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Mapa de los incendios activos en España: el fuego ha arrasado más de 230.000 hectáreas

  • Los incendios han arrasado más de 160.000 hectáreas en España, según los datos de Miteco hasta el 31 de julio. A 7 de agosto, EFFIS eleva la cifra a más de 230.000 hectáreas.
  • En la UE, la superficie abrasada multiplica por tres la media de los últimos 15 años

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 Última hora de los incendios forestales en España, Europa y el Mediterráneo
Última hora de los incendios forestales en España, Europa y el Mediterráneo. DiseñoRTVE

Esta noticia se actualiza diariamente con datos de incendios activos captados por el satélite VIIRS 375m de la NASA. Los datos comparativos e históricos se actualizan semanalmente o cuando hay nueva información disponible.

El fuego no da tregua en Galicia, donde preocupa el incendio de Boiro, A Coruña, que avanza sin control y ha obligado a desalojar a centenares de personas. España se mantiene en riesgo extremo por incendios prácticamente en todo su territorio por las altas temperaturas en un año que está siendo especialmente complicado. Desde enero, los incendios forestales en España han arrasado más de 230.000 hectáreas según las estimaciones del Sistema de Información Europeo de Incendios Forestales (EFFIS) a partir de los satélites del Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus.

Aunque los datos provisionales hasta el 31 de julio del Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) rebajan la cifra a algo más de 160.000 hectáreas, los cálculos de EFFIS suponen que la temporada de incendios de 2022 es la peor del siglo: en menos de siete meses, la superficie quemada ya supera a la que abrasó el fuego en todo 2012, hasta ahora el peor año desde que hay registros. El fuego ha arrasado cuatro veces más superficie que la media a comienzos de julio entre 2006 y 2021.

Uno de los focos que más preocupa actualmente es el de Santa Cruz del Valle, en Ávila, ya que la orografía y las altas temperaturas dificultan las labores de extinción. La situación ha mejorado, en Boiro, A Coruña, aunque las autoridades se mantienen en alerta ante la evolución de las llamas. 

Incendios activos en España

 

Las altas temperaturas de este mes multiplicaron los incendios en España y hicieron muy difíciles las tareas de extinción. Los incendios de las últimas semanas han arrasado miles de hectáreas en Galicia, Castilla y León, Aragón, Extremadura y la isla de Tenerife.

Los peores incendios en lo que va de 2022

La primera ola de calor del verano, entre el 11 y el 18 de junio, ya dejó decenas de incendios en 23 provincias de España. El más destructivo fue el que afectó a la Sierra de la Culebra, un conjunto montañoso de la provincia de Zamora que es reserva de la biosfera y en el que se quemaron más de 30.000 hectáreas. El fuego arrasó en torno a un 3% de la superficie de la provincia de Zamora y era el más grande en lo que va de siglo, pero podría verse superado por el ocurrido un mes después en Losacio, en la misma provincia. Zamora, que ya vio arrasadas más de 2.300 hectáreas en la Alta Sanabria por un incendio originado en Portugal en enero, es la provincia más castigada por los fuegos en este 2022.

El primer gran incendio forestal del verano se declaró el 8 de junio en la localidad de Pujerra (Málaga), cercana a Sierra Bermeja. En concreto, el fuego afectó al paraje La Resinera, una zona inaccesible por tierra y con una densa arboleda de castaños, que ya se vio dañada por un incendio que arrasó más de 9.000 hectáreas hace diez meses. Alrededor de 3.000 personas fueron evacuadas del municipio de Benahavís tras lo que parece una negligencia durante tareas de mantenimiento. Se calcula que el fuego destruyó unas 3.500 hectáreas.

 

 

El 95 % de los incendios forestales son provocados por personas, en su mayoría por negligencia. Por eso, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior recomienda precaución y pide a los ciudadanos que adopten medidas de prevención

 

La superficie quemada en España casi duplica la media de la última década. Una tendencia que se repite en el conjunto de la Unión Europea: la superficie abrasada se multiplica por tres respecto a la media de los últimos 15 años por estas fechas, según EFFIS. La voracidad del fuego en territorios en los que normalmente no es una amenaza -como Austria, Hungría o Eslovaquia- unida al calor es un fenómeno que los expertos asocian innegablemente al cambio climático.

