Claves de las elecciones en Andalucía: Vox y Adelante Andalucía sacan provecho del retroceso de PP y PSOE
- Con una movilización mucho mayor de los votantes, el PP pierde la mayoría absoluta y deberá pactar con Vox
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Dos partidos situados en los extremos del espectro político, Vox en la derecha y Adelante Andalucía en la izquierda, se han erigido en los triunfadores de las elecciones andaluzas, al aprovechar el retroceso del Partido Popular, que pierde la mayoría absoluta, y del PSOE, que registra un nuevo suelo electoral en una región que no hace tanto era su feudo más consolidado de toda España. El resultado, fruto de una participación muy superior a la de hace cuatro años, complica en última instancia la gobernabilidad de la comunidad autónoma: Juanma Moreno, que ha construido su carrera política con un perfil de conservador moderado, se verá obligado a pactar con la ultraderecha para continuar como presidente en Andalucía.
1. Más votos para el PP, pero sin mayoría absoluta
El PP repite la misma victoria amarga que ya obtuvo en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León: gana, incluso con holgura, pero no le alcanza para gobernar en solitario. Nunca tantos andaluces habían votado a los populares -Moreno ha superado los 1,7 millones de votos que logró Javier Arenas en 2008-, pero el aumento de la participación les deja en el 41,6% del total de votos, un punto y medio menos que hace cuatro años. Es un descenso relativamente pequeño, pero fatal en términos de reparto de escaños: si en 2022 obtuvo los últimos en disputa de Cádiz, Sevilla y Córdoba por poco más de mil votos en cada provincia, ahora pierde cinco diputados -en Cádiz, Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva- y se queda a dos de la mayoría absoluta, la frontera entre el éxito y el fracaso.
Su dominio electoral es innegable, en cualquier caso: el PP es el partido más votado en 599 de los 785 municipios de Andalucía, 33 más que en los últimos comicios. Y vuelve a ganar tanto en las ocho capitales de provincia como en las ocho provincias andaluzas. Pero sus resultados son peores, en términos porcentuales, en plazas tan relevantes como Málaga, Almería y Huelva, donde se aprecia un cierto trasvase de voto hacia Vox, su rival en el espacio político de la derecha.
2. Vox logra una pequeña subida y una enorme influencia
Vox ha conseguido su objetivo fundamental en estas elecciones, a saber, que el PP dependa de su apoyo para formar gobierno en Andalucía, un enorme triunfo para unos resultados que sólo son ligeramente mejores que los de hace cuatro años. En total, la formación de extrema derecha cosecha un 13,8% de los votos, apenas tres décimas más, e incluso pierde apoyos en las provincias de Cádiz, Granada y Sevilla. Sin embargo, consigue mejorar en las otras cinco y, sobre todo, sube más de dos puntos en Huelva, donde logra arañar un escaño adicional sobre los 14 que ya tenía en el Parlamento andaluz.
Más allá de variaciones puntuales, el escrutinio demuestra la consolidación de Vox en Andalucía, la primera autonomía en la que tuvo representación parlamentaria. Hace cuatro años, por ejemplo, no pudo ser el partido más votado en ningún municipio y ahora ha conseguido ganar en la localidad almeriense de Rioja, además de ser la segunda opción en otros 44. También es muy significativo que supere al PSOE como segunda fuerza en la provincia de Almería, un reflejo del énfasis de Vox en la lucha contra la inmigración, ya que es la provincia andaluza con mayor proporción de población extranjera. En este sentido, el análisis del voto por municipios sugiere que allí donde hay mayor porcentaje de residentes extranjeros, el apoyo a la formación ultraderechista, que ha hecho bandera de lo que denomina la "prioridad nacional", aumenta.
3. El PSOE empeora el que ya era su peor resultado
Aunque el crecimiento de la participación permitiría a los socialistas argumentar que han recibido más votos que hace cuatro años, es difícil maquillar el desplome del PSOE en el que era su principal feudo electoral. En estas elecciones vuelven a marcar un nuevo mínimo histórico en porcentaje de votos, al pasar del 24,1% al 22,7%, y en escaños, ya que pierden uno en Huelva y otro en Granada, para quedarse con 28 diputados.
