San Agustín: "Si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones".

También les ha instado a "aferrarse" a la fe y a Dios: "Nos muestra un horizonte maravilloso que ninguna barrera física puede impedirnos alcanzar".

El barrio del Raval: otro punto de su parada en Barcelona

Tras la visita a la cárcel, el papa ha seguido su periplo hacia la Abadía de Montserrat, donde ha presidido la oración del Santo Rosario con el canto de la Salve y el Virolai interpretado por la Escolanía para encomendar a la Virgen de Montserrat, conocida popularmente “La Moreneta”, la "misión" de la Iglesia en un mundo que "clama pidiendo justicia y paz". 

Y si en Madrid dedicó una tarde a visitar el centro para personas sin hogar CEDIA 24 horas de Cáritas Madrid, situado en el barrio de Lucero, en Barcelona este miércoles por la tarde irá a la iglesia de San Agustín, en el emblemático barrio del Raval, donde se reunirá con entidades de asistencia social y personas vulnerables.

El broche de esta jornada en Barcelona será con una misa solemne en la Sagrada Familia, la iglesia católica más alta del mundo, y la bendición por parte del papa de la Torre de Jesucristo, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí. [Especial Datos RTVE].