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Fidel espera que rescaten el cuerpo de su madre: "Hay que decir más 'te quiero', la vida en cualquier momento se va"

Una familia onubense marcada por la tragedia de Adamuz
RTVE.es

Fidel Sáez nunca imaginó que un viaje familiar a Madrid acabaría convertido en el comienzo de una triste pesadilla. Su madre, sus dos hijos, un hermano y un sobrino viajaban en el Alvia que cubría la ruta Madrid-Huelva, el mismo tren que se vio implicado en el grave accidente ferroviario de Adamuz. Habían acudido a la capital de España para ver el musical El Rey León, y a la vuelta ocupaban los primeros cinco asientos del primer vagón, justo detrás del maquinista.

"Nosotros estábamos en casa y vimos la noticia. Al principio hubo incredulidad. Pensamos que era una avería más y que tendríamos que desplazarnos para recoger a los familiares", relata Fidel a TVE. Pero poco después comenzaron las llamadas. Una agente de la Policía Local le confirmó por teléfono que su hija estaba fuera del tren, que la habían sacado por una ventana y que estaba con ella, herida pero relativamente bien. Minutos después supo que su hermano estaba también herido, "regular", pero fuera de peligro inmediato. Todos estaban relativamente bien, pero no sabía qué es lo que había sucedido con su madre.

Fidel se desplazó de inmediato a Córdoba, donde los heridos fueron trasladados a distintos hospitales. Su hermano ingresó en la UCI del hospital San Juan de Dios, con un fuerte golpe en la cabeza y el húmero fracturado. Sus hijos y su sobrino permanecen en el hospital Reina Sofía. "No podíamos verlos a todos, pero sabíamos que estaban vivos", explica, agradeciendo la labor del voluntariado, la Guardia Civil y la Policía Local.

Sin embargo, la incertidumbre más dura fue la de su madre, de la que no han sabido nada hasta la tarde de este lunes, y al final se han acabado haciendo realidad los peores presagios. Las autoridades han confirmado que todos los heridos ya han sido identificados y que lo que queda por recuperar del primer vagón son víctimas mortales, entre ellas su madre. "Esta tarde nos comunicaron que en ese vagón no hay nadie con vida pero estoy aquí para contar el dolor que evidentemente se tiene pero trasladar que hay que decir más te quiero, que no hay que enfadarse por cosas pequeñas porque la vida en cualquier momento se va".

"Vengo ahora de contárselo a mi hermano, que ya ha sido desentubado. Me ha dicho que es un milagro que él esté vivo, que pensó que se le acababa la vida... Logró sacar a mis hijos rompiendo la ventanilla con los pies", ha relatado entre lágrimas. "También me ha pedido que cuente la historia de nuestra madre, lo buena que ha sido, el Señor se la ha llevado pero ha dejado una huella muy grande entre nosotros. Tenemos la certeza de que está en el mejor de los lugares".