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El maquinista del Alvia, un tripulante, opositores y familias enteras: las vidas interrumpidas en el accidente de Adamuz

Las vidas interrumpidas en Adamuz

Las vidas que se perdieron en el accidente de tren de Adamuz
Mural conmemorativo con los nombre de las víctimas de Adamuz InfografíaRTVE (Sonia San José/Hiberus) / EFE

46 vidas se interrumpieron abruptamente poco antes de las 20:00 de la tarde del pasado 18 de enero en las vías de la alta velocidad cerca de Adamuz, Córdoba. Familias que volvían de ver un musical, un partido de fútbol o jóvenes que acababan de examinarse en unas oposiciones. Padres, madres, hijos, abuelos o hermanos que esperaban encontrarse a su llegada con sus seres queridos.

Cuando se cumple un mes de aquel trágico domingo, RTVE Noticias reconstruye en este memorial quiénes eran las víctimas de uno de los peores accidentes ferroviarios de la historia reciente de España. Un tren Iryo que hacía la ruta Málaga-Madrid descarriló y provocó el choque de un Alvia que circulaba en sentido inverso, entre Madrid y Huelva. 37 víctimas viajaban en el convoy de Renfe, y otras nueve en el de Iryo. En total, 29 eran de la provincia de Huelva, el epicentro de la tragedia.

El accidente se produjo un domingo por la tarde, día en el que muchos trabajadores vuelven a Madrid tras pasar unos días con su familia, como era el caso de varias de las víctimas del tren que venía de Málaga. En el caso del Alvia que volvía a Huelva, eran varias las familias que habían acudido a la capital a disfrutar de algún espectáculo. Pero además, la casualidad fatal —en un accidente en el que se encadenan varias trampas del azar— hizo que ese fin de semana se celebraran unas oposiciones a ayudante de Instituciones Penitenciarias, por lo que el tren iba lleno de opositores, sus familiares y sus profesores.

En este memorial no aparecen los nombres de las 46 víctimas, solamente de aquellas cuya identidad ha trascendido, ya que a día de hoy no existe un listado público y oficial de fallecidos. De algunos se conocen muchos datos sobre su vida, de otros poco más que su nombre. Con la información proporcionada por sus amigos, familiares, instituciones y empresas en las que trabajaban y colectivos en los que participaban, RTVE Noticias recuerda quiénes eran los viajeros que nunca llegaron a su destino.

María del Carmen Abril

50 años | Una profesora de educación especial "dicharachera"

Regresaba a Madrid para comenzar la semana laboral en el IES Los Castillos, el instituto público de Alcorcón donde trabajaba desde hacía dos años. Viajaba en el tren Iryo siniestrado justo el día antes de cumplir 50 años.

Se había subido en Córdoba, hasta donde se había desplazado desde Bujalance, su localidad natal en la que había pasado el fin de semana "para celebrar su cumpleaños junto a su familia [sus dos padres y dos hermanos] y amigos", tal y como indicaba en este reportaje de RTVE Noticias Pedro Carlos Carpintero, un vecino de esta localidad cordobesa que conocía a su familia. Este funcionario del ayuntamiento de Bujalance cumplió años el mismo día que María del Carmen, el 17 de enero.

Carpintero destaca que su paisana era "una persona alegre", con "muchas amistades" y que "tenía mucho arraigo con Bujalance". Desde pequeñita, relata, pertenecía a la Asociación Músico-Cultural Pedro Lavirgen de Bujalance. "Era muy dicharachera. Siempre iba con su maletita porque solía irse los fines de semana a su casa", recordaba por su parte una trabajadora del instituto donde la cordobesa daba clases a un grupo de alumnos de educación especial.

Uno de sus estudiantes volvió a su casa el martes 20 de enero, el día en el que se enteraron de que su profesora había fallecido en el trágico accidente. El apego de este alumno hacia María del Carmen Abril denota cómo se hacía querer. "Ha estado poco tiempo en nuestro IES, pero sin duda ha dejado una profunda huella en nuestra comunidad", rezaba una publicación en el perfil de Instagram del instituto alcorconero. Abril, graduada en Ciencias Sociales y Políticas por la Universidad de Granada, había trabajado antes en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC) de Córdoba, centro que también lamentó su fallecimiento en redes.

