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El Banco de España mejora en siete décimas su previsión de crecimiento para este año y lo sitúa en el 2,3%

  • No obstante, baja su estimación al 2,2% en 2024 y la mantiene en el 2,1% en 2025, con el foco puesto en el consumo privado
  • También rebaja la inflación al 3,2% este año, la sitúa en el 3,6% de cara a 2024 y cree que caerá al 1,8% en 2025

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El Banco de España mejora en siete décimas su previsión de crecimiento para este año y lo sitúa en el 2,3%

El Banco de España mejora sus previsiones macroeconómicas y sitúa la economía española el 2,3% este año, siete décimas más que su anterior previsión de marzo y por encima del 2,1% estimado por el Gobierno y la OCDE. No obstante, empeora una décima el pronóstico de cara a 2024, hasta el 2,2%, y mantiene la misma cifra para 2025, en el 2,1%. Cree que el avance del PIB se sustentará en la recuperación del consumo privado y no tanto en la demanda exterior neta, que ha sido el principal motor de crecimiento en 2023.

De forma paralela, la entidad estima que la inflación este año se situará en el 3,2%, cinco décimas menos que lo que anunció en marzo, y mantiene el nivel de precios en el 3,6% de cara a 2024 y en el 1,8% para 2025. Asimismo, cree que la inflación subyacente seguirá desacelerándose en los próximos meses y la sitúa en el 4,1% este año, para luego bajar al 2,1% en 2024 y al 1,7% en 2025.

Así lo refleja en el Informe trimestral y proyecciones macroeconómicas de la economía española de junio de 2023, publicado este lunes, donde también señala que "la actividad económica global ha mostrado un comportamiento relativamente favorable en el tiempo transcurrido de 2023", con rasgos positivos como la reducción de los precios de la energía o el fortalecimiento del mercado de trabajo. No obstante, también indica que "se han apreciado algunas señales de debilidad, especialmente en el periodo reciente", como el endurecimiento de las condiciones financieras vivida en los últimos trimestres como consecuencia, en parte, de la subida de los tipos de interés.

El Gobierno valora las cifras e indica que mejoran sus previsiones

Como indica el Ministerio de Asuntos Económicos, las cifras aportadas por el Banco de España superan la estimación del Gobierno publicada en el Programa de Estabilidad 2023 y destacan la "eficacia" de las medidas adoptadas para reducir la inflación y mantener el crecimiento a corto plazo. "El Banco de España destaca la importante contribución de la política económica del Gobierno al actual ritmo de crecimiento de la economía española" defienden fuentes del Ministerio.

Estas mismas fuentes indican que "según este organismo supervisor, este año el Gobierno volverá a cumplir holgadamente sus objetivos fiscales por cuarto año consecutivo" y que revisa a la baja las previsiones fiscales para 2023, con "unas estimaciones de déficit y deuda incluso más positivas que las estimadas por el propio Gobierno". Concretamente, el Banco de España estima que en 2023 el déficit público se situaría en el -3,8% y la deuda pública se encontraría ya por debajo del 110%.

Asimismo, el Minsiterio remarca que el Banco de España revisa a la baja su previsión de paro, hasta el 12%, ante la positiva marcha del mercado laboral, loq ue se traduce también en una cifra similar a la proyección del Gobierno (12,2%). De cara a 2025, la entidad prevé que el desempleo caerá al 11,3%, siete décimas menos que en su anterior pronóstico de marzo.

"Resiliencia notable" de la economía española en la primera mitad de 2023

"La economía española ha mostrado una resiliencia notable en la primera mitad del año", señala el Banco de España, que indica que el PIB español subió un 0,5% en el primer trimestre frente a la caída del 0,1% registrada en la zona euro. La fortaleza de la economía espñaola se debió al impulso del turismo y las exportaciones de otros servicios, y el organismo prevé que el elevado dinamismo de la actividad se ha prolongado durante el segundo trimestre.

No obstante, recientemente ha observado señales de desaceleración que posiblemente se expliquen por el endurecimiento de las condiciones financieras causado por las subidas de los tipos de interés para reducir la inflación, la más reciente la del Banco Central Europeo en 0,25 puntos, hasta el 4%.

Por ello, el Banco de España señala que la incertidumbre sobre las perspectivas macroeconómicas españolas a corto y medio plazo sigue siendo "muy elevada". Esto se debe, sobre todo, al comportamiento de los mercados financieros, la evolución de los precios y los efectos de la guerra de Ucrania en España y los socios comunitarios.

La inflación ha ido bajando, pero se mantiene la incertidumbre

Como indica el organismo, la inflación ha ido bajando en los últimos meses, sobre todo por el abaratamiento de la energía, pero "la incertidumbre acerca del comportamiento de la inflación no energética en los próximos trimestres continúa siendo elevada". Con esto se refiere a las materias primas y los alimentos, que prevén que "se desaceleren gradualmente en los próximos meses como consecuencia de la reducción de los costes de producción". En el caso de los servicios, la entidad prevé que este proceso sea "más lento".

