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León XIV apela a una Iglesia que "consciente de sus aciertos y errores" dialoga con el mundo contemporáneo

El papa llama al diálogo en un encuentro que reúne a la sociedad civil y la cultura

El papa León XIV ha finalizado este maratoniano fin de semana con un acto en el Movistar Arena que ha reunido al mundo de la cultura, el arte, el deporte y la economía y en el que el pontífice ha escuchado, entre otras, las palabras de un emocionadísimo Antonio Banderas, ha disfrutado del baile de Sara Baras y de la voz de Rozalén, ante 15.000 asistentes que le han recibido en pie, entre vítores y con un aplauso de casi ocho minutos.

El pontífice ha participado en este acto 'Tejer redes' concebido como un encuentro entre la Iglesia y la sociedad civil con un discurso en el que ha apostado por el diálogo social centrado en la dignidad humana y el bien común. Ha añadido que la Iglesia "consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia", anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo, que es, ha añadido, "parte integrante de su vocación".

El papa, recibido en el Movistar Arena

El papa, recibido en el Movistar Arena Ricardo Rubio EUROPA PRESS

León XIV ha instado a todos los sectores sociales representados en este acto a ser "hilos nuevos para tejer redes" y a cada uno de ellos les ha hecho una petición expresa: a los empresarios "que no vean al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses"; a la universidad le ha pedido que "no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad"; al mundo del arte, a que "no tenga como fin sólo a las élites; y al mundo del deporte "que no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio". Ha pedido también que el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz".

Y en esa labor de tejer redes y construir el diálogo social, ha solicitado "cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral".

Tras congregar por la mañana a más de un millón de personas en una misa en la plaza de Cibeles, en esta segunda jornada de su viaje por España ha querido compartir este acto con la sociedad civil, presentando por la periodista de TVE Lara Siscar y el también periodista Carlos Franganillo, concebido como un "espacio de reflexión y diálogo" entre la Iglesias y los ámbitos fundamentales de la vida social de nuestro país.

Antonio Banderas saluda al papa en el Movistar Arena

Antonio Banderas saluda al papa en el Movistar Arena AFP

Antes de entrar al Movistar Arena, el papa se ha vuelto a dar un nuevo baño de multitudes por los alrededores del recinto, donde le esperaban cientos de fieles y curiosos, y a donde ha llegado montado en su papamóvil.

Antes ha hecho una parada en las instalaciones de RTVE en Torrespaña, ante la atónita mirada de los trabajadores. En tan solo dos días el papa ya ha hecho cuatro rutas por la capital montado en su papamóvil desde el que ha saludado y bendecido a los madrileños, que le cantan "se ve, se siente, el papa está presente" y "esta es la juventud del papa".

El papa pide reflexionar sobre la herencia al futuro

"¿Qué herencia estamos dejando al futuro y por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo?" El papa ha lanzado esta pregunta a todos los sectores presentes en el acto del Movistar Arena, a los que ha instado a preguntarse también "qué valores estamos preservando y cuáles estamos dejando morir", para contestar: "Son preguntas profundas, necesarias y que no pueden ser ignoradas"

"Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano", ha añadido.

Y ha continuado con su defensa de la fe para lanzar más preguntas: "¿En serio es posible creer que la Europa, a la que tanto amamos, sería ella misma sin la huella de la fe? ¿Por qué temer que la eternidad impregne la cotidianidad?" Y en este punto ha llamado a la sociedad a "abrir las puertas a Cristo": "No nos quita nada y nos da todo".

De nuevo el papa se ha acordado de los pobres cuya condición, ha dicho, representa un grito que, en la historia de la humanidad, "interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y a la Iglesia".

Banderas: "Confieso que soy víctima del hechizo de Dios"

El primero en intervenir ha sido un muy emocionado Antonio Banderas, que ha destacado que la presencia del papa en este acto es un "gesto de escucha, de cercanía y de diálogo con la sociedad civil" y ha dicho que el encuentro entre la iglesia y la sociedad civil no es solo oportuno, sino necesario".

El suyo ha sido un discurso muy emotivo en el que, mirando al papa, le ha dicho: "Confieso que soy víctima del hechizo de Dios".