Miriam Alberico

27 años | Una joven "apasionada de los idiomas"

La foto con la cara de Miriam Alberico Larios, una joven de Lepe de 27 años, acompañada de un mensaje pidiendo ayuda para encontrarla, fue una de las más compartidas en redes sociales en los primeros momentos de la tragedia. Alberico viajaba sola en el Alvia justo detrás de la cabina del maquinista, en el asiento 1A del primer vagón, el que sufrió lo peor del choque —allí murieron 19 de las 46 víctimas—. Había ido a Madrid a pasar el fin de semana con su novio.

Miriam estudió Estudios Ingleses y Filología Hispánica en la Universidad de Huelva y se definía en sus redes como "una apasionada de los idiomas y la cultura". Su intención era convertirse en profesora de inglés, para lo que estudió el máster de profesorado. Mientras, enseñaba inglés en una academia de esta ciudad onubense.

Manuela Barba y Esther Matito

Manuela Barba y su cuñada, Esther Matito, viajaron juntas a Madrid por una casualidad. Esther, enfermera, le propuso a Manuela acompañarla a la capital para asistir a un espectáculo y aprovechar la entrada que no pudo devolver por no poder viajar su marido, recogía el medio local Huelva Información.

Manuela era natural de la localidad onubense de la Puebla de Guzmán y era dueña de una tienda de ropa laboral en Huelva capital. La Hermandad de la Peña, a la que pertenecían ella y su marido, le dedicó un mensaje en redes sociales: "Querida Manoli: te vas demasiado pronto, pero dejas una huella imborrable en el corazón de esta Huelva Peñera que hoy llora tu ausencia"

Pablo Barrio Seco

27 años | Maquinista del Alvia y "apasionado de la fotografía"

El joven maquinista del Alvia accidentado llevaba pocos meses haciendo la ruta entre Madrid y Córdoba. El fatídico domingo del accidente ferroviario en Adamuz, pocos minutos antes de llegar a su destino, el descarrilamiento de un Iryo le dejó sin capacidad de reacción y provocó el accidente que acabó con su vida.

Pablo Barrio había regresado hace unos meses a su municipio natal, Alcorcón, tras ser destinado por Renfe a la residencia de Cerro Negro, en Madrid. Antes, y desde que se incorporó a Renfe, pasó unos años destinado en el servicio regional de Rodalies de Cataluña. En 2020 obtuvo la licencia y diploma de maquinista, tras graduarse en 2019 en Ingeniería Informática en la Universidad Carlos III de Madrid. El maquinista pasó su infancia en el barrio de Ondarreta de Alcorcón, donde reside su madre, profesora jubilada del CEIP Santo Domingo, un colegio donde estudió de pequeño.

En sus redes se definía como "apasionado de la fotografía y de la música". Contaba, en una página en la que recogía sus imágenes, que desde niño había sentido curiosidad por el mundo de la fotografía y que la cámara compacta a pilas era un accesorio "indispensable" en sus maletas para los campamentos.

"A día de hoy no me considero un experto ni mucho menos. Creo que me queda muchísimo que aprender, muchas técnicas que experimentar y muchos lugares que explorar. Pero siempre disfrutando de cada uno de los disparos de mi cámara", escribía.

David Cordón

50 años | Enfermero, exfubolista y padre de Davinchi, jugador del Getafe

David Cordón se desplazó a Madrid para presenciar el encuentro de Liga del Getafe ante el Valencia. Su hijo, Davinchi, es jugador del equipo madrileño, aunque no iba a disputar este partido ya que se encontraba lesionado desde el primer tramo del curso. David regresaba a Huelva en el vagón número 2 del Alvia.

Además de ser el padre de Davinchi, Cordón era un miembro muy apreciado en la sociedad onubense, y él mismo también deportista. Jugó profesionalmente al fútbol playa en su juventud y destacó con la selección española, con la que logró dos subcampeonatos del Mundo (2003 y 2004) y dos campeonatos de Europa (2001 y 2004). Además, fue elegido mejor jugador de la Euroliga en 2004 tras anotar 28 goles en 15 partidos.

Retirado del deporte, se dedicó a su otra pasión, la enfermería, que ejerció en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva. Su sencillez, buen carácter y compromiso con sus vecinos le llevaron a encarnar a uno de los tres Reyes Magos en la Cabalgata de la capital onubense del año 2019.

Davinchi, lateral zurdo del Getafe, dedicó a su padre, "el lucero más grande" que tiene en el cielo, unas emotivas palabras de despedida. "Me llenarás de fuerza en momentos de dificultad y siempre recordaré aquello que tanto nos decías: siempre felices y hacia delante (...) Como me dijeron una vez, cuando el camino se hace duro, solo los duros hacen el camino. Tú fuiste siempre un luchador y me lo enseñaste desde el primer momento. Ese es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti, demostrar que puedo con todo y que nunca me rendiré. Te amo, papá".

