Así ha cambiado el mapa electoral andaluz: del rojo histórico del PSOE a la ola azul del PP
- Andalucía ha vivido una transformación política sin precedentes tras 36 años de hegemonía socialista
- Los mapas de las doce elecciones autonómicas permiten seguir el cambio de color político municipio a municipio
Andalucía ha experimentado uno de los giros políticos más destacados en la historia autonómica en España. Una auténtica metamorfosis que la ha llevado en apenas 20 años de ser el principal bastión del voto socialista a convertirse en una comunidad de derechas que ha sustentado dos gobiernos del PP, uno en coalición y otro con mayoría absoluta, que espera prolongar el actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en las elecciones andaluzas del próximo domingo 17 de mayo.
Hasta 2018, lo que había caracterizado al mapa político andaluz es una adhesión a la izquierda prácticamente sin fisuras. Feudo de gobiernos socialistas durante 36 años, desde las primeras elecciones en 1982, encadenando mayorías absolutas (tres seguidas en 1982, 1986, 1990 y otra más en 2004), y con un mismo presidente, Manuel Chaves, durante casi dos décadas, de 1990 hasta 2009.
La Andalucía de comienzos de los noventa, la que encaraba la Expo de Sevilla de 1992, fue la que vivió el máximo esplendor del Partido Socialista, liderado por el que había sido hasta entonces ministro de Trabajo, Manuel Chaves, que desembarcó en Andalucía como candidato para llevarse las elecciones de 1990 con un 49,6% de los votos y siendo el partido más votado en 714 de 766 municipios, el 93% del total.
Unas cifras que igualó él mismo década y media después, logrando para el PSOE su cuarta —y última— mayoría absoluta en Andalucía, en unas elecciones celebradas el mismo día que las generales que llevaron a la Moncloa a José Luis Rodríguez Zapatero.
PP: de la victoria sin gobierno al gobierno sin victoria
Sin embargo, en esa misma legislatura empezó un paulatino cambio de rumbo político en Andalucía. En 2012, estuvo cerca de producirse el vuelco cuando el PP de Javier Arenas ganó las elecciones por apenas 43.000 votos y un punto de diferencia sobre los socialistas. En 2015, la aparición de Podemos y Ciudadanos redujo el peso de los antes hegemónicos PSOE y PP. Susana Díaz, sucesora de José Antonio Griñán al frente del socialismo andaluz, gobernó en solitario, pero con el apoyo de Ciudadanos.
En 2018, el partido naranja, que creció hasta quedar a 2,5 puntos del PP y solo cinco escaños por debajo (21 a 26), fue la bisagra para darle a Juanma Moreno el gobierno sin victoria, la primera presidencia de la Junta andaluza para el Partido Popular en la historia democrática. Contó además con el apoyo externo de Vox, que hizo de Andalucía el escenario de su primera irrupción parlamentaria en España, rompiendo todas las expectativas de los sondeos.
Cuatro años después, el PP fagocitó todo el voto de un Ciudadanos en caída libre, y logró la mayoría absoluta doblando en votos y escaños su resultado de las últimas elecciones. El giro político de Andalucía a la derecha se había consumado.
En tan solo una legislatura, el mapa político de Andalucía había virado por completo del rojo al azul. En 2018, el PP fue el partido más votado en solo una provincia y un total de 109 municipios. En 2022, los ‘populares’ fueron la primera fuerza en todas las provincias y en 561 municipios, es decir, en siete de cada diez, incluyendo las ocho capitales de provincia.
La siguiente tabla, que permite explorar municipio a municipio cuál ha sido el partido más votado a lo largo de las 12 elecciones autonómicas celebradas hasta la fecha, ilustra este fenómeno con algunos datos curiosos.
Incluso tras la mayoría absoluta del PP en 2022, hay 149 municipios andaluces donde el PSOE ha sido siempre el partido más votado, sin excepción, y que pondrán a prueba este récord en estos nuevos comicios de 2026. Los tres más grandes son de Sevilla: La Rinconada (algo más de 40.000 habitantes), Arahal (casi 20.000) y Brenes (unos 13.000), seguidos por Jódar (Jaén) y San Juan del Puerto (Huelva).
Y antes de esa 'explosión' de color azul que hace cuatro años cambió las tornas del mapa político andaluz, había otros 246 municipios que hasta entonces habían votado siempre al PSOE como primera fuerza y que dejaron de hacerlo el año de la mayoría absoluta del PP. Es el caso de poblaciones tan grandes como Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Utrera, Coria del Río (en Sevilla), San Roque y Arcos de la Frontera (en Cádiz).
Por otra parte, solo dos pequeños pueblos de Granada, Zagra y Turón, son los únicos donde el PP ha sido el más votado en todas las elecciones autonómicas andaluzas. En Turón, de apenas 200 habitantes, la papeleta ‘popular’ siempre ha ganado con porcentajes superiores al 50%.
Desde 2022, la izquierda en mínimos históricos
Al mismo tiempo, la mayoría absoluta del PP en 2022 hundió al PSOE a su suelo electoral, un 24,1% del voto. Si en 2018, pese a perder el gobierno autonómico, los socialistas aún fueron la primera fuerza en 615 municipios, el 79% del total, en 2022 fueron el partido más votado en 211, pero solo dos de ellos tenían un censo de más de 10.000 votantes, La Rinconada y Arahal, ambos en Sevilla.
Mientras, la izquierda alternativa, reconfigurada tras la ruptura interna de Adelante Andalucía de la que salió la coalición Por Andalucía, cayó de un 16,2% del voto a un 12,3%, aunque el mayor efecto de su separación se midió en escaños, de 17 a siete.
Un magro saldo en una comunidad donde Izquierda Unida aglutinó casi un 20% de los votos en los años noventa, donde el Partido Andalucista, fuerza hegemónica del nacionalismo andaluz, formó parte de gobiernos de coalición durante ocho años (1996-2004), y donde las formaciones a la izquierda del PSOE aún representaban cerca del 22% del peso electoral en 2015.
Ahora, según todos los sondeos, lo que se espera que salga de las urnas del próximo 17 de mayo es una nueva victoria de la derecha, con la única incógnita de si el PP mantendrá la mayoría absoluta o tendrá que depender de Vox, como en 2018 y como en la mayoría de los gobiernos autonómicos que ostenta, a excepción de Galicia, la Comunidad de Madrid y La Rioja. Y esta comunidad autónoma, antes identificada prácticamente en exclusiva con el voto a la izquierda, será analizada como laboratorio del porvenir político en el conjunto de España.