Incendios activos en Europa y el Mediterráneo

 

Más allá de España, el fuego sigue manteniendo en alerta al Viejo Continente. De los 26 países de los que EFFIS ofrece datos, 16 ya han superado a comienzos de julio la superficie media que se había quemado por estas fechas en el periodo 2006-2021.

Con más de 149.000 hectáreas quemadas, Rumanía es el país más afectado por los incendios forestales. No obstante, la superficie abrasada de Austria multiplica por 90 la media que el organismo europeo calcula para este país en esta época del año. Le siguen Hungría y Eslovaquia, con excesos superiores al 3.000 por mil.

Otros nueve países se encuentran en el polo opuesto. En Grecia se ha quemado un 47% menos de la media, e Irlanda ha reportado un 23% menos de superficie de bosque abrasada respecto al año pasado. Además, República Checa, Estonia, Finlandia y Lituania no han registrado incendios forestales por ahora.

 

Grandes incendios forestales en España

La estadística del Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales (CCINIF), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, pone el foco sobre los fuegos en los que en los que la superficie quemada supera las 500 hectáreas. Son los denominados "grandes incendios forestales", de los que cada lustro tiene sus propios ejemplos.

El de las Minas de Riotinto, que afectó a las regiones de Sevilla y Huelva en julio de 2004, destaca entre la docena de grandes incendios que se produjeron en España en los primeros cinco años del siglo XXI. El fuego arrasó casi 30.000 hectáreas de bosque mediterráneo -la quinta parte de todo lo que se quemó aquel año en España- y sigue siendo el más dañino en lo que va de siglo.

Una lengua de fuego con más de 80 kilómetros de ancho atravesó el núcleo forestal del paraje de "La Pata del Caballo" en lo que se ha definido como el mayor desastre ecológico de Andalucía.

Los incendios más catastróficos del periodo comprendido entre 2005 y 2009 se produjeron en el archipiélago canario. Concretamente, a finales de julio de 2007 en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. El primer incendio abrasó casi 18.700 hectáreas en el término municipal de Tejeda, mientras que el segundo calcinó más de 16.800 en Los Realejos. La suma de ambos supuso más del 40% de lo que se quemó aquel año en España.

El vigilante forestal que provocó el foco de Gran Canaria reconoció en el juicio celebrado diez años después que el incendio se le "fue de las manos". Aseguró que su intención era denunciar los pocos medios con los que contaban entonces sus compañeros de profesión.

Cortes de Pallás y Andilla, en la Comunidad Valenciana, sufrieron el incendio más catastrófico del lustro 2010-2014. En junio de 2012, se quemaron casi 49.000 hectáreas, una superficie equivalente al 70% de la isla de Menorca.

El Gobierno valoró los daños del incendio en 140 millones de euros. Además, su magnitud, el segundo más grande de los últimos 21 años después del de Riotinto, provocó la comparecencia en el Congreso del entonces ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete.

Hasta 20 grandes incendios forestales con más de 500 hectáreas afectadas en cada uno se localizaron en municipios de Ourense, Pontevedra y León en el otoño de 2017. En conjunto, abrasaron más de 35.500 hectáreas, el 20% de todo lo que se quemó ese año. Además, cuatro personas murieron a causa del fuego.

Esta ola de incendios en el norte de España coincide en el tiempo con la que asoló Portugal en las mismas fechas. En el país vecino, se declararon más de 500 incendios y al menos 38 personas, entre ellas un bebé, perdieron la vida.

El incendio que el año pasado acabó con más de 16.700 hectáreas de monte en cinco poblaciones de Ávila ha sido el más grande hasta ahora desde el año 2020. El 14 de agosto, las llamas originadas en un vehículo averiado junto al arcén de la N-502 provocaron el mayor incendio forestal en Castilla y León.

Navalacruz, el municipio más afectado, fue declarado zona catastrófica. Sin embargo, el alcalde de la localidad se quejaba en diciembre del año pasado de que todo seguía "prácticamente igual que cuando finalizó el incendio", en declaraciones en los micrófonos de RNE. El fuego no solo ha dejado terreno calcinado a su paso, sino también extensiones ganaderas cerradas y carreteras intransitables.

