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El duelo tras la tragedia de Adamuz: aceptar cada reacción y acompañar a los familiares de las víctimas

Centro de ayuda a afectados tras el descarrilamiento de dos trenes cerca de Adamuz, Córdoba
Centro de ayuda a afectados tras el descarrilamiento de dos trenes cerca de Adamuz, Córdoba REUTERS/Ana Beltran

Las primeras horas tras una tragedia de la magnitud del descarrilamiento de trenes en Adamuz, Córdoba, son fundamentales desde el punto de vista psicológico. En este corto plazo se mezclan las necesidades de los propios supervivientes, muchos de ellos aún en shock por lo que acaban de vivir, y la de los familiares que siguen con incertidumbre las informaciones que llegan desde el lugar de los hechos, en algunos casos a la espera de saber cuán grave será la noticia que están a punto de recibir.

"Tenemos que entender que durante las primeras horas cualquier reacción puede ser normal", explica la decana del Colegio de Psicólogos de Madrid, Timanfaya Hernández, en declaraciones a RTVE Noticias. Así quedó de manifiesto el propio domingo por la noche en las declaraciones sobre el terreno de algunas de estas víctimas, que con el susto aún en el cuerpo reconocían sentir nervios, miedo e incluso cierta sensación de suerte por haber salido ilesos de una de las peores tragedias ferroviarias de la historia de España.

Es normal la "culpa" por sentirse afortunado, al igual que quedarse en una especie de nube, con un "sentimiento de disociación" con la realidad que para algunos supervivientes puede servir de "protección" inicial.

Cada persona, añade Hernández, vive este tipo de circunstancias desde un "plano" diferente y necesita también unos "tiempos" para, una vez superado el impacto inicial, "hacerse cargo de lo ocurrido". Contar con personas cercanas ante las que poder expresarse y sentir que "no están solos" es esencial, abriéndose también a relatar estas experiencias y sensaciones a especialistas.

Los especialistas no se atreven en cualquier caso a poner plazos a la duración del duelo, porque como explica Hernández "cada persona necesita un tiempo", pero esta experta sí avisa de que pueden surgir patologías a medio y largo plazo, por lo que los expertos y las propias víctimas deben ser conscientes de que "esto no acaba aquí".

Las víctimas mortales ya confirmadas

El estado en que han quedado algunos de los vagones descarrilados ha complicado la recuperación de las víctimas y su identificación, como han reconocido en las últimas horas varios altos cargos. El Ministerio de Transportes confirmó el domingo por la noche el fallecimiento del maquinista del tren Alvia de Renfe, después de que los primeros vagones de ese convoy cayesen por un talud de unos cuatro metros.

En la lista de fallecidos figuran también el matrimonio formado por el periodista onubense Óscar Toro y la fotoperiodista María Clauss, según fuentes consultadas por RTVE. Clauss, ganó en el año 2022 el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña convocado por Médicos del Mundo por una serie titulada 'Donde no habite el olvido'.

Por su parte, la Policía Nacional ha confirmado la muerte de un agente destinado en la Brigada de Extranjería y Fronteras de la capital y que viajaba en uno de los trenes siniestrados.

A las necesidades de los supervivientes del accidente se suman además las de los familiares, por lo que Timanfaya Hernández señala igualmente "esencial" atender al entorno de la víctima y suavizar de alguna manera el impacto psicológico. Nadie les puede evitar recibir una mala noticia, pero los diversos organismos deben prestar atención "lo antes posible" a las familias y brindarles una información "veraz".

Las necesidades psicológicas de víctimas y familiares tras el accidente de trenes de Adamuz - Diario 24 | Ver
Transcripción completa

Vamos a hablar con Ana Romeu, que es experta en duelo

Hay que ver, por un lado, el trato que se le da a las familias y, en otro

lado, a las víctimas, si le

parece, vamos a empezar por las víctimas que salen de un siniestro de

esta magnitud

y se ven vivos. ¿Qué es lo primero que hay que

tratarles para que puedan

sobrellevar de alguna manera la situación que han vivido?