David Cordón, a la izquierda, en un encuentro de fútbol playa en 2004

David Cordón, a la izquierda, en un encuentro de fútbol playa en 2004 EFE/Manuel Queimadelos

María Clauss y Óscar Toro

53 y 56 años | Fotógrafa y periodista comprometidos con los derechos humanos

El de María Clauss y Óscar Toro era un matrimonio muy conocido y querido en Huelva. Ella fotógrafa; él, periodista. Habían viajado a Madrid por motivos personales, pero también con un importante encargo de la Diputación provincial: imprimir unas fotos que regalarían a Felipe VI con motivo de la visita de los reyes a la provincia por el centenario del vuelo del Plus Ultra, que iba a tener lugar el día 22 de enero, pero que se suspendió tras el accidente.

Ambos eran tanto trabajadores de la comunicación como activistas por los derechos humanos y la justicia social. Toro, doctor en Comunicación, era colaborador del digital Huelva 24 y fundador junto a Clauss de la Asociación INvisible, dedicada a fomentar el cambio social y a la cooperación a través del periodismo y la comunicación. "La comunicación no deja de ser poner en común, construir en común", reivindicaba Toro en una entrevista en RTVE en 2021: "Nos comunicamos para entendernos".

La aventura del saber - Con los comunicadores audiovisuales Marcelo López y Óscar Toro.

Clauss, por su parte, era una fotógrafa freelance muy reconocida en Huelva. Había trabajado para la Universidad Complutense de Madrid y para medios como El País Semanal o Público, pero en su ciudad era conocida especialmente por iniciativas como el WofestHuelva, festival de cine creado por mujeres, o por la serie "Donde no habite el olvido", que recorre los espacios de represión en la provincia de Huelva, y que le valió el Premio Luis Valtueña de Fotografía Humanitaria en 2022.

También era vicepresidenta del Ateneo de Huelva, que ahora llevará su nombre. Su presidente y amigo, Antonio Rus, la recuerda como "una persona tímida", a la que no le gustaba figurar en primera línea, sino que prefería que su trabajo hablase por ella. "Era meticulosa, perfeccionista, muy trabajadora", ha contado a RTVE Noticias, aunque también "divertida". "Tenía su puntito", rememora.

Clauss, igual que su marido, estaba "muy comprometida con las personas más débiles y desfavorecidas, siempre queriendo dar visibilidad a aquellos colectivos que menos la tienen". En su honor, además de rebautizar el Ateneo, crearán un certamen de fotografía con el mismo nombre que la exposición dedicada a la memoria democrática. "Se me va una amiga y en Huelva se va una gran persona, artista y fotógrafa", asegura Rus, que confiesa que su pérdida "deja un vacío frío".

María Clauss muestra su exposición 'Donde no habite el olvido' en 2023

María Clauss muestra su exposición 'Donde no habite el olvido' en 2023 EFE/ David Arquimbau Sintes

Ricardo Chamorro

57 años | Un profesor "atento a sus alumnos" hasta el final

Viajaba de vuelta de Madrid acompañando a sus alumnos que se presentaban a la oposición a Instituciones Penitenciarias. Ricardo, también funcionario en la cárcel de Huelva, se encontraba en el tren Alvia junto al también profesor Andrés Gallardo y muchos opositores a los que había preparado cuando se produjo el choque. En el momento del choque se encontraba con Andrés y el opositor Mario Jara en la cafetería, situada en el segundo vagón, el más afectado después del primero.

No estaba obligado a acudir a las pruebas, pero su compromiso con la enseñanza le llevó a estar junto a ellos en las horas cargadas de nervios de antes y después de los exámenes.

Chamorro nunca llegó a saber el resultado de su trabajo como preparador. Su hijo le ha recordado en redes como "un buen amigo, persona, marido y padre". "Te echamos de menos donde estés, te fuiste de una manera muy injusta, no te olvidaremos. D.E.P", escribió en redes, donde también agradeció la ayuda para encontrar a su padre.

Sus alumnos también le han dedicado emotivos mensajes en redes. "Una persona maravillosa, alegre y siempre atento a sus alumnos", escribía uno de ellos. "Hombre entregado, le encantaba lo que hacía y siempre al pie del cañón", afirmaba otra. "Hasta el último momento, enseñando, apoyando, estando donde había que estar", se leía en uno de los mensajes publicados en el mismo perfil de Facebook donde Ricardo había publicado una última imagen durante el intervalo entre los dos exámenes organizados en Madrid.

