Diez libros deslumbrantes de cara al eclipse de 2026
- De la ciencia ficción a la novela negra, los eclipses han inspirado mucha literatura
- Stephanie Meyer, John Banville, Almudena Sánchez o Jo Nesbø nos invitan a mirar al cielo
El eclipse solar del próximo 12 de agosto hace correr ríos de tinta en todo tipo de publicaciones, desde los periódicos a los magacines, las revistas científicas o los medios online. A lo largo de la historia, la ocultación del sol en pleno día se consideraba un presagio funesto que desataba la imaginación.
Descripción de un fenómeno astronómico o metáfora de la decadencia vital, de la ciencia ficción a la novela negra diez libros nos invitan a mirar el eclipse con otros ojos y sin límite de tiempo, de la mano de John Banville, Stephanie Meyer, Jo Nesbø o Almudena Sánchez.
Eclipse de Jo Nesbø
Harry Hole parece haber tocado fondo, se ha mudado a Los Ángeles, después de perder todo lo que daba sentido a su vida. Su única tabla de salvación es Lucille, una veterana actriz de cine que, a cambio de su protección, le ofrece un techo, un traje a medida y unos zapatos de lujo.
"Esto era todo: beber hasta que no quedara nada. Ni dinero, ni días, ni futuro. Solo faltaba comprobar si tenía valor o cobardía suficientes para rematar. En la pensión había guardado una vieja Beretta bajo el colchón. Se la había comprado por veinticinco dólares a los sintecho que vivían en las tiendas de campaña de Skid Row. Le quedaban tres balas".
El noruego Jo Nesbø sigue llevando al límite a su personaje icónico en la decimotercera entrega de la saga policíaca. En Oslo, aparece muerta una chica desaparecida tras acudir a una fiesta organizada por Markus Røed, un magnate inmobiliario que era su sugar daddy.
El millonario contrata a Hole como investigador privado por una recompensa que le permitirá salvar el pellejo de Lucille, acosada por unos sicarios mexicanos. El expolicía solo tendrá diez días para volver a Noruega y resolver el caso. El reloj corre y se acerca un eclipse de luna que bañará de rojo la ciudad.
Eclipse total de Stephen King
En un eclipse total de sol, hace treinta años murió el marido de Dolores Clairborne en Little Tall Island. Con esta premisa, Stephen King teje una fascinante novela de terror psicológico narrada en primera persona, sin ninguna división en capítulos, que se publicó en 1992. El texto se adaptó al cine tres años después con Kathy Bates de protagonista en "la actuación favorita de toda su carrera", aunque ganó el Oscar por Misery, otra adaptación de King.
En la pequeña y remota isla de Maine una mujer pasa la noche entera declarando en comisaría. La acusan de un asesinato que afirma no haber cometido, pero para demostrar su inocencia deberá contar una larga historia e incluso confesar un crimen que ya ha prescrito.
"Joe St George no tenía nada de hombre: era una maldita piedra que yo llevaba atada al cuello. En realidad, era algo peor que eso, porque una piedra no se emborracha ni pretende echarte un polvo a la una de la madrugada".
En un ambiente claustrofóbico, de un pueblo pequeño, el escritor estadounidense despliega un vibrante monólogo, con saltos cronológicos, cuyo punto de partida es la muerte repentina de Vera Donovan, una mujer maniática y acaudalada para la que trabajaba Dolores.
Eclipse de John Banville
El Príncipe de Asturias de las Letras John Banville publicó Eclipse en 2002, una novela sobre el declive del actor Alexander Cleave. El autor irlandés dibuja un personaje que ha vivido siempre con la sensación de ser mirado, ha cosechado éxito y admiración con su pelo rubio, sus ojos azules y su mandíbula firme.
A los cincuenta años, aún es razonablemente guapo, pero un día se queda mudo en el escenario, huye y se retira a la casa de su infancia; su mujer lo acompaña al principio, pero luego se queda solo con sus recuerdos y sus complicadas relaciones familiares.
"Todavía sigue aquí; me siento preñado; es una sensación muy peculiar. Lo que antes contenía era el blastómero de mi mismo, el núcleo caliente y enrollado de lo que era y podía ser. Ahora el yo esencial ha sido apartado a un lado con brutal indiferencia, y yo soy como una casa recorrida de una punta a otra por un desconocido que no puede resistirse a la sensación de ser el dueño".
La casa lleva tiempo deshabitada y el intérprete comienza a percibir presencias extrañas, pero también las huellas de seres más terrenales porque Quirque, el cuidador de la casa, y Lily, su hija adolescente, viven allí de forma clandestina. A veces, Alexander entreve una joven mujer con un niño, un fantasma que quizás llega del porvenir.
Eclipse total de John Brunner
John Brunner públicó en 1974 su novela de ciencia ficción Eclipse total. No se quiso ir a un futuro muy lejano y el calendario ya ha alcanzado el horizonte temporal que imaginó. Sitúa la acción en el año 2020, con la llegada de un grupo internacional de investigadores a Sigma-Draconis.
En este planeta, a diecinueve años luz de la Tierra, los exploradores descubren las huellas de una civilización avanzada que desapareció tras tres mil años de existencia. Su objetivo es determinar las causas del colapso de la especie, barajan una guerra devastadora, un virus, una mutación genética o un fanatismo religioso descontrolado.
La presión sobre los investigadores aumenta con la llegada de un militar que llega para controlar su trabajo, en pleno debate sobre de si merece la pena seguir sufragando los gastos enormes de estas expediciones, y con la amenaza de que nadie vuelva a buscarles y tengan que colonizar Sigma-Draconis.