Bueno, lo primero para las personas supervivientes es que evidentemente

salgan del lugar

del accidente y se encuentren a salvo y sobre todo rodeadas de personas de su

entorno,

próximo porque eso es algo que siempre ayuda.

Y después es observarlas

Tras un accidente así, es un impacto emocional muy, muy intenso

evidentemente la persona tiene que ir reaccionando y va a irlo haciendo estas

primeras horas

los primeros días las primeras semanas donde se observan por reacciones que

llamamos de estrés agudo

que son reacciones normales coherentes por todo lo que han vivido estas

personas del

estilo reactivarse un poco de alerta, estar más asustados,

no funcionar correctamente, no poder dormir bien, estar teniendo pesadillas

o

flashbacks, reexperimentando la situación.

Todas estas reacciones son normales

después de todo lo que han vivido y así hay que permitírselo durante un tiempo.

Y después la observación

tiene que ir un poco más a medio plazo para ver si toda esta sintomatología,

va bajando y la persona va integrando la experiencia vivida o si va a

requerir de..

ayuda profesional. Claro, es un momento de estrés agudo

para las personas que han vivido una situación

así, una situación distinta a la que viven los familiares de las víctimas

Imagino, no sé si el tratamiento de estas personas es distinto a

de los supervivientes.

Es algo distinto en el sentido de que no han estado..

directamente en el accidente, por lo cual no van a tener toda esta

experimentación de

imágenes, de sueños, de recuerdos, no han estado allí directamente, pero sí

son

afectados directamente las personas, los familiares más directos, las

personas más allegadas a

las víctimas mortales, porque están empezando un proceso de duelo que va a

ser..

posiblemente complicado por las circunstancias de la pérdida, en un

duelo normal

esperado, más o menos, o donde la persona se puede preparar, pues siempre

hay una serie de..

un proceso en este tipo de duelos, pues claro, se produce un proceso..

donde las emociones por ejemplo son mucho más intensas puede haber mucha

rabia anteriormente

escuchábamos un testimonio de una persona que estaba muy enfadada y es

una de las primeras

reacciones del duelo que puede llegar a ser traumático, aunque todavía no lo

es.

Estamos en el momento del inicio

del proceso de duelo y lo que sí que es similar es que hay que irlas observando

y acompañando en ese

proceso porque muchas personas lo van a hacer de forma normalizada y algunas

otras pues probablemente van a

necesitar un tipo de atención o de acompañamiento específico y más

profesionalizado para

integrar esta pérdida.

Habla usted

de la persona que se identificaba como Juan Barroso, le oíamos insultar, le

oíamos nerviosismo, todo comprensible.

De hecho, podemos establecer

ese duelo cuando ya sabes que un familiar ha fallecido, pero ¿qué ocurre

cuando no se

encuentra ese impas que hay hasta que te confirman que está vivo o que está

muerto?

¿Cómo

tratar a una persona, a un familiar que se encuentra en esa situación?

Pues necesita un acompañamiento también muy especial porque la incertidumbre es

una..

sensación realmente muy inhabilitante, muy específica, no tener

información, entonces hay que cuidar a esa persona que todavía no tiene

certificación de nada,

hay que cuidarla específicamente no dándole información que no sea veraz,

que no sea contrastada y hay

que jugar un poco entre no hacer caso a los rumores, intentar mantener las

esperanzas

si todavía es posible pero tampoco alimentar demasiado esa esperanza

porque

puede ser que el final sea trágico.

Entonces, la persona en momentos de incertidumbre

lo que hace es oscilar entre la esperanza y la desesperanza y el

acompañamiento

debe ser a su ritmo no nosotros dirigiendo ni diciéndole qué es lo que

tiene que sentir

o cómo tiene que pensar en base a información que no tenemos.