De cara a este año, considera que la inflación general se verá determinada en el corto plazo por la trayectoria de los precios energéticos y que los carburantes, el gas y la electricidad podrán seguir abaratándose hasta el final del verano. Sin embargo, en los últimos meses de 2023 se producirá un repunte en sus tasas interanuales.

Al hilo de esto, indica que "la tasa de precios de consumo ha experimentado en España un descenso muy pronunciado en el transcurso del año", más aún que en el área del euro debido, en parte, a la regulación de precios de electricidad.

Leve recuperación del consumo privado

El organismo explica que el consumo privado se contrajo en los tres primeros meses de 2023 por la pérdida de poder adquisitivo de las familias ante la tendencia inflacionaria y por los efectos del endurecimiento de las condiciones de financiación bancaria en la capacidad de gasto de los hogares, sobre todo los más endeudados.

Sin embargo, el Banco de España indica que a lo largo del segundo trimestre hay factores que han impulsado el consumo de las familias, como la fortaleza del empleo y las perspectivas de relajación progresiva de la presión inflacionista.

"En cualquier caso, en los próximos trimestres el ritmo de expansión del gasto de las familias seguiría viéndose limitado por unas condiciones financieras más restrictivas y por unos precios todavía elevados", señala la entidad, que también explica que el aumento de los tipos de interés y el coste de la deuda podría hacer que los hogares destinasen su ahorro acumulado durante la pandemia a la amortización de préstamos, como ya avanzó el 12 de junio.

Endurecimiento de las condiciones de financiación

El Banco de España señala que la traslación de las subidas de tipos de interés del mercado a los de las operaciones de crédito se ha ido intensificando en los últimos meses, pero que en el mercado de vivienda ha sido de forma más ralentizada que otros periodos de endurecimiento de política monetaria.

Así, el coste de préstamos para adquirir una vivienda y del crédito a las empresas en España es similar al nivel de los países de la zona euro. De hecho, cita la Encuesta de Préstamos Bancarios para indicar que en el primer trimestre de este año los criterios de concesión de nuevos créditos se endurecieron de forma generalizada por cuarto mes consecutivo. "De cara al segundo trimestre del año, los bancos anticipan una nueva contracción de la oferta y de la demanda de crédito", indica el texto.

Mejora del empleo y mayor impulso en turismo e información

El Banco de España resalta que la afiliación a la Seguridad Social mostró un crecimiento desestacionalizado del 0,4% en abril y del 0,2% en mayo. Teniendo en cuenta estos incrementos y la evolución de la primera quincena de junio, que apunta a un comportamiento más débil en la creación de empleo, "cabría esperar que el avance intertrimestral del empleo para el conjunto del segundo trimestre se situara algo por encima del 0,9% registrado en los tresprimeros meses del año".

El buen comportamiento del empleo está siendo generalizado por ramas de actividad, indica el organismo, que destaca las actividades turísticas, las de información y comunicaciones y las profesiones científicas y técnicas, donde se está apreciando una escasez de mano de obra.

Con respecto a los salarios, indica que siguen registrando incrementos moderados en general y que suelen ser mayores en estos sectores donde se aprecia escasez de mano de obra. Con los convenios registrados hasta mayo los sueldos subirán en 2023 un 3,3%, ligeramente por encima del 2,9% acordado para el año pasado. "Dentro de este conjunto de convenios, aquellos firmados en 2023 -que afectan a alrededor de 1,5 millones de trabajadores- establecen un incremento salarial medio más alto, del 4,3%", indica el informe.

De cara al futuro, el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva firmado entre patronal y sindicatos incluye recomendaciones de subidas salairales para 2024 y 2025 "que mitigan notablemente los riesgos de aparición de efectos de segunda vuelta significativos sobre la inflación a través de los salarios".

Impulso de las exportaciones de servicios y mejora de competitividad

Como explica el organismo, el sector exterior ha seguido impulsando positivamente el avance del PIB en los últimos meses gracias al dinamismo de exportaciones de servicios y a ciertas ganancias de la competitividad. Estos se habrían prolongado a lo largo del mes de mayo, indica el informe.

En este contexto, la moderación salarial y la desaceleración de la inflación, más acusada que en el resto de la zona euro, habrían desembocado en en "mejoras en la competitividad de la economía española" frente a los principales socios comerciales.

Por otro lado, el Banco de España espera que las importaciones -muy volátiles en los últimos meses- se vean sostenidas por el dinamismo de la inversión en bienes de equipo.

Según el Banco de España, el sector público seguirá actuando como un soporte adicional de la actividad. Las medidas de apoyo frente a la crisis energética, la subida de sueldos públicos y pensiones y el avance de los gastos del programa Next Generation UE habrían supuesto en los últimos meses un incremento del gasto público que comensaría el aumento de ingresos de los nuevos impuestos aprobados, como el gravamen al sector financiero y energético. "Todo ello conllevaría un impulso expansivo por parte del sector público sobre la actividad en el período más reciente", indica el organismo en su informe.

No obstante, "este impulso solo se vería parcialmente reflejado en las cuentas públicas" y el saldo de las administraciones públicas habría mejorado en el primer trimestre en 0,4 puntos porcentuales, pasando del 4,8% del PIB al cierre de 2022 al 4,4% en marzo.