Natividad de la Torre

79 años | Una abuela "entregada a su familia"

Natividad había viajado desde su Huelva natal a Madrid junto a su familia para pasar el fin de semana y ver el musical de El Rey León. Iba acompañada de su hijo Luis Carlos y tres de sus nietos en los primeros asientos del primer vagón del Alvia, justo detrás del maquinista.

El testimonio de Fidel Sáez, otro de los hijos de Natividad, conmovió a España cuando contó lo ocurrido en el Telediario de TVE apenas dos días después de la tragedia. Es la historia de una familia rota por la tragedia. Su hermano estuvo una hora y media "entre amasijos de hierro y viendo personas fallecidas". El hombre logró sacar a su hijo y a sus sobrinos empujándolos con los pies a través de la ventana y, tras ser rescatado, fue ingresado en la UCI.

Al ser consciente de que su madre no había sobrevivido, Luis Carlos le pidió a Fidel que contara "la historia de mamá". "Lo bien que lo hemos pasado, lo buena que ha sido, lo entregada que era a su familia, que era el motor de su vida", contó entre lágrimas Fidel. "El Señor de esta manera se la ha querido llevar, pero ha dejado una huella muy grande en nosotros. Tenemos la certeza de que está en el mejor de los lugares y que algún día nos volveremos a encontrar". Terminó con un alegato: "Hay que decir más 'te quiero', no hay que enfadarse por cosas pequeñas porque la vida en cualquier momento se va".

Liliana, su tercera hija, fue la encargada de hablar en nombre de las familias en la misa funeral del pasado 29 de enero en Huelva. Recordó una anécdota de su madre cuando ella era una niña y le preguntó cuánto dinero ganaba. "Lo que queda en mi cuenta a final de mes no es mío, es de los demás", le respondió Natividad. "Así era mi madre, generosa con todo lo que tenía, con sus ganas, con su tiempo, con sus sonrisas".

Natividad o Nati, como la llamaban sus allegados, era creyente y estaba implicada en la vida religiosa de Gibraleón, en Huelva. Desde allí la recuerda la Asociación de Obras Cristianas, escribió en redes que "su vida ha sido un testimonio constante de amor". "Nati vivió siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret, siempre dispuesta a tender la mano al prójimo, a ser consuelo para el afligido y a entregarse desinteresadamente a los demás".

Rocío Díaz Rodríguez

50 años | Propietaria de un puesto en el mercado de Punta Umbría

Viajaba de vuelta en el Alvia tras haber ido a Madrid con su hijo y un amigo de este a ver un partido de fútbol en el Santiago Bernabéu. Era dueña de un puesto de pescado en el mercado municipal de Punta Umbría, su ciudad natal, y una de las más castigadas por la tragedia.

Su familia emitió un comunicado cuando recibieron la noticia, en el que agradecían las muestras de cariño que estaban recibiendo. También han dado las gracias al Ayuntamiento de Punta Umbría "por poner todos los recursos que se han solicitado y de forma constante seguir la situación de la familia" además de al pueblo de Adamuz por su implicación con las víctimas.

Eduardo Domínguez

54 años | Costalero y opositor para funcionario de prisiones

El municipio onubense Gibraleón amaneció consternado el 20 de enero tras confirmarse que dos de sus vecinos, desaparecidos después de la colisión, habían perdido la vida. Uno de ellos es Eduardo, que iba a bordo del Alvia. Regresaba desde Madrid tras examinarse para funcionario de prisiones. La Hermandad Cristo de la Sangre de Gibraleón, en la que era costalero y antiguo directivo, le describía en un comunicado como un "servidor incansable" y "compañero fiel" que desempeñó siempre su labor "con entrega, lealtad y un profundo amor".

Maria Luisa Eugui

78 años | Una mujer "volcada en la ayuda a los vulnerables"

La única víctima navarra del accidente viajaba en el tren Alvia desde Madrid junto a su sobrina nieta, que fue hospitalizada. Su destino era Huelva, a donde se dirigía para visitar y brindar apoyo a su hermana durante la enfermedad de su cuñado, quien finalmente falleció, tal y como contaba Rosa Eugui en Navarra Televisión.

Esta pamplonesa era numeraria del Opus Dei desde 1963. Vivió durante 25 años en Jerusalén, dedicándose a labores educativas y formativas de la institución, hasta que en 2019 la orden y, tras 25 años, regresó a España para instalarse en Madrid. "Era una persona positiva, alegre, pragmática", recordaba su hermana.