En un alegato a favor del arte, la cultura y la religión, Banderas ha dicho que la Iglesia ha sido "el mayor productor de arte de la historia de la humanidad" y por ello, "arte y religión han de compartir una obligación": "Están obligados a mirar, a mirar más lejos y más alto. Juntos nos enfrentamos a los grandes interrogantes de nuestra existencia: ¿Quienes somos? ¿Qué sentido tiene el dolor? ¿Qué significa amar, de verdad, al prójimo como a uno mismo? ¿Qué hay más allá?"

Antonio Banderas, al papa: "La Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la Historia"

"El arte es siempre una alternativa contra la violencia y el sufrimiento, contra las guerras", ha aseverado en un discurso bajo la atenta mirada de León XIV, al que le ha hablado de la figura de Jesucristo, "icono de amor, paz y sacrificio". Ha querido también recordar al papa la aportación al arte eclesiástico de nombres españoles como Zurbarán, Murillo, El Greco, Velázquez, Goya, Tomás Luis de Victoria, Lope de Vega, Quevedo, Miguel Delibes, Carmen Laforet, Dalí y Antonio Gaudí.

Patronal y sindicatos llaman juntos al diálogo social

También ha estado representado en este acto el sector económico con los máximos representantes de la patronal y de los sindicatos, que en un discurso todos juntos, han reivindicado el valor del diálogo social y la negociación colectiva para hacer frente a los desafíos de empresas y trabajadores. Todos ellos han puesto el foco en la inteligencia artificial.

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ha hablado de "cambio de época" derivado de la transformación tecnológica y ha llamado a la cooperación de empresas y trabajadores.

Tanto el líder de CC.OO., Unai Sordo, como el de UGT, Pepe Álvarez, han defendido los derechos de los trabajadores más vulnerables ante un mundo laboral inestable y han instado a sociedades más "solidarias, justas, dignas y buenas". Álvarez ha elogiado al papa por "dar voz a los que no tienen voz" y tener una visión humana del planeta.

Desde el ámbito educativo y científico, el vicerrector de Planificación, Coordinación y Relaciones Institucionales de la Universidad Complutense de Madrid, José María Coello de Portugal, ha ofrecido una reflexión sobre el papel de la educación y la investigación en la promoción integral de la persona.

Para todos los públicos Discurso íntegro del papa León XIV en el Movistar Arena - Especiales informativos | Ver
Transcripción completa

Evidencia

queridos amigos, amigas, es un placer encontrarme

con vosotros en este lugar, un espacio que no solo acoge actividades

deportivas,

artísticas y culturales, sino emociones profundas del ser humano

la alegría, la admiración, el entusiasmo y

la esperanza, así como la tristeza y la frustración

En este hermoso país es imposible no admirar la huella de creatividad

que atraviesa su historia y da forma a su identidad

Una hermosura visible en sus ciudades, en sus calles, sus monumentos

en las plazas y jardines, en sus universidades e iglesias

en la música, la pintura, la danza, en su gastronomía

Aquí

se percibe también el alma de las generaciones que transformaron el

paisaje

y le dieron un rostro propio.

Y eso nos revela en cada trazo

la inteligencia y la voluntad que residen en el alma humana

Tras contemplar con detenimiento estas maravillas creadas por las generaciones

anteriores, surge inevitablemente una pregunta que nos

interpela a todos. ¿Qué herencia estamos dejando al

futuro?

y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo?

He escuchado con sumo interés cada una de las intervenciones

de los panelistas. Coincido con

vosotros. Nuestra sociedad en efecto posee una

extraordinaria

capacidad para producir, innovar y comunicar.

Sin embargo,

parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma

de aquello que ésta genera.

De lo contrario, corremos

el riesgo de ser expertos en los medios y eficaces para

producir, pero inciertos acerca del porqué, para

qué, con quién y para quién se produce

en este contexto

En este contexto, la Iglesia consiente tanto de sus aciertos como de

sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con

el mundo contemporáneo.

En el ADN de la humanidad

está radicado el deseo de bien, de belleza, de verdad.