Un partido que era absolutamente dominante en Andalucía ha ganado ahora en 175 municipios, pero tan sólo cinco de ellos -Puerto Real, en Cádiz; Jódar, en Jaén; y La Rinconada, Arahal y Brenes, en Sevilla- tienen más de 10.000 habitantes. Aunque crece levemente en ciudades como Granada, Cádiz, Jaén, El Ejido o Almería, Vox les supera en medio centenar de localidades, incluidas algunas tan relevantes como Algeciras (Cádiz), Estepona, Mijas (Málaga), Lucena (Córdoba), el mismo El Ejido y Roquetas de Mar (Almería). Sobre todo, el análisis por municipios sugiere que su electorado está notablemente envejecido: a diferencia del resto de partidos, sus apoyos crecen significativamente cuanto mayor es la edad media o el porcentaje de jubilados.
4. Adelante Andalucía capitaliza la movilización electoral
Ningún partido ha aprovechado la movilización del electorado como Adelante Andalucía, que no solo ha superado ampliamente a Por Andalucía en su particular batalla por el espacio de la izquierda alternativa, sino que es la fuerza que más crece tanto en votos como en escaños de todo el arco parlamentario: pasa del 4,6% de los votos en 2022 al 9,6% de estos comicios, que le reportan ocho escaños, frente a los dos que tenía hasta ahora. Cuatro de ellos -uno en Córdoba, otro en Málaga y dos adicionales en Sevilla y Cádiz, donde ya tenían representación-, restados directamente al Partido Popular en virtud del sistema del sistema de reparto electoral, lo que ha permitido a su candidato, José Ignacio García, presumir de que "Adelante Andalucía le ha quitado la mayoría absoluta al PP".
Lo cierto es que la formación andalucista mejora sus resultados en 742 de los 785 municipios, con incrementos muy relevantes en ciudades como Jerez de la Frontera, en Cádiz, o Dos Hermanas, en Sevilla, donde sube más de ocho puntos. En su duelo con Por Andalucía ha salido victoriosa en todas las provincias, a excepción de Córdoba, y ha sido tercera fuerza, por delante de Vox, en Sevilla y Cádiz, la primera y tercera provincia más pobladas. En la ciudad de Cádiz ha superado al PSOE, un reflejo de que sus propuestas han conseguido atraer, tal como sugiere el análisis por municipios, el voto en lugares donde hay una elevada proporción de personas en paro.
5. Por Andalucía se mantiene a flote
La coalición de Izquierda Unida, Sumar y Podemos ha conseguido a duras penas mantener el grupo parlamentario, al revalidar los cinco escaños que ya tenía, aunque, en términos porcentuales, tiene menos apoyo en todas las provincias. Su estancamiento es especialmente llamativo porque es el único de los cinco partidos que ha obtenido representación parlamentaria que pierde votos en el conjunto de Andalucía respecto a las elecciones de 2022, unos 18.000 menos, a pesar del incremento de la participación.
Con contadas excepciones como la de Aracena, en Huelva, donde sube más de diez puntos porcentuales, la formación sufre un descenso generalizado: cae en más de 500 municipios, incluidas las 30 ciudades más pobladas. Y como ha sido la quinta fuerza en siete de las ocho provincias -solo ha superado a Adelante Andalucía en Córdoba, y por menos de 2.000 votos-, el sistema electoral les penaliza especialmente: su escaño por Sevilla es el más costoso de todas las elecciones, más de 77.000 votos.
6. La izquierda recupera algo de terreno con la movilización electoral
La participación en las elecciones andaluzas de este domingo ha rozado el 65%, lo que supone 6,5 puntos más que hace cuatro años, y a falta de incluir en el recuento el voto de los residentes en el extranjero, que suele elevar la abstención y rebajar el porcentaje final, apunta a ser la más elevada de las últimas convocatorias autonómicas.
Es una movilización que parece haber beneficiado especialmente a Adelante Andalucía y que ha permitido al bloque de la izquierda recuperar algo de terreno, al pasar del 36,4% de los votos hace cuatro años al 38,6% actual, mientras que la derecha, que en 2022 sumó el 59,9% de los votos, se ha quedado en el 55,5%. Con todo, si se añade al cálculo Se Acabó La Fiesta, que se ha aupado como sexta fuerza y ha conseguido 105.000 votos sin traducción en escaños, el porcentaje de la derecha rozaría el 58%, un escoramiento del espectro electoral similar al que han mostrado recientemente Extremadura, Aragón o Castilla y León.