La Fundación Promoción Social, ONG vinculada al Opus, ha recordado "con cariño y gratitud" a María Luisa. Mencionan, en un comunicado, su labor en la Asociación Cultural de Madaba (Jordania), cuyo fin es preservar y gestionar el rico patrimonio mosaico y arqueológico de esta ciudad. "Mediante el desarrollo de proyectos internacionales en los que nuestra Fundación colaboró estrechamente con esta entidad, pudimos constatar de nuevo la profesionalidad, la calidad humana y la vocación de servicio de María Luisa", escribían en su web.

Agustín Fadón

39 años | Tripulante superviviente del accidente de Angrois de 2013

Originario de Zamora y vecino del municipio madrileño de Leganés, Agustín era tripulante de Renfe y trabajaba el día del accidente en la cafetería del segundo vagón del Alvia.

Agustín salvó la vida como una providencia hace trece años, cuando le cambió el turno a un compañero el día que ocurrió el accidente de Angrois, en el que murieron 80 personas. "Nadie se imaginaría que más de una década después se iba a enfrentar a algo muy parecido al accidente de Santiago" lamentaba su hermana, María del Mar.

Agustín Fadón, en una imagen cedida por la familia

Agustín Fadón, en una imagen cedida por la familia CEDIDA

Llevaba 18 años trabajando como tripulante en la alta velocidad, los últimos de ellos como empleado por Serveo, empresa que gestiona los servicios a bordo de Renfe.

Agustín era "muy amigo de sus amigos" y un "chico muy sano, sin vicios, muy responsable, muy formal tanto en su trabajo como en su vida", cuenta a RTVE Noticias su cuñado Javier. Le recuerda como alguien "detallista", de los que quizá no demuestran su amor diciendo 'te quiero', pero sí con pequeños gestos, como poner motes cariñosos. "A mí, que soy barbero, me llamaba 'el magnate de los pelos'", rememora con humor.

Era también aficionado a las motos y deportista. Jugó en el Club de Voleibol de Leganés y en la selección madrileña de ese deporte. "Una persona muy simpática, muy jovial, llegó a ser uno de los mejores jugadores de su generación", le definió el director deportivo del Club de Voleibol de Leganés, Rafael Martínez, en declaraciones a Leganés Televisión.

José María Fernández

53 años | Gruista jubilado y padre de familia

Fernández es, junto a Julio Rodríguez, una de las dos víctimas de León del accidente y también uno de los últimos en ser hallados. Era vecino de Trobajo del Camino, localidad perteneciente al municipio de San Andrés de Rabanedo, en las afueras de la capital leonesa. Allí fue gruista y camionero hasta su jubilación. Estaba casado y tenía dos hijos, de 22 y 20 años, según recogía el diario Heraldo de León.

Patricia García Sauci

42 años

Patricia García volvía en el vagón 2 del Alvia tras examinarse en la oposición de ayudante a Instituciones Penitenciarias. Sufrió graves heridas y estuvo casi dos semanas en la UCI, mientras su familia esperaba "un milagro" para que sobreviviera, tal y como contaba su prima Sara el día siguiente al accidente.

Pero el milagro no llegó y Patricia falleció el día 30 de enero, convirtiéndose en la víctima número 46 del accidente. Era vecina de La Palma del Condado, en Huelva. García formaba parte de la Hermandad de la Santa Cruz de la Calle Cabo, en esta localidad onubense, que la recordaba como una mujer "entregada, generosa" y "siempre dispuesta a darlo todo por su Hermandad".

Antonia Garrido

Esta vecina de la barriada de Verdeluz de Huelva volvía de Madrid tras acompañar a su hija a las oposiciones de Instituciones Penitenciarias. Era auxiliar de ayuda a domicilio para la empresa de servicios asistenciales Quavitae en Huelva, tal y como la recordaba el sindicato UGT en un mensaje de pésame en redes sociales.

Andrés Gallardo Vaz

51 años | Preparador de oposiciones que creía en "mejorar el futuro de las personas"

Como Chamorro, se encontraba en el tren Alvia que viajaba de regreso a Huelva tras finalizar el examen de oposición en Madrid, al que se presentaban sus alumnos. Ambos eran "servidores públicos ejemplares, cuyo compromiso y dedicación permanecerán en nuestra memoria", escribía la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en redes.