Y es

a partir de esa aspiración profundamente humana y de nuestra

experiencia plurisecular,

que la Iglesia propone caminos para una vida digna y el bien

común. A este propósito, San Pablo VI afirmó

ante

las Naciones Unidas que independientemente de la opinión

que se tenga del Pontífice de Roma, es bien conocida su misión

En cuanto experta en humanidad, la Iglesia no se desentiende

de nada verdaderamente humano

Por esta razón, la actitud de diálogo es parte

integrante de su vocación.

Hoy constatamos cómo la cuestión

decisiva sigue siendo la misma.

¿Qué significa ser

verdaderamente humano?

La Iglesia comparte con humildad

pero también con firmeza aquello que ha descubierto en la experiencia de la fe

que Jesucristo responde a las grandes preguntas sobre la vida humana

y su plenitud ya en este mundo y hasta su culmen en

la eternidad

Por eso, la

persona humana permanece siempre como el camino primero y fundamental

de la Iglesia y el corazón de toda auténtica vía de desarrollo humano

integral. Y entonces ella no puede desentenderse

de la cultura

porque a través de ella el hombre en cuanto hombre es más

y justamente porque cultura evoca cultivo,

como sugiere la raíz etimológica que ambos términos comparten

estamos llamados a preguntarnos qué es lo que hoy sembramos

qué es lo que florece y que se marchita silenciosamente

en nuestra sociedad, qué valores estamos preservando y

cuáles estamos dejando morir?

Son preguntas profundas,

necesarias y que no pueden ser ignoradas.

Para atender a estos

interrogantes es menester un diálogo social que podemos comparar con el

arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo,

y respeto. En los varios sectores de la actividad

humana,

debemos cuidar el lenguaje que se utiliza, escrito, orado

y en el entorno digital, también el de las imágenes, porque

la comunicación nunca es neutral.

Toda expresión habla, transmite,

puede herir o sanar, destruir expectativas o

abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza

en la posibilidad de construir juntos algo genuamente

humano. Así pues, TG Redes es un diálogo entre

instituciones centrado en la dignidad humana.

Ello comporta, por ejemplo,

que la universidad no vive de espaldas al mundo del trabajo

ni renuncie a la verdad, que la actividad empresarial

no vea al empleado como un factor más en la ecuación

de sus intereses. Que el arte no tenga como fin solo a

los

élites, que el deporte no sea reducido a

espectáculo o convertido en mero negocio, que el progreso tecnológico

tome en

cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz

Nuestra aportación al diálogo desde una visión cristiana de la vida

sabe que el Creador ha entramado al ser humano con hilos,

de amor, ya que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios

Dios que es amor. Aquí reside el fundamento de la

inalienable

dignidad humana, cuyo absoluto respeto es la base del diálogo

En segundo lugar, tejer redes significa

crear juntos. La fe, afirmó el Papa Benedicto XVI,

es amor y por ello crea poesía y crea música

La fe es alegría y por ello crea belleza.

Todos

hemos experimentado algo hermoso, tanto que nos cambió interiormente

una canción, un poema, una iglesia silenciosa, una voz,

una mirada, incluso un partido de baloncesto vivido con

amigos. No es extraño entonces que la

proclamación de la Buena

Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se exprese con forma de

saeta en una Semana Santa, de poesía mística, de maestría

literaria en autores como Lope de Vega, Santa Teresa de Jesús o San Juan de

la Cruz

Alderón de la Barca o en

la prosa serena de Santo Tomás de Aquino, de quien hemos heredado los

hermosos

himnos del Corpus Christi que celebramos hoy.

Todo ello muestra

el vínculo entre lo material y lo espiritual que constituye

nuestra existencia.

Tejer redes significa, en tercer lugar,

servir de modo desinteresado.

Una mirada objetiva revela

que hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y

escuelas, dieron pie a iniciativas solidarias y hablaron con un lenguaje

que dignifica a las personas.

Por eso cabe preguntarse

con honestidad si el mundo, y en particular Europa,

habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado

su historia. No se trata de una provocación, sino de

una

invitación a pensar si la eternidad que irrumpió en el tiempo y el

espacio mediante la encarnación de Jesucristo pueda volver a

reconciliarse con lo cotidiano

En serio, es posible creer que la Europa a la que tanto amamos

sería ella misma sin la huella de la fe?

¿Por qué

temer que la eternidad impregne la cotidianidad?

