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En Nepal continúan las tareas de rescate tras la riada masiva que ha dejado cerca de mil fallecidos solo en este país. En las últimas horas, 350 personas han sido rescatadas en los túneles de centrales hidroeléctricas, es un esfuerzo titánico mientras el reloj avanza en contra.

Foto: Arun SANKAR / AFP

La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.

Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".

Fotografía: EFE/Lucía Goñi

La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.

Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".

Fotografía: EFE/Lucía Goñi

La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.

Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".

Fotografía: EFE/Lucía Goñi

La riada que ha azotado Nepal ha dejado una cifra de fallecidos que no deja de aumentar y alcanza ya los 903 además de los más de 4.200 desaparecidos.

900 trabajadores de la central hidroeléctrica de Trishuli trabajaban en una galería que sufrió las consecuencias de la intensa riada de barro y que ha bloqueado la entrada. Ahora los equipos de rescate nepalíes, con la colaboración de efectivos chinos, trabajan para buscar supervivientes, aunque mantienen la esperanza de que lograsen encontrar algún lugar aislado con oxígeno.

El resto de nepalíes que lograron escapar de la catástrofe intentar volver a lo que queda de sus hogares y recuperas lo que puedan. Mientras, los servicios de emergencia han tenido que interrumpir en varias ocasiones sus labores por el clima y el peligro de nuevas inundaciones.

Fotografía: Cedida por la secretaría del primer ministro de Nepal.

El mal tiempo ha forzado este sábado a suspender temporalmente las labores de búsqueda y rescate en Nepal, donde las devastadoras inundaciones y avalanchas provocadas por el colapso de un glaciar han sumido al país en una catástrofe sin precedentes.

Con un balance conjunto entre Nepal y la región china del Tíbet que alcanza al menos 675 fallecidos y roza los 3.000 desaparecidos, el Gobierno nepalí ha admitido que carece de los medios especializados para afrontar las tareas inmediatas y estima que necesitará entre 4.000 y 5.000 millones de dólares para la reconstrucción, lo que supone casi un 10% de su PIB.

Fotografía: AP/Rajesh Kumar Singh

Las máquinas ya han comenzado a retirar las consecuencias de la fuerte riada que el pasado sábado desbordó el río a su paso por Molinaseca, en León. Los trabajos se centran en retirar el lodo, las cenizas, piedras y troncos acumulados en la zona de la playa fluvial, con capas de barro que en algunos puntos superan el metro y medio. La actuación se prolongará al menos cinco días, aunque la situación sigue siendo de máxima precaución porque se mantiene el aviso por tormentas y existe riesgo de nuevas crecidas.

Tras los terremotos de Granada, los técnicos y arquitectos continúan revisando los edificios con el fin de asegurar que estos son seguros para sus residentes. Alrededor de 60 personas están trabajando en esta labor para atender a las más de 3.000 incidencias que se han registrado desde entonces. Lo que más preocupa son las cornisas, tejas o elementos de fachadas que puedan caer a la vía pública y dañar a la población.

Fotografía: Enrique Fajardo / AFP

Las fuertes lluvias y los deslizamientos de tierra han dejado aislado al municipio de Carracedo, en el Bierzo. El agua ha provocado desprendimientos y acumulaciones de barro y piedras que han afectado a los accesos a la localidad, complicando la movilidad de sus vecinos. Las administraciones trabajan ahora para recuperar los accesos y devolver la normalidad a una localidad que vuelve a sufrir las consecuencias de las intensas lluvias en una zona especialmente castigada por los incendios del pasado año.

La provincia de Granada permanece en estado de tensión. Los terremotos continúan y en la madrugada del martes al miércoles se han hasta sentido seis seísmos más. Una de las localidades más afectadas es Las Gabias, y precisamente su alcaldesa, María Merinda Sádaba, afirma que "los temblores no cesan" y que en su municipio ya se ha extendido el temor de que haya uno de mayor intensidad. Mientras tanto, el ayuntamiento ha puesto desde el primer terremoto del día 15 de agosto todos los servicios técnicos y de emergencia al servicio de los vecinos que lo necesiten. Hay