Experto en derecho penal, Andrés trabajaba en la academia como preparador de oposición y compaginaba su labor docente con su trabajo como funcionario de prisiones. Nació en Lepe, ciudad onubense que declaró tres días de luto.

Andrés "pasaba desapercibido pero dejaba huella", rememora su amigo desde la infancia, Domingo Delgado, quien le describe como una "buena persona, siempre con una sonrisa en la boca". "Lo que vamos a recordar es su sonrisa", afirmaba en TVE. "Él creía en la formación, en mejorar el futuro de las personas", muestra de su carácter empático.

"El golpe fue tan duro que lo que me vino a la cabeza es que tenemos que ver más a las personas que queremos", reflexionaba. Como tantos otros, ha aprendido con esta desgracia que "en un instante se te van los amigos de siempre".

María Eugenia Gallego Navasco, "Geni"

62 años | Recién jubilada, regentó un supermercado

Salió de la estación María Zambrano de Málaga hacia Madrid, de regreso tras visitar a su hija en Tarifa. Iba a bordo del coche 8, uno de los vagones descarrilados del tren Iryo. Había pasado el fin de semana con ella, como hacía a menudo desde que su hija se mudó a la localidad gaditana. Ella misma la acompañó a Málaga y allí se despidieron. Poco después perdió el contacto con su madre.

La tragedia ha conmocionado la localidad madrileña de Alpedrete, donde vivía y regentó durante años un supermercado junto a su hermano, lo que la hizo popular entre los vecinos de la localidad. "Geni", como solían llamarla sus allegados, se había jubilado recientemente.

Mario Jara

42 años | Opositor a Instituciones Penitenciarias

Este opositor a funcionario de prisiones volvía del examen en Madrid en el Alvia accidentado. Justo antes del choque, se había levantado para ir al vagón cafetería junto a sus profesores, Andrés Gallardo y Ricardo Chamorro, que también fallecieron en el accidente.

La última vez que habló con su familia fue justo antes de coger el tren: les dijo que no había comido nada y que se tomaría algo en la cafetería. Jara murió el día que cumplía 42 años. Su madre le esperaba con una tarta en su casa, aunque nunca llegó a soplar las velas. "Nació un 18 de enero en Córdoba, a los tres años se fue a Huelva y a Córdoba ha venido a morir", decía su padrastro, Miguel Cotán, a los medios, "Mario era un buenazo", una persona que todo lo que tenía de alto —medía casi dos metros— lo tenía de bueno, recordaba.

Yamina Lamssiah

De origen marroquí, es una de las tres víctimas extranjeras del accidente, junto a una mujer alemana y otra rusa. Viajaba en el Iryo que recorría la ruta entre Málaga y Madrid. Tras un retraso provocado por las trabas burocráticas, su familia logró repatriarla y enterrarla en Marruecos.

Ana Martín y Pepi Sosa

28 y 53 años | Opositora y su madre

Como tantos otros pasajeros del Alvia, Ana Martín volvía de Madrid de hacer el examen de oposición a ayudante de Instituciones Penitenciarias. Le acompañaba su madre, Pepi Sosa. Eran de Isla Cristina, Huelva.

Ana había cumplido los 28 años apenas diez días antes. Ya en el tren, una vez finalizado el examen, había llamado a su padre para decirle que había salido contenta de la prueba. Pero su sueño se truncó en cuestión de segundos. "Llevaba peleando por la plaza desde hace mucho tiempo" lamentaba Jenaro Orta, alcalde de Isla Cristina.

José María Martín Guerrero

37 años

Es, junto a Eduardo Domínguez, otra de las víctimas mortales de la localidad onubense de Gibraleón, y como él, también costalero. Viajaba en el tren Alvia de regreso a su ciudad. Martín formaba parte de la Hermandad Servita Santo Entierro de Gibraleón, que le despidió con un sentido obituario. "Fue un joven de fe y gran devoción" y un "costalero activo e implicado", escribían en redes.

También era miembro de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de la Soledad, que le ha definido como "un ejemplo de entrega, compañerismo y devoción". "Su ausencia deja un vacío inmenso en nuestra Hermandad y en todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo y caminar junto a él", afirmaban.

Rafael Millán

52 años | Opositor

Rafael Millán también había ido a Madrid para examinarse a funcionario de prisiones. Viajaba en uno de los vagones delanteros del Alvia con su mujer, quien sí que pudo salvar su vida. Millán trabaja como controlador de la ORA en la localidad onubense de Punta Umbría.