La siguiente tabla muestra los 163 grandes incendios forestales que se han registrado en España en lo que va de siglo. En los últimos tiempos, el mencionado 2017 fue el año en el que hubo más fuegos de este tipo (56), en los que las llamas devastaron al menos 500 hectáreas. Desde Ourense a Sevilla, 19 provincias se vieron afectadas y los grandes incendios fueron los responsables del 55% de toda la superficie quemada aquel año.

Millones de hectáreas calcinadas en 20 años

Las cifras de 2022 se mantienen lejos de los años más negros para los incendios forestales de la historia de España. Ahora bien, nuestro país acumula más de 2,3 millones de hectáreas calcinadas en las últimas dos décadas, según los datos recopilados por el Miteco hasta 2021.

La serie histórica muestra que 1985 fue el año más fatídico con cerca de 500.000 hectáreas de superficie quemada. En cuanto al número de incendios, las cifras más altas se registraron en 1995 y 2005, con más de 25.000 focos en cada ocasión, que por fortuna no afectaron a grandes superficies de terreno.

 

Desde 2001, el fuego se ha cebado en especial con Galicia y Castilla y León. La primera sufrió especialmente entre 2004 y 2006 y ha visto cómo en 2011 y 2017 se quemaban grandes superficies forestales.

Dejando aparte el incendio de 2021 en Navalacruz (Ávila)el peor año para Castilla y León fue 2005, con más de 46.000 hectáreas abrasadas. Le sigue 2012, con grandes incendios como el de Castrocontrigo, en León.

Los datos del CCINIF muestran que la tipología y la distribución de los incendios es muy variable entre territorios y a lo largo del año, ya que España cuenta con varios climas y tipos de monte. Sin embargo, en los últimos años los incendios se concentran en los meses de julio y agosto, debido a que el riesgo meteorológico aumenta.

Por otra parte, el Miteco detecta un pico de incendios en el mes de marzo. Esta mayor incidencia, asegura, se asocia a un uso accidental, negligente o intencionado del fuego en prácticas agropecuarias, especialmente en el noroeste peninsular.

 

En Europa, los datos del Sistema de Información Global de Incendios Forestales (GWIS) para la evolución histórica de los incendios muestran que Ucrania es el lugar donde más hectáreas se han quemado en los últimos años en relación con la superficie total del país. El fuego arrasó más de 7.800 hectáreas de cada 100.000 en 2008.

Otro país con una alta incidencia es Portugal, que vivió un otoño especialmente duro en 2017, superando los valores más altos que registró en 2005 y 2003. Por su parte, Moldavia registró sus peores cifras de incendios en años recientes en 2008 y 2014.

Un estudio reciente con colaboración del CSIC revela que el número de días con riesgo extremo de incendios se ha dilatado en todo el mundo por los efectos del cambio climático. La duración de la temporada de incendios en la cuenca mediterránea se ha multiplicado por dos en los últimos 40 años. 

Un bosque quemado puede tardar en recuperar su estado actual hasta 100 años y el cambio climático ha acelerado una alteración que debería haber tardado décadas en llegar. Además, los expertos auguran que los incendios forestales serán más intensos, más extensos y más peligrosos en el futuro cercano.

¿Qué se puede hacer para mitigarlos? Los ecologistas coinciden en que lo fundamental es la prevención, y consideran que la modificación del paisaje que hay alrededor de las zonas forestales es una de las actuaciones más efectivas para controlar la virulencia del fuego. No obstante, siguen reclamando mejoras en la gestión forestal y en los planes preventivos

Decálogo básico para la prevención de incendios forestales

  • No arrojes cigarrillos ni fósforos al suelo.
  • No enciendas fuegos en el monte en épocas de riesgo.
  • Si vas a hacer una quema, solicita la autorización oportuna. Además, extrema todas las precauciones en su ejecución.
  • En época de riesgo, no utilices maquinaria agrícola o forestal que pueda generar incendios.
  • Cumple con las restricciones de acceso a zonas forestales en épocas de riesgo.
  • Extrema las precauciones si empleas fuego en las actividades agrícolas.
  • Si ves un incendio, avisar de manera inmediata al 112 o al teléfono de emergencia de la comunidad autónoma correspondiente.
  • La seguridad es el factor más importante: nunca intentes apagar un incendio solo.
  • En época de riesgo, no utilices herramientas que puedan generar chispas.
  • No arrojes basuras fuera de los contenedores habilitados.

Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
 

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