Reconstrucción del caos en Adamuz: nueve segundos entre el descarrilamiento del Iryo y un choque que pasó desapercibido
- Puente reduce el margen entre el descarrilamiento inicial y el impacto del tren de Alvia
- Ni el maquinista del Iryo ni los servicios de emergencia eran conscientes de que había un segundo tren implicado
Las causas que llevaron al descarrilamiento que provocó que el 18 de enero dos trenes de alta velocidad chocasen a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz siguen siendo una incógnita. También lo son ciertos detalles sobre los primeros instantes posteriores a la que es ya una de las mayores tragedias ferroviarias de la historia de España.
La cronología de los hechos según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) establece que a las 19:45 horas descarrilaron los dos últimos coches de un tren de la empresa Iryo que cubría la ruta entre Málaga y Madrid. Este convoy circulaba por la vía uno, pero los vagones descarrilados invaden la vía contigua, la número dos, por la que llega en sentido contrario un tren Alvia.
Sin embargo, este miércoles por la tarde en una rueda de prensa en el ministerio de Transportes, el director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, ha asegurado que no se puede detallar la hora exacta de la colisión entre los dos trenes pero que estiman que el choque fue en torno a las 19:43 horas porque a esa hora se produjo la caída de tensión de la catenaria.
En ese momento, "se produce una colisión entre los dos últimos coches descarrilados del tren Iryo y la cabeza del Alvia", según los investigadores.
El maquinista del Iryo dio un primer aviso de la emergencia en una llamada al centro de mando de Adif en la que aludió a un problema técnico: “Hola, Atocha. Mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz”.
El maquinista del Iryo llama a Atocha para reportar "un enganchón"
Fuente: eldiario.es
En este primer contacto, publicado por Cordópolis/eldiario.es, desvela que el tren está “bloqueado” y no es hasta una segunda llamada cuando alerta a control del descarrilamiento que acaba de sufrir. “Es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”.
El maquinista reclama entonces “que paren el tráfico en las vías urgentemente”, a lo que desde el centro de mando se le responde asegurando que “no hay ningún tren llegando”.
Atocha informa al Iryo: "No hay ningún tren llegando"
Fuente: eldiario.es
El conductor del Iryo da cuenta además de un incendio y comunica que tiene que abandonar la cabina para “verificar”. “Tengo un coche incendiado”, alerta, sin que en ningún momento de la conversación alguna de las dos partes advirtiese de un segundo convoy, el Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario.
¿Cuándo es el impacto?
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado que entre las dos conversaciones hubo unos pocos minutos de diferencia, dando por hecho que cuando el Iryo se detiene y se realizan las llamadas, el impacto ya se ha producido.
Por tanto, si el centro de control alude en la grabación a que no se aproxima ningún tren es porque el Alvia ya había pasado, aunque en un ambiente "de total oscuridad" el maquinista del Iryo ni siquiera es consciente de que hay un segundo tren "porque está a 800 metros".
El presidente de la CIAF, Ignacio Barrón, ha manifestado también en declaraciones a Antena 3 que es "relativamente normal" que en el tren de Iryo no notasen el impacto del tren Alvia de Renfe porque los vagones iniciales no se vieron afectados.
Cuestión de segundos
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha aludido en sucesivas entrevistas a un supuesto intervalo de 20 segundos que habría transcurrido entre el descarrilamiento del Iryo y el paso del Alvia por esa misma zona. Con este intervalo de tiempo, según el responsable de la compañía pública, es “imposible” que se pueda activar el sistema de seguridad y señalización que, entre otras cosas, funciona como red de emergencia en caso de fallos humanos en la red ferroviaria.
Sin embargo, según la última versión de Puente, pudieron no pasar siquiera ni 20 segundos entre el descarrilamiento inicial y el impacto del Alvia y habla de un nuevo plazo de alrededor de nueve segundos. Un choque, por tanto, prácticamente inmediato que acorta aún más el plazo entre la salida de los vagones de cola del Iryo y el impacto frontal de la cabecera del Alvia contra ellos. Un margen más insuficiente que los 20 segundos iniciales para activar cualquier mecanismo humano o técnico de reacción.
Sobre estas discrepancias entre el margen temporal, el máximo responsable de la CIAF ha apuntado que "habrá que comprobarlo", sean 20 o nueve segundos. En cualquier caso, ha asegurado que los tres o cuatro minutos que pasaron entre las dos llamadas realizadas por el maquinista del Iryo al centro de mando son ya "pocos" para avisar a otro tren de un objeto extraño en la vía.
¿Cuándo se supo que había un segundo tren?
Las declaraciones y versiones de políticos y técnicos evidencian a estas alturas el desconocimiento inicial acerca de la existencia de un segundo convoy afectado. El maquinista figura en la lista de fallecidos por la tragedia, por lo que no tuvo margen para alertar de lo que acaba de ocurrir de manera repentina.
El ministro de Transportes ha precisado que cuando el centro de control se pone en contacto con el maquinista del tren Alvia a través de una llamada, esta "no se coge porque ya había fallecido". E indica que es otra trabajadora que está en el tren, una interventora, quién responde a la llamada y dice que "ha sufrido golpes".
La interventora del Alvia: "Tengo sangre en la cabeza"
Fuente: elpais.com
Así queda de manifiesto en la grabación de la llamada del centro de mando con el Alvia, publicada por el diario 'El País' y en la que se cuelan voces correspondientes a otra conversación paralela del personal de Adif con el Iryo. La interventora explica en la llamada que ha sufrido "un golpe en la cabeza" y tiene sangre. "No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista", asegura en estos primeros momentos.
La confusión se trasladó también sobre el terreno, a los servicios de emergencia que llegaron en un primer momento a la zona cero en Adamuz. El director gerente del 061 de Andalucía, Paco Pozo, ha explicado en declaraciones a La Hora de La 1 que al principio desconocían la magnitud de la tragedia.
“Hubo una demora de casi 15 o 20 minutos en darnos cuenta de que había un segundo tren afectado”, ha dicho, haciendo hincapié en la distancia de varios cientos de metros que separaba a los dos convoyes.
Según ha explicado, personal de la Guardia Civil advirtió in situ del descarrilamiento del Alvia y tanto los efectivos de seguridad como el personal sanitario comenzaron a caminar junto a las vías para localizar y atender a sus pasajeros y tripulantes.