"No sabemos nada de mi tío", escribió un sobrino pidiendo colaboración ciudadana tras el siniestro. Fue él mismo quien informó del fallecimiento, antes de dar las gracias a todas las personas que se implicaron en la búsqueda.

Samuel Ramos Sánchez

36 años | Policía Nacional

Samuel Ramos volvía a Madrid, donde estaba destinado, de pasar unos días con su familia en Málaga. Era policía y trabajaba en la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, en el Centro de Internamiento de Extranjeros del barrio madrileño de Aluche. Estaba casado y tenía un hijo de año y medio. Aunque nació en Córdoba, su familia estaba afincada en la capital malagueña.

Ramos formaba parte del Sindicato Unificado de Policía, que emitió un comunicado tras confirmarse su muerte. "La pérdida de uno de los nuestros deja un vacío imposible de llenar. Tu memoria seguirá viva entre quienes vestimos este uniforme con orgullo", escribieron.

Julio Rodríguez Gómez

52 años | Apasionado del baile

Este leonés de 52 años, una referencia en el mundo del baile, viajaba en el Alvia destino a Huelva por motivos laborales. Conocido como "Julio Son", estuvo interesado por la danza y bailaba salsa desde joven. "El baile es una de las mejores terapias contra el estrés, por un tiempo te olvidas de los problemas", contaba en una entrevista en La Opinión de Zamora en 2006.

Dio clases en escuelas de danza en Zamora y Salamanca y, a través de su empresa de eventos, organizaba espectáculos públicos de baile latino. La confirmación de su muerte, tras varios días de amarga espera, provocó una ola de mensajes de condolencia y despedida por parte de amigos, compañeros y alumnos, que recordaban su carácter generoso y su pasión por la danza.

"Me acabo de enterar del terrible desenlace y solo te puedo decir gracias por compartir tantas noches de baile. Sigue haciendo bailar a la gente allá donde estés. Un abrazo, amigo mío", señalaba un allegado suyo en redes. "El mundo del baile está de luto", apuntaba a EFE el director de la escuela de baile leonesa Rumballetm.

Jesús Saldaña

30 años | Un cardiólogo "brillante" que deja una huella "muy profunda"

Saldaña, que viajaba en el Iryo siniestrado, volvía de su Málaga natal a Madrid, donde trabajaba, tras pasar unos días con su familia. A sus 30 años, era ya un cardiólogo "brillante" y un "gran compañero" en el Hospital La Paz, tal y como le ha recordado Salud Madrid. Este joven ya dio muestras de su potencial al obtener la mejor nota de la selectividad de Málaga en 2013, un 13,81 sobre 14 que le permitió estudiar lo que quisiera y donde quisiera. Optó finalmente por Medicina en la Universidad de Málaga, siguiendo la estela de su hermana, también médica.

"Me gusta todo lo relacionado con el cuerpo humano, la posibilidad de curar enfermedades", decía entonces en una entrevista con La Opinión de Málaga. Pudo cumplir su sueño y poner en práctica su vocación. Obtuvo uno de los mejores expedientes de la carrera y, tras un alto puesto en el MIR comenzó a trabajar en La Paz, uno de los centros de referencia en cardiología en España.

El centro donde estudió en Málaga, el Gamarra, le despidió en redes con un emotivo mensaje, en el que le describen como "una persona auténtica, única" que dejó una huella "muy profunda". "Hemos tenido la enorme suerte de haberte conocido, de disfrutar de ti, de toda tu persona, de tu disponibilidad, tu entrega a tus compañeros y profesores, de tu buen humor y tolerancia", escribían.

Y recordaban una anécdota que define bien cómo era su personalidad. En el día de su graduación, todos sus compañeros le escribieron una carta de agradecimiento simplemente por ser como era: "Por tus valores, por tu bondad desinteresada y por tu eterna sonrisa". El Ayuntamiento de Málaga ha bautizado con su nombre un premio al mejor expediente académico.

Víctor Luis Terán

52 años | Un cuidador de mayores "de enorme corazón"

A Víctor Luis Terán Mita, boliviano afincado en Huelva desde hacía más de 20 años, no le gustaba nada coger el tren. Les tenía "pánico", contaba a RTVE su cuñada, Jamileth. Sin embargo, una carambola de casualidades hizo que se encontrara en el segundo vagón del Alvia que recorría el trayecto Madrid-Huelva.

Terán regresaba de unas vacaciones en Nicaragua con su mujer, la hermana de Jamileth. Pero la agencia de viajes notificó a última hora una incidencia en el vuelo de vuelta de la esposa y finalmente voló solo. Iba únicamente para poder coger su coche en Huelva y volver a Madrid a recoger a su mujer.