Entonces, es una situación

que evidentemente todo el mundo está trabajando para que no se alargue

porque es muy difícil

de gestionar y que además tiene poco

margen de maniobra por lo que decía, porque no hay información, porque no se

sabe nada

Una vez se sepa cuál es la situación, pues uno va a empezar a reaccionar,

pero mientras tanto es como si todo

se hubiera congelado y estás esperando continuamente

Ana, y el caso de este familiar de Juan Barroso, tenía una persona, una niña,

que es la única superviviente de momento de esos familiares, de esa

familia de cinco personas que se encontraban en

uno de esos trenes.

En el caso de los menores, el tratamiento, los menores que han

sobrevivido, el

tratamiento es diferente porque ellos no entienden lo que ha pasado, para

ellos solamente entienden que sus familiares no están,

y que ha ocurrido algo muy grande.

¿Cómo es ese tratamiento para los menores?

En realidad no es diferente.

Nos impresionan mucho los menores porque tenemos tendencia a protegerles,

a

querer cuidarles especialmente, pero el impacto es el mismo que a un adulto y

la necesidad es la misma

lo único que es más específico es esa necesidad de encontrar a familiares

directos, a personas con los que ellos tengan un vínculo, un apego para

fomentar o para empezar a procesar toda la experiencia vivida.

La tarea es la misma, es procesar todo

lo vivido, reaccionar, tener las primeras reacciones, recogerlas por

parte de quien esté acompañándole

permitirlas y evidentemente observar que no haya nada que se complique o que

pueda a medio-largo plazo significar algún tipo de afectación psicológica

Pero solo diría eso con los niños, la manifestación es diferente, eso es

verdad,

la manera como ellos procesan la información es diferente pero lo llegan

a hacer igualmente y es muy

muy importante las personas adultas que tengan a su alrededor y que sean de su

confianza

que le permitan empezar a hacer este trabajo.

Con ellos no actuamos tanto los profesionales externos con quienes no

tienen

confianza sino que buscamos a los adultos que tengan acceso directo a

esos menores

Yo le quiero plantear otro escenario que también puede ocurrir.

Hemos hablado de víctimas

que han sobrevivido, hemos hablado de familiares, pero también podemos

encontrar a víctimas

que han sobrevivido, pero que han perdido o están en esa incertidumbre de

saber qué ha pasado con ese familiar con el que iban

En este caso, ¿cómo hay que tratarles?

Porque es verdad que están ustedes, que evalúan la situación,

pero al final una de las cosas que más les acoge, que más les arropa, es tener

cerca a los suyos.

¿Cómo se les puede ayudar?

Fomentando esas reuniones familiares, fomentando que

los grupos naturales de personas se unan y se den apoyo entre ellos.

Es muy importante

la gestión de la información y la

unión de los vínculos sociales, familiares, comunitarios.

unión de

los vínculos sociales, familiares, comunitarios.

En ese sentido, es mucho más importante, cuando alguien no ha estado

En ese sentido es mucho más importante

cuando alguien no ha estado en el accidente fomentar todo ese apoyo a

en el accidente, fomentar todo ese apoyo, apoyo comunitario, social,

familiar, que traer un grupo muy grande

de expertos que sean ajenos a esa persona, a esa familia.

Entonces, nuestra tarea,

muchas veces es la de acompañar a buscar personas próximas para que

puedan

apoyarse entre ellas y normalizar mucho las reacciones que estaba diciendo en

ese momento

Impactan mucho las imágenes, o sea, quien no ha estado allí igualmente ha

visto imágenes y especialmente..

si tú tienes a alguien conocido, querido de tu entorno involucrado en el

accidente,

no vas a evitar mirar las imágenes.

Así que de alguna manera sí hemos estado allí y

hemos vivido lo que lo que ha pasado y eso es lo que al final lo que nos va a

ayudar también a

unirnos entre nosotros.

