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El momento en que la Guardia Civil encontró el tren Alvia: “Unas personas venían de una zona oscura y no nos cuadraba”

El momento en que la Guardia Civil encontró el segundo tren en Adamuz: “Unas personas venían de una zona oscura y no nos cuadraba”
RTVE.es

Cuando los primeros servicios de emergencia llegaron a la zona del accidente ferroviario en Adamuz pensaron inicialmente que había un único tren descarrilado, un Iryo que había partido desde Málaga y se dirigía a Madrid. Sin embargo, sobre el terreno se encontraron con una tragedia aún mayor y con un segundo convoy, un Alvia de Renfe que localizó Arturo Carmona, cabo de la Guardia Civil.

"Íbamos con la idea de que solamente había un tren y estando allí, ayudando a los pasajeros, vimos a un grupo de diez o doce personas que venían de una zona oscura que no nos cuadraba", explica este agente en declaraciones a La Hora de La 1. Eran las víctimas del segundo convoy y "venían de una zona totalmente contraria a la que se encontraba el tren" de Iryo, lo que llevó al personal sobre el terreno a replantearse todo.

Un hombre del grupo hablaba entonces "del segundo tren", por lo que Arturo comenzó a avanzar por las vías para recorrer el camino inverso y sólo entonces empezó a ser consciente de "la magnitud del siniestro". "Sabíamos que el alcance de la tragedia era grande", ha recordado con nitidez, con la emoción propia de quien no ha logrado borrarse aún esas imágenes de su cabeza.

Arturo pidió ayuda por radio a compañeros como Ángel Ayala, desplazado al lugar de los hechos y que recuerda ahora cómo se enteró de ese segundo tren, de cuyo impacto ni siquiera había sido consciente el maquinista de Iryo que dio la primera alerta al centro de mando de Adif. "Por transmisiones, (Arturo) me requirió urgentemente que mandase personal de emergencia, que aquello estaba muy mal", ha explicado.

Ángel trasladó el mensaje al personal de emergencias, sin saber todavía detalles pero consciente de que la situación podía ser aún peor de lo que temían en un primer momento: "Allí ocurre algo gordo, no sé lo que hay".

Encontró a la niña de seis años superviviente

Al llegar a ese segundo convoy, los efectivos se encontraron a varias decenas de personas con un comportamiento que Arturo ha descrito como "admirable". En su caso, tiene "grabado" el momento en que se encontró con una niña de seis años que, tal como ha trascendido posteriormente, era la única superviviente de una familia originaria de Punta Umbría, Huelva. Fallecieron sus padres y su hermano, también menor de edad.

Pese a su corta edad, ya "refería que sus padres estaban muertos". "Lo contaba con frialdad", ha rememorado este cabo, que optó por dejar a la niña al cuidado de una pareja mayor mientras seguía evaluando la situación y las necesidades de otras víctimas.

Todo se desarrolló como "una carrera contrarreloj" que ha terminado pasando factura también a Ángel, Arturo y a todos los que estuvieron ayudando en esta emergencia sin precedentes. Ángel admite que vive dentro de "un bucle de imágenes" que no dejen a de volver "una y otra vez" a su cabeza. En su caso, no olvidará el momento en que ayudó a sacar de uno de los trenes a una mujer embarazada muy pálida y que temía "que no salía" adelante".

Arturo, por su parte, reconoce que la distancia emocional del primer momento, cuando "no te puedes derrumbar", deja paso a una segunda fase en la que "el problema viene en casa". "Esa niña no se me olvida", añade.