La ONU teme que empeoren los derechos humanos en Venezuela tras la intervención de Estados Unidos
- El Alto Comisionado para los DD.HH. dice que la sociedad venezolana "necesita sanación"
- "Los Estados no deben usar la fuerza para perseguir sus reclamaciones", dice el organismo
La inestabilidad que vive Venezuela y el aumento de la militarización tras la operación militar estadounidense del pasado sábado pueden empeorar la situación de los derechos humanos en el país caribeño, que ya "han sido violados durante demasiado tiempo", según la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos.
"El futuro de Venezuela debe determinarse únicamente por el pueblo venezolano, con pleno respeto a sus derechos humanos, incluido el derecho a la autodeterminación y la soberanía sobre sus vidas y recursos", ha señalado este martes la portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, al informar de un comunicado lanzado por el organismo.
Según el Alto Comisionado, Volker Türk, el estado de emergencia declarado por las autoridades venezolanas desde el sábado autoriza restricciones a la libre circulación de personas, así como la confiscación de bienes necesarios para la defensa nacional y la suspensión del derecho de reunión y protesta.
Por ello, ha narrado Shamdasani, "exhorta a las autoridades estadounidenses y venezolanas, así como a la comunidad internacional, a garantizar el pleno respeto del derecho internacional, incluidos los derechos humanos".
La oficina del Alto Comisionado recalca que, como ha quedado claro en sucesivos informes, los derechos humanos en Venezuela sufren un "continuo deterioro" desde hace aproximadamente una década, "han sido violados durante demasiado tiempo" y la situación tras la invasión estadounidense puede empeorar.
El propio Türk ha considerado este martes, en su red social X, que "la operación militar de Estados Unidos en Venezuela socava un principio fundamental del derecho internacional" que es que "los Estados no deben usar la fuerza para perseguir sus reclamaciones territoriales o demandas políticas".
"La sociedad venezolana necesita sanación y el futuro del país debe ser decidido por su pueblo", ha indicado.
A raíz de la intervención estadounidense, las autoridades venezolanas declararon el llamado estado de conmoción exterior, que es un tipo inédito de estado de excepción que otorga facultades especiales al Estado para tomar medidas en situaciones de conflicto.
Entre esas facultades se incluye, según señala la Agencia EFE, movilizar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en todo el territorio, tomar militarmente y de manera inmediata la infraestructura de los servicios públicos y activar "todos los planes de seguridad ciudadana".
Algunas ONG, como el Comité por la Libertad de los Presos Políticos, han denunciado acciones de "intimidación, tales como requisas arbitrarias y detenciones injustificadas de personas", por el "despliegue inusitado de fuerzas de seguridad".
Recuerda la oficina del Alto Comisionado que Estados Unidos ha justificado su intervención "alegando el prolongado y atroz historial de derechos humanos del gobierno venezolano, pero la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no puede lograrse mediante una intervención militar unilateral que viole el derecho internacional".
"El pueblo venezolano merece que se rindan cuentas a través de un proceso justo y centrado en las víctimas", agrega el comunicado.