Lola Beltrán, superviviente del Alvia: "Me cambié de vagón y volví a nacer en Adamuz"
- La pasajera onubense regresaba de un examen de oposición y se salvó al cambiar de vagón poco antes del impacto
- Adif habilita el teléfono 900 10 10 20 para atender a los afectados e Iryo ofrece el 900 00 14 02
- Sigue en directo la última hora del accidente mortal de dos trenes en Adamuz, Córdoba
Lola Beltrán es una de las voces que este lunes narran el milagro y el horror tras la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba). La joven onubense, que viajaba en el Alvia siniestrado, ha ofrecido un estremecedor testimonio en el especial de TVE, donde ha reconocido que solo ahora empieza a asimilar lo ocurrido: "Hasta hoy no he sido consciente de la magnitud del accidente ni de cómo sucedió todo".
Su historia es la de un cambio de asiento fortuito que le salvó la vida. Aunque su billete correspondía al vagón tres —uno de los más afectados—, Lola decidió desplazarse al vagón cinco para compartir el trayecto con una compañera. Ambas regresaban de Madrid tras examinarse de las oposiciones a Instituciones Penitenciarias. "Mi billete era en el vagón tres, pero yo estaba en el cinco (...). Veníamos todos de vuelta hablando de sensaciones, de cómo había sido el examen, de la vida", relata.
"Tuvimos que partir los cristales para salir"
El impacto se produjo a las 19:45 horas. Tras la confusión inicial, la realidad se impuso al romper las ventanas para abandonar el convoy: "Conforme rompimos las ventanas y vi que los vagones de delante nuestro estaban tirados por la cuneta, dije: esto es más grave de lo que parece".
Lola describe una escena de caos absoluto dentro de los compartimentos: "Recuerdo muchos gritos, los asientos arrancados... tuvimos que partir los cristales con los martillos para poder salir". Una vez fuera, el miedo no desapareció ante el riesgo de que la infraestructura no fuera segura. "Era el miedo de decir: ¿qué hacemos?, ¿nos quedamos aquí? Si viene otro tren, nos embiste. Decidimos salirnos", explica Beltrán, quien incluso ayudó a romper la valla perimetral para alejarse de las vías.
Una hora de espera hasta el rescate
La superviviente fue una de las personas que contactó con los servicios de emergencia, aunque la ayuda tardó en materializarse debido a la complejidad del terreno y la confusión inicial sobre el doble descarrilamiento. Según su relato, su hermano, desde la distancia, fue quien le advirtió de que había un segundo tren implicado: "Me dice: Lola, hay otro tren, vuelve a llamar a emergencias porque no saben que estáis ahí".
"Desde el accidente hasta que llegó la primera persona, pudo pasar una hora", afirma la joven, recordando cómo el primer miembro de la Guardia Civil que llegó a su posición tuvo que alumbrar la escena con la linterna de su teléfono móvil ante la falta de medios en esos primeros instantes.
Lola Beltrán ya se encuentra en su casa de Huelva. Pese a que las sensaciones tras su examen de oposición eran positivas, la magnitud de la tragedia ha relegado su futuro profesional a un segundo plano: "Fueron buenas, pero ahora mismo no pienso mucho en ello". Como señalaron en el programa especial, la joven ha superado en Adamuz la prueba más difícil de su vida.