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Sánchez y otros primeros ministros europeos solicitan a Costa y a Von der Leyen definir las prioridades energéticas

  • España, Dinamarca, Finlandia, Portugal y Suecia piden que se cumplan los objetivos de reducción de emisiones
  • Defienden avanzar de forma progresiva para eliminar las asignaciones gratuitas de derechos de emisiones
Sánchez y otros primeros ministros europeos solicitan a Costa y a Von der Leyen definir las prioridades energéticas
Varios aerogeneradores eléctricos. GETTY IMAGES
RTVE.es

El precio del petróleo y los carburantes sigue al alza por el conflicto en Oriente Medio. En este escenario, varios gobiernos europeos han tomado medidas para contener el incremento del combustible, pero piden dar un paso más allá. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los primeros ministros de Dinamarca, Finlandia, Portugal y Suecia han solicitado por carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, definir las prioridades energéticas del bloque y garantizar que se cumplan los objetivos de reducción de emisiones.

Cuando queda una semana para que se celebre un Consejo Europeo —previsto para los próximos 19 y 20 de marzo, donde el tema central será la energía—, señalan la importancia de preservar los instrumentos que sustentan la política climática europea. Además, advierten de los retrocesos que podrían darse en un momento marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad energética. Todo ello llega después de que Von der Leyen haya anunciado que movilizará 200 millones para la energía nuclear en un momento en el que la Unión Europea vuelve a preocuparse por su dependencia de las importaciones de petróleo y gas.

Los cinco países ponen el foco, concretamente, en el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS), al que califican como "la piedra angular de la estrategia climática e industrial de Europa" y el más eficaz para reducir emisiones y orientar las inversiones hacia tecnologías limpias.

En su opinión, este mecanismo ha demostrado durante más de dos décadas su capacidad para ofrecer señales de precio a largo plazo que movilicen inversión, modernicen los procesos productivos y aceleren el despliegue de nuevas tecnologías. Recuerdan, además, que los ingresos por subastar los derechos de emisión son una fuente relevante de financiación para apoyar esta transformación. Asimismo, advierten de que debilitar el sistema podría tener efectos negativos sobre la inversión y la modernización del tejido productivo.

Estos cinco socios también defienden avanzar de forma progresiva para eliminar gradualmente las asignaciones gratuitas de derechos de emisión, con el fin de reforzar los incentivos para reducir las emisiones en la industria y modernizar los procesos productivos. En su opinión, este proceso debe ir combinado con un mecanismo de ajuste que evite la fuga de emisiones y preserve la igualdad de condiciones para las empresas europeas frente a las de países terceros.

A ellos se han sumado Países Bajos, Eslovenia y Luxemburgo en otro texto, donde los ocho socios conjuntamente advierten que un cambio radical en el modelo sería un "preocupante" paso atrás. En este contexto, Von der Leyen ha avisado que está dispuesta a modernizar el sistema.