Las víctimas apelan en el funeral de Huelva a saber la "verdad" del accidente en Adamuz y a luchar desde la "serenidad"
- Liliana Sáenz, hija de una fallecida, reivindica el funeral religioso y critica la polarización y la falta de información
- El obispo de Huelva reclama “verdad” y “justicia” y trabajar para “evitar tragedias similares en el futuro”
Huelva ha despedido abatida este jueves a las 45 víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba), con una misa funeral en la que los familiares han ocupado un papel protagonista y en el que la hija de una de las personas fallecidas, Liliana Sáenz, ha subrayado que las familias, sin olvidar a los difuntos, trabajarán a partir de ahora para saber "la verdad" de lo ocurrido y que lo harán desde la "serenidad".
El acto ha sido oficiado por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y ha contado con la presencia destacada de los reyes, que han encabezado una delegación de autoridades integrada, además, por representantes del Gobierno central, de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento.
Liliana, hija de una de las personas fallecidas en los trenes, Natividad de la Torre, ha intervenido en nombre de las víctimas para dar las gracias a todas las personas que les han ayudado en estos difíciles momentos, con mensajes especiales para los servicios de emergencia, el personal sanitario y el pueblo de Adamuz, “ese pequeño rincón que nunca olvidaremos”.
"Gracias a los que nos acompañáis por amor, por compasión, por empatía. Gracias incluso a los que lo hacéis por agenda", ha resaltado, en una aparente alusión a la clase política, sin especificar.
Liliana hablado en el “único funeral” que, a su juicio, correspondía celebrar en este momento y ante “la única presidencia” que reclamaban ahora, que “es la de Dios”. “Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos su mayor consuelo”, ha dicho acompañada de su hermano Fidel, visiblemente emocionado, y con reproches a la polarización o a la falta de información en los primeros momentos. "Es mejor saber que imaginar", ha apostillado.
Los 45 fallecidos en Adamuz “no sólo son los 45 del tren”, ha dicho Liliana entre mensajes vívidos de recuerdo hacia su madre Natividad y con la voluntad de seguir luchando “por saber la verdad”. Lo harán, ha añadido, desde “la serenidad”, trabajando para que en un futuro “no haya otro tren”.
El obispo de Huelva reclama "verdad" y "justicia"
La misa iba a celebrarse inicialmente en la catedral, pero se modificó la ubicación para ampliar el aforo y dar cabida a un total 4.350 personas, parte de las cuales han esperado hasta varias horas en las inmediaciones. Han asistido más de 300 familiares de las 45 personas fallecidas y supervivientes del accidente ocurrido el 18 de enero. Ese día, un tren Iryo descarriló cuando cubría la ruta entre Málaga y Madrid, y provocó a su vez la salida de la vía de un segundo convoy, un Alvia de Renfe, que tenía precisamente la ciudad de Huelva como destino.
El obispo de la ciudad andaluza ha recogido durante la ceremonia el “dolor” de las víctimas, “cercano al desconsuelo”, para brindarles mensajes de apoyo. “Hoy nos reunimos con el corazón abatido”, ha resaltado, al hilo de una tragedia que ha irrumpido “como un golpe inesperado” en la vida de decenas de familias y que ha sacudido a toda la sociedad.
Gómez Sierra ha agradecido la presencia de los reyes, en la que ve “un gesto de cercanía y solidaridad”, así como la de otras autoridades y personas que prestan su servicio a la comunidad. Muestra de una unión, ha añadido, que simboliza la compañía, porque “el sufrimiento humano necesita ser acompañado”. En este sentido, ha apelado al “compromiso” colectivo de seguir acompañando a las familias en el futuro, porque su sufrimiento “no va a terminar cuando se apaguen lo focos”. Será “una tarea larga y exigente para todos” que, según sus propias palabras, interpela a la sociedad entera y a “quienes tienen responsabilidades políticas”.
Asimismo, ha llamado a “esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado y que, en la medida de lo posible, se eviten tragedias similares en el futuro”. El Arzobispado ya había avanzado que con esta misa quería, además, rendir homenaje a todos los profesionales que intervinieron en las labores de rescate y asistencia en los instantes y días posteriores al siniestro.
Los reyes saludan a las víctimas
Pese al cambio de ubicación, hasta el pabellón se han trasladado varias imágenes religiosas, entre ellas una talla de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, y un crucifijo venerado por el papa Juan Pablo II, exhibidas en el altar habilitado 'ex profeso' para la ocasión. Junto al obispo de la diócesis de Huelva, también han concelebrado la misa el obispo emérito José Vilaplana y el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, que ha trasladado al inicio un mensaje de “cercanía” del papa León XIV.
Las víctimas, por su parte, han ocupado un lugar preferente en la pista central del estadio, donde también se ha reservado un espacio privilegiado para los reyes. Los monarcas se han acercado al término del acto a saludar a las víctimas para brindarles personalmente su apoyo.
Los representantes políticos han seguido la misa desde las primeras filas de las gradas laterales, donde se han situado la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y los ministros de Administración Territorial y de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas, respectivamente. En la primera línea también han sentado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, entre otros.
Al margen de las misas organizadas estos días en distintas ciudades —el miércoles tuvo lugar otra en Sevilla y este mismo jueves se ha convocado una misa funeral en Madrid—, sigue pendiente el homenaje de Estado que el Gobierno y la Junta de Andalucía pactaron celebrar inicialmente el pasado sábado también en Huelva y que quedó aplazado sine die ante la imposibilidad de parte de las víctimas para acudir.