En la contraportada del libro se puede leer que Brunner "arma un rompecabezas cerebral, acentuando el misterio con ideas suficientemente extrañas para los neófitos, y suficientemente familiares para los entendidos".
Eclipse de Almudena Sánchez
"—Se supone que los viejos tienen que ser felices.
Esa es una frase que Leonora y Adelino oían a menudo, en verbenas con amigos (y sin amigos), entre churros, manzanillas y pañuelos de seda. Una frase que se perpetuará por los siglos de los siglos, sin sentido alguno. Sin embargo, ellos lo único que anhelaban era viajar a un país exótico. Lo soñaban por las noches.
Groenlandia, China o Rusia eran sus destinos favoritos".
En Eclipse, publicado por Penguin, la periodista mallorquina Almudena Sánchez narra como, al cumplir los ochenta años, un matrimonio de los de antes decide que ha llegado el momento de hacer realidad su único sueño: viajar a los rincones más recónditos del planeta.
Aunque el mundo ya no es lo que era, los residuos industriales se acumulan y las arrugas empiezan a pesarles, Leonora y Adelino se gastan todo el dinero que han ahorrado en dos billetes para el nuevo y revolucionario sistema de transporte: un teleférico que los llevará a los países más lejanos en cuestión de horas. Sin embargo, la pareja se dará cuenta de que viajar en la extraña nave tiene unas consecuencias que nunca hubieran imaginado.
Eclipse de tierra de Mercedes Ballesteros
La autora madrileña Mercedes Ballesteros aborda en Eclipse de tierra la vida cotidiana y los problemas de los alumnos de un colegio religioso, desde los exámenes a la integración en el grupo, o incluso un partido de fútbol que se gana por la intercesión milagrosa de la virgen.
"Pero, pese a la sordidez de su única calle y al mal porte de todos los del barrio de la «isla», tenían fama de adinerados; si bien se sospechaba, no sin razón, que sus dineros les venían más de trampas y de contrabando que de honrado jornal. Réprobos y ateos, no conocían ni por asomo el camino de la iglesia. De su opulencia creciente daba fe el haberse instalado, poco tiempo atrás, en su bar «La Igualdad», un lujoso futbolín".
Este libro realista fue publicado en el año 1954 como el número 44 de la colección La novela del sábado, un texto no muy extenso, solo 64 páginas, que luego se reeditaría en compañía de otras novelas de Ballesteros como El chico.
La escritora frecuentó distintos géneros literarios, escribió novelas de aventuras con el seudónimo Rocq Morris, firmó novelas rosas como Sylvia Visconti y textos humorísticos en La Codorniz bajo el nombre de Baronesa Alberta (no eran ínfulas, su padre era el conde de Beretta).
Eclipse de Stephenie Meyer
"El fiero deseo de cobrarse mi vida relucía en unos ojos negros que vigilaban estrechamente, a la espera de que se produjera el menor descuido por parte de mi protector, y ése sería el instante en el que yo moriría con toda certeza.
Lejos, muy lejos, en algún lugar del frío bosque, aulló un lobo".
La autora superventas Stephanie Meyer titula Eclipse la tercera entrega de la saga Crepúsculo, una ficción que también ha saltado a la gran pantalla con Kristen Steward, Robert Pattinson y Taylor Lautner en los principales papeles.
La editorial Alfaguara publicó la novela en España, y en enero ha sacado una edición especial por el vigésimo aniversario que reúne los cuatro libros en un estuche (Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer). La narradora Isabella Swan (Bella) cuenta la historia de seres fantásticos que van al instituto, en un lenguaje informal dirigido a un público joven.
Tras el regreso de Edward, su relación fluye pero Bella sigue preocupada por Jacob, su amigo licántropo. En Seattle varias personas desaparecen y los cadáveres se acumulan, quizás un vampiro neófito del que los Vulturi se encargarán, mientras la familia Cullen lidia con sus problemas. Bella tendrá que aclarar sus sentimientos en un triángulo amoroso, metáfora de los tres cuerpos astrales (el sol, la luna y la Tierra) y la sombra que proyecta el que se interpone para opacar al otro.
Trilogía de John Shirley
La trilogía ciberpunk de John Shirley incluye los títulos Eclipse, Eclipse Penumbra y Eclipse Corona y se publicaron desde 1985 a 1990. El autor estadounidense sitúa la acción en el año 2039, en plena Tercera Guerra Mundial, con Europa en ruinas, aunque los rusos no han detonado las bombas atómicas que hubieran barrido el planeta en un apocalipsis nuclear.
En medio del caos irrumpe la Segunda Alianza (SA), una multinacional ansiosa por imponer su propia versión de un nuevo orden mundial. En Estados Unidos —tanto en FirStep, la vasta colonia espacial, como en Freezone, la isla artificial—, la SA teje una red de manipulación mediática y propaganda para hacerse con el poder.
Solo la Nueva Resistencia reconoce a la SA tal y como: una teocracia racista que encubre un culto eugenésico. Aquí entra en escena Rick Rickenharp, un antiguo ídolo de culto del rock and roll: un músico clásico del género fuera de lugar en la escena de clubes underground de Europa, pero destinado a interpretar una canción llamada Juventud que sacudirá al mundo.
En la segunda entrega, SA pretende eliminar a los rebeldes para el proyecto eclipse total, que le permitirá señalar chivos expiatorios, dirigir la violencia e instaurar un nuevo orden inmutable. Una frágil alianza se forja entre dos enemigos acérrimos: guerrilleros israelíes y musulmanes se unen para derrotar a un enemigo común y salvar a la humanidad de las tinieblas. El tercer libro culmina la compleja visión del escritor sobre un futuro cercano con una mezcla de política, drogas, música pop y paranoia.