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Guterres revindica el papel de la ONU "en un mundo lleno de conflictos" y pide reformar la organización

  • La financiación de la ONU está en peligro debido a la retirada de fondos de la Administración Trump
  • El secretario general de la organización reclama reformas urgentes para que la ONU se adapte a los nuevos tiempos
Guterres revindica el papel de la ONU "en un mundo lleno de conflictos" y pide reformar la ONU
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, habla sobre las prioridades de 2026 ante la Asamblea General en Nueva York el 15 de enero de 2026. AFP / ANGELA WEISS

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha dado este jueves su discurso anual de prioridades para 2026 ante la Asamblea General. Durante su intervención, el portugués ha destacado la labor de la ONU para alcanzar la paz en los conflictos de Gaza, Ucrania y Sudán. Ha presentado un mundo dominado por "conflictos, impunidad, desigualdad e impredecibilidad" y, un momento delicado para el organismo y su financiación.

También ha hecho referencia a la iniciativa UN80, lanzada en marzo de 2025, con el objetivo de reformar la ONU, mejorar su eficiencia, coherencia y relevancia a la hora de lidiar con los desafíos globales actuales. Según el secretario general el propósito de la reforma es "promover el diálogo y la cooperación para que la ONU esté mejor preparada de cara al futuro". Ha anunciado que se estudian fusiones de agencias para "ganar eficiencia".

Además, este es el último año de Guterres como secretario general de la organización y no ha desaprovechado la ocasión del discurso para asegurar que hará "que cada día cuente" para seguir luchando por un "mundo mejor, que sabemos que es posible".

"La reforma se trata de recursos", ha sentenciado Guterres y añade que "el presupuesto importa". El organismo internacional se encuentra en una tesitura importante ante los recortes de financiación de la Administración Trump. Entre los años 2022 y 2024, Estados Unidos aportó el 22% de la financiación de la organización, siendo el mayor contribuidor, superando con creces a China, que aportó poco más del 15%. Sin embargo, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, la situación ha cambiado drásticamente.

Según datos de la organización, a fecha del 15 de diciembre de 2025, solo 148 Estados miembros (77%) habían pagado la totalidad de sus cuotas. Ocho países del Consejo de Derechos Humanos se encuentran entre los deudores: Benín, Bolivia, Burundi, Chile, Cuba, Ghana, Malawi y México. Sin embargo, el mayor deudor en números absolutos es EE.UU., miembro del Consejo de Seguridad, que adeuda 1.500 millones de dólares, el 181% de sus contribuciones en 2025, incluyendo atrasos. Le sigue Venezuela, que debe 38 millones (1.652% de sus contribuciones, que incluye atrasos superiores a dos años) y México, con 20 millones, el 51% de sus contribuciones en 2025.

Respecto a esta situación, Guterres ha asegurado que "la situación a día de hoy es insostenible". En este sentido, ha sentenciado que, "o todos los países, sin excepción, cumplen con sus obligaciones financieras, o los Estados miembros deberán revisar las reglas financieras para evitar un desajuste presupuestario".

El viejo método de resolver problemas no aplica en 2026

Por otro lado, el secretario general ha afirmado que la forma de solucionar los problemas de 1945 no sirve para "resolver los problemas de 2026". Pide rehacer las estructuras de la organización para adaptarlas a los nuevos tiempos teniendo en cuenta que "la proporción del PIB mundial que poseen los países desarrollados se ha reducido". Destaca el crecimiento acelerado de economías emergentes que aumentan en "tamaño, poder e influencia" y ha señalado que es "esencial" reformar las instituciones financieras y comerciales.

El Consejo de Seguridad tampoco se salva, según Guterres, de la necesidad de reformas y ha afirmado que "aquellos que tienen más poder son los que tienen que estar al frente de las reformas". En relación a esto, ha pedido que los países se adhieran a la Carta de la ONU sin titubeos ya que es "un pacto que nos une a todos".

El diplomático portugués también ha destacado los "cambios institucionales de Gobierno, el pisoteo de los derechos humanos, el silenciamiento de la disidencia o el saqueo de los recursos" en todo el mundo. Los conflictos se ven amplificados por la "codicia y desigualdad sin límites", ha afirmado. El 1% más rico posee el 43% de los activos financieros y solo en 2025 las 500 personas más ricas ampliar su fortuna en 2,2 billones de dólares.

Además, denuncia que un reducido número de individuos tienen la capacidad de manipular "las narrativas globales" e "influir en elecciones o dictar los términos del debate público".

EE.UU. ha salido de numerosas organizaciones

A esta situación crítica, se suma que EE.UU. recientemente ha firmado su retirada de numerosas organizaciones que forman parte del ecosistema de la ONU. La orden fue aprobada por Trump el pasado 8 de enero de 2026, según la cual su país salía de 66 organizaciones, entre ellas 31 entidades de la organización y 35 organismos multilaterales. El motivo esgrimido es que "operan de modo contrario a los intereses nacionales de EE.UU", tachando a estas de "inútiles" y afirmando que "representan un derroche de fondos".

La Casa Blanca emitió un comunicado explicando que las organizaciones abandonadas promueven "causas radicales sobre el cambio climático, gobernanza global y programas ideológicos que chocan con la fortaleza económica y la soberanía de EE.UU."

"El sufrimiento no puede continuar"

En relación a los conflictos que sacuden distintas regiones del mundo, Guterres ha sentenciado tajante que "el sufrimiento no puede continuar. El portugués ha celebrado la segunda fase del alto el fuego en Gaza, anunciado el miércoles por el enviado especial de la Administración Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff. También pide redoblar esfuerzos para detener la guerra en Ucrania.

Además, ha hecho mención a conflictos olvidados, como la guerra civil que arrasa Sudán desde el año 2023, el conflicto interno que desgarra Yemen desde 2015, las continúas tensiones entre la República Democrática del Congo y Uganda, la inestabilidad de Haití, del Sahel o el conflicto de Myanmar. Ha sentenciado que "nunca debemos rendirnos en la búsqueda de la paz".

Sin embargo, ha destacado que "silenciar las armas no es suficiente" ya que "la paz es mucho más que la ausencia de guerra". Según Guterres, es necesario abordar las raíces de los conflictos. En este sentido ha resaltado que no es una casualidad que nueve de los diez países con menor Índice de Desarrollo Humano (IDH) se encuentran "en un estado de conflicto" ya que "una paz sostenida necesita desarrollo sostenido". Ha alertado que dos tercios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) van "retrasados".

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Construir unidad

Por último, para el secretario general de la ONU es necesario trabajar en la construcción de la unidad en tiempos de disenso. "Alrededor del mundo vemos cómo las sociedades corren el peligro de romperse por el peso del racismo, nacionalismo, xenofobia e intolerancia religiosa", ha apostillado que este es el combustible de las divisiones y la desconfianza.

Los peligros no son abstractos, sino visibles y que millones de personas se ven perjudicadas por la "retórica y la desinformación". En esta situación, según Guterres, "muchos se sienten abandonados". Ha asegurado que "todos los países tienen el derecho soberano dentro de la ley para controlar sus fronteras y garantizar la seguridad", pero "los migrantes y los refugiados también tienen derechos".

A pesar de todo, el secretario general ha querido lanzar un mensaje de esperanza al término de su discurso al asegurar que "el mundo está cambiando de formas inquietantes, pero también inspiradoras" y sentencia que "la Carta nos da la brújula" para perseverar en la construcción de una paz justa.