A las 18.00 del domingo, Víctor llamó por teléfono a Jamileth, utilizando el calificativo con el que solía referirse a su cuñada. "Amiga, ya estoy en Madrid", le comentó, antes de subirse al tren y en una conversación que no tendría más trascendencia de no haber sido la última entre ambos. Ambos quedaron en verse al día siguiente, ya en Huelva, pero la tragedia se cruzó por medio.

Víctor trabajaba cuidando de personas mayores. "Era una persona de enorme corazón", recuerda Jamileth, resaltando la calidad humana de la primera persona a la que conoció cuando ella llegó a España hace ya una década. "Me ayudó a venir sin conocerme. Me consiguió trabajo", añade. Su mujer está viva "por un milagro", según Jamileth. Además de una viuda, Víctor deja también a tres hijos de un matrimonio anterior.

Víctor Terán, en una imagen cedida por la familia

Víctor Terán, en una imagen cedida por la familia CEDIDA

Tamara Valdés Afont

50 años | Agente inmobiliaria y una "persona cercana y comprometida"

Cubana afincada en Huelva, Tamara viajaba en el Alvia accidentado a pocos días de cumplir 51 años. Era la directora de una sucursal de la inmobiliaria Remax en el centro de la ciudad, donde llevaba trabajando casi una década. La empresa la recordaba tras confirmarse su fallecimiento como "una gran profesional" y una "persona cercana, generosa y comprometida"

"Implicada, humana, siempre al lado de sus agentes, brokers y compañeros, viviendo su trabajo con pasión, entrega y respeto", escribían en redes. Antes, había trabajado en otras inmobiliarias en Ourense, Tenerife y en La Habana. Su amiga y compatriota, Rosy, la recordaba también en redes con fotos de su último fin de semana juntas en Madrid "sin saber que sería un tesoro eterno". "Risas que aún suenan, miradas que abrazan y un amor que no se va. Este último encuentro vive para siempre, como tú en mi corazón".

Familia Zamorano Álvarez

Una familia rota por la tragedia

La tragedia ferroviaria ha atravesado a toda una familia, la de los Zamorano Álvarez. En la fatídica tarde del 18 de enero fallecieron José (Pepe) Zamorano, de 43 años; su mujer, Cristina Álvarez, de 39; su hijo Pepe, de 12, y su sobrino Félix, también menor. Solo sobrevivió otra hija de Pepe y Cristina, de seis años, herida leve y ya bajo la custodia de sus abuelos. Habían ido a Madrid a ver el musical de El Rey León y un partido de fútbol, el Real Madrid-Levante.

Aunque Álvarez era de Punta Umbría, la familia vivía desde hacía años en Aljaraque, "un pueblo roto por el dolor y sin apenas palabras para el consuelo", según su alcalde, Adrián Cano, quien añadía: "No hay palabras para definir lo que son la familia Zamorano Álvarez en Aljaraque"

Álvarez era muy conocida tanto en Aljaraque como en la localidad costera en la que nació, donde regentaba una tienda de moda infantil. Tras conocerse su muerte, el escaparate del negocio comenzó a llenarse de flores. A Cristina "le gustaba cantar siempre que se reunía con los amigos y se presentaba la ocasión", recordaba Rocío Gómez, amiga de la familia, quien solo encontraba algo de consuelo en saber que la hija del matrimonio había sobrevivido: "Es una niña preciosa y muy simpática".

Pepe hijo estudiaba secundaria en el Instituto Antonio Guerrero y jugaba a fútbol en el Aljaraque S.D. Sus compañeros se despidieron de él soltando globos blancos en los que se leía "Pepe, tus amigos siempre estarán en tu corazón".

Enedina

39 años | Auditora ambiental y amante de los animales

Esta vecina de Villena (Alicante) de 39 años era auditora ambiental y viajaba en el vagón 2 de Alvia dirección Huelva por motivos laborales. Era licenciada en Farmacia y especialista en microbiología y seguridad alimentaria y, más allá de su trabajo, era una amante de los animales. Defendía la adopción de perros —tenía dos en casa— y era socia de la protectora de Villena, además de colaborar con otras entidades solidarias como la Asociación Española Contra el Cáncer, tal y como recogen los medios de su ciudad.

*En este reportaje han participado Juan Calleja, Paula Ozaez, DatosRTVE e InfografíaRTVE