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'ARCO2045: El futuro por ahora', un juego de espejos para "amar, pelearse y confundirse con las obras"

  • José Luis Blondet y Magali Arriola son los comisarios de la sección futurista de ARCO
  • 18 artistas muestran su trabajo en ARCO2045: El futuro por ahora
'ARCO2045, el futuro por ahora', un juego de espejos dentro de la feria
'Barril de derechos' de Eugenio Merino en ADN Galería. Alberto Ortega - Academia de Cine Alberto Ortega - Academia de Cine

La principal sección de la feria de arte contemporáneo de Madrid este año es ARCO2045: El futuro, por ahora, una apuesta arriesgada como un juego de espejos en dos espacios separados en "un concepto más expositivo que de feria".

Los comisarios José Luis Blondet, venezolano, y Magali Arriola, mexicana, aceptaron el reto de hilar un relato curatorial entre sábanas blancas que delimitan la exposición de las obras de 18 artistas sobre un futuro "inmediato, subjetivo e inestable" como un pronóstico del tiempo variable.

El déjà-vu conecta puestas en escena, aparentes repeticiones, anticipaciones, profecías y alguna nostalgia. La obra de Dave McKenzie —un ejemplar del periódico de ayer sobre una base— nos saluda en ambas ubicaciones de los pabellones 7 y 9 de Ifema.

Videoarte de Albert Serra

El artista y cineasta, Albert Serra, reciente ganador del Goya al mejor documental por Tardes de soledad, despliega dos instalaciones en este programa, en la primera el visitante se encuentra con un micrófono muteado y escucha gemidos, gruñidos y jadeos de una voz masculina.

En la otra, Serra recrea en vídeo Roi Soleil (Rey Sol) la agonía interminable de Luis XIV, monarca absoluto. La comisaria señala a RTVE.es la plena vigencia de "la agonía del poder. En los últimos meses ha habido muchas manifestaciones en Estados Unidos, en contra de Trump, y de esta imagen de si mismo como rey autocoronado. La gente se ha pronunciado para decir que no quieren estas autocracias".

Albert Serra en ARCO

Fotograma de la videoinstalación 'Roi Soleil' de Albert Serra. MAYORAL

Las esculturas de Liv Schulman sobre los Hombres argentinos se separan en dos grupos de tres figuras cada uno La depresión y La deuda con un carácter "esperpéntico, flotando, casi sin estructura, con materiales bastante comunes". Blondet aprecia "un comentario crítico a esas grandes preguntas de la nueva masculinidad o del patriarcado con una mirada un poco punk".

El último barril de petróleo

Alessandro Balteo-Yazbeck presenta El último barril de petróleo en una edición no numerada. Al artista conceptual, con cuatro obras en el Reina Sofía, la diáspora le ha llevado de Caracas a Berlín y cuenta a RTVE.es que "la fecha de la pieza está pospuesta porque no sabemos cuándo va a ser el último".

Con buen humor, narra que ya ha vendido un barril y saca otro del bolsillo del vaquero, un cilindro hueco de madera negra, del tamaño de un llavero, que se desenrosca y alberga enrollada la ficha técnica. Como curiosidad, otro artista vende en ARCO un barril de petróleo con la carta de la ONU impresa (ver arriba).

El último barril de petróleo

'El último barril de petróleo' de Alessandro Bateo-Yazbeck CARMEN ARAUJO

El barril es una unidad de medida, que ya no se usa físicamente para transportar petróleo. "Un barril cuesta entre tres, cinco o doce dólares máximo extraerlo. Y nosotros pagamos un precio de mercado de 75 dólares, porque ese petróleo es vendido, revendido y se le añade valor especulativo a través de la Bolsa".

El precio de la escultura depende de su cotización en el NYMEX: "Es un mercado de derivados basado en el Texas, pero son referencias (como ahorrar en dólares o en euros). En realidad, yo niego la posibilidad de que esta obra tenga precio como arte. No controlo el precio, ni depende de mi currículum o de mi trayectoria que tenga éxito". Es previsible que el conflicto entre Irán, Israel y EE.UU. dispare el precio.

Chinchorro colaborativo

Balteo-Yazbeck también muestra Chinchorro: Lo real maravilloso II, 2004-2018, en colaboración con Rolando Peña y el artesano José Colmenares, una hamaca típica del Amazonas que sirve como expositor a una serigrafía de un campo petrolero del Lago Maracaibo de Peña, basada en una foto de otro artista.

Explica que el chinchorro era típico de la etnia warao, que significa hombres de agua, que vivían literalmente sobre el río, sin construir, sin muebles y esa era su única tecnología arquitectónica y que lo utiliza "como metáfora del territorio y de la sociedad, porque es una red".

La serigrafía del año 84, está trazada con tinta de un alto contenido en oro (de las minas venezolanas) y el chinchorro está hecho a propósito de nylon negro, un derivado plástico del petróleo, así "la materialidad de la obra es parte de su contenido".

Los ojos de Abularach

'Pitonisa No.2', obra de Rodolfo Abularach

'Pitonisa No.2', de Rodolfo Abularach en ARCO2045: El futuro, por ahora. DAVID NOLAND

Una presencia constante en esta sección son los ojos de Rodolfo Abularach, ojos-paisajes, ojos-personajes, ciegos y visionarios, que nos escrutan y nos interpelan. El guatemalteco falleció en 2020, pero Arriola recupera sus piezas que "tienen mucho que ver con lo que está pasando ahora. De alguna manera no sé si proyectan hacia adelante lo que podría pasar o estamos proyectando nosotros hacia atrás".

El futuro se alumbra en Lightbound de Allora & Calzadilla, lianas de la selva tropical que trepan en busca de luz, convertidas en piezas en vidrio soplado y fibra óptica. Sus pulsaciones responden a la carga energética de la ciudad y transmiten una lógica colaborativa entre especies.

De ARCO2045 se desprende cierto pesimismo, pero Blondet anima a "ver el lenguaje que plantean, la materialidad de las obras y la manera en que están dispuestas en el espacio. Realmente, vale la pena confrontarlas, enamorarse, confundirse, pelearse con ellas, ignorarlas, amarlas y ver todo lo que el futuro les depare".