Las familias se apoyan entre ellas y ese es un factor muy importante

para integrar correctamente la experiencia

Muchísimas gracias Ana Romeu,

psicóloga experta en duelo por haber atendido en directo al canal 24 horas.

Gracias. Gracias a vosotros.

Anna Romeu, psicóloga experta en duelo, alerta del "intenso" impacto emocional para víctimas y familias

Tener acceso a esta información es "imprescindible", según la decana del Colegio de Psicólogos de Madrid, que ve en esta transparencia una vía para "rebajar la incertidumbre". No en vano, la magnitud del accidente ha provocado que en las primeras horas no se haya tenido constancia siquiera de un número exacto de víctimas o del estado de parte de ellas.

El sociólogo Carlos Hernández, experto en duelo de la consultora Dosabrazos, coincide en que la incertidumbre es "tremendamente angustiosa" y reclama una apuesta clara por la información y por esclarecer cuanto antes las dudas que aún subyacen sobre el paradero o la situación de víctimas. "En un duelo, hay una primera tarea que es aceptar la realidad de la pérdida y si no tengo la noticia de que mi familiar ha fallecido, es imposible que pueda aceptar esa realidad", asevera.

Esta información, además, "debe ser individualizada", dentro de un espacio en el que las familias sean capaces de expresar su dolor, con la reacción que ellas consideren. También entre los allegados se entremezclan una multiplicidad de reacciones que pueden incluir el enfado, la tristeza o la incredulidad, por citar algunas.

La culpa sobrevuela también a los allegados si reflexionan acerca de qué podrían haber hecho ellos para evitarlo. Carlos Hernández advierte de que puede surgir por otro lado "la necesidad de buscar culpables", de tratar de averiguar "quién es el responsable". En estos momentos, explica, la clase dirigente debe contribuir a no "politizar" la tragedia ni tampoco "polarizar".

Por su parte, María Brichete, psicóloga del Summa 112, subraya en declaraciones a TVE desde la estación madrileña de Atocha, punto de partida o llegada de lo dos trenes siniestrados, la importancia de actuar en las primeras 72 horas para atender a los familiares y que "vayan asumiendo" lo que acaba de ocurrir, que "encajen" una situación inesperada y potencialmente traumática. El trauma no tiene por qué evitarse, pero al menos se puede "suavizar", trabajando sobre una amalgama de sentimientos.

Los psicólogos no son inmunes

El personal especializado que atiende en estos contextos a víctimas y familiares tampoco es inmune, "no tiene una capa para hacer frente a absolutamente todo", como recuerda Hernández, haciendo hincapié en la importancia de establecer descansos y de que estos profesionales hayan recibido formación específica sobre emergencias o tengan experiencia en terreno.

La formación y la experiencia no sólo ayuda a que las intervenciones sean las adecuadas sino que supone "un factor de protección". Para ellos, insisten desde el Colegio de la Psicología, hablar con alguien de lo que han vivido o están viviendo permitirá que no carguen sobre sus espaldas las secuelas de un siniestro en el que los psicólogos desempeñan desde el primer minuto un papel preminente.

El duelo puede extenderse incluso a nivel social, teniendo en cuenta el impacto mediático de un suceso de tal calibre. El "apoyo social", explica Carlos Hernández, puede aliviar en parte el impacto inicial sobre los familiares, pero el hecho de que haya un funeral colectivo o que la cobertura de medios se alargue en el tiempo complica que llegue el "cierre" de lo que han vivido en primera persona.

El sociólogo apunta que las catástrofes generan una sensación de "tristeza social" y pueden contribuir a un miedo o una preocupación colectiva, a un "me puede pasar a mí si subo a un tren". Él mismo reconoce que ha cubierto ese mismo trayecto en el pasado y que, al ver las imágenes el domingo por la tarde, sintió en primera persona la aleatoriedad de una tragedia como la de Adamuz.