¿Sigue vivo?

el grito de mis predecesores, no temáis, abrid

de par en par las puertas a Cristo

Jesucristo no nos quita nada

y nos da todo

Quiero preguntarme en voz alta, ¿quiénes están siendo excluidos a pesar

de sus virtudes y capacidades?

No podemos ignorar que la condición

de los pobres representa un grito que en la historia de la humanidad

interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas

políticos y económicos y a la Iglesia.

En efecto,

Cristo le devuelve al bien común el lugar que le corresponde en cuanto

árbitro sapiente que apacigua la codicia de unos y nutre la esperanza de

otros, mientras anhela salvarlos a todos.

Esta iglesia..

experta en humanidad, aunque a veces camina contra corriente,

insiste en que las estructuras económicas institucionales son

justas solo en la medida en que sirven al desarrollo integral de la

persona y favorecen la participación responsable de todos

Permitidme dirigir finalmente

vuestra atención a un mundo que, como sabéis, no me es ajeno

el de deporte. Pensemos

cuántos

de nosotros aprendimos el respeto por el adversario en un campo de juego más

que escuchando un discurso.

¿Cuántos deportistas nos enseñan a perderse?

sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse

después de caer? Sobre esto, San Juan Pablo II, como

deportista

y pastor, declaró, en estos tiempos en que por

desgracia, diversas formas de violencia y, por lo tanto, de odio,

tienden a desgarrar nefastamente el tejido de la solidaridad social,

vosotros los deportistas contribuís por vuestra parte a dar

un testimonio luminoso de cohesión, de paz, de unión, en una palabra

de saber estar juntos.

Estas palabras son más actuales y oportunas

que cuando resonaron por primera vez

Queridos amigos, os invito entonces a

hacer hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los

ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada, en donde el tiempo

se impregne de eternidad.

La cultura custodie la memoria

y favorece el diálogo.

La educación promueve la búsqueda de la verdad con

espíritu crítico. El arte despierte asombro y genere

emociones

nobles. La empresa reconozca la dignidad de la

persona y el trabajo

siga siendo motor de esperanza.

Seamos

hilos nuevos, acogiendo el Consejo de San Pablo.

Alegraos

con los que están alegres, llorad con los que lloran, tened la

misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza

sino poniéndoos al nivel de la gente humilde.

No

os tengáis por sabios, a nadie devolváis mal por mal.

Procurad

lo bueno ante toda la gente, en la medida de lo posible y en lo que

dependa de vosotros, mantenéos en paz con todo el mundo, porque

en todo ello se juega que en el porvenir siga

resplandeciendo nuestra magnífica humanidad.

Muchas

gracias

El papa León XIV, desde el Movistar Arena: "Tejer redes significa servir de modo desinteresado"

Perales y Marín reivindican el deporte como "puente de paz"

Representando al mundo del deporte, las campeonas olímpicas Teresa Perales y Carolina Marin han defendido ante el papa los valores del deporte y han afirmado que es un "puente de solidaridad, inclusión y paz"

La campeona de badminton Carolina Marín ha hecho un alegato de este como "escuela de vida" y ha pedido reflexionar sobre un mundo a veces obsesionado "con la presión, el éxito, ganar dinero y batir récords". La nadadora, Premio Princesa de Asturias del Deporte en 2021, ha pedido también humanizar el deporte: "Aceptar nuestra fragilidad y nuestros momentos difíciles no nos hace débiles, nos hace humanos".

Ambas han finalizado con un deseo al papa estadounidense: "Buen partido en la vida". Y en el momento de saludar al papa, Marín ha entregado a León XIV una raqueta de bádminton.

Carolina Marín le regala al papa una raqueta de bádminton

Carolina Marín le regala al papa una raqueta de bádminton EFE

El broche de oro a este acto ha corrido a cargo de la cantante y compositora Rozalén, quien ha recordado que también en la búsqueda, incluso en la incertidumbre, "hay esperanza".

No ha sido la única actuación: la bailaora flamenca Sara Baras y su compañía ha llenado el escenario de color con mantones extendidos en el suelo para representar un fragmento de su último espectáculo, 'Vuela', un homenaje a Paco de Lucía.

Rozalén interpreta 'Y busqué' ante el papa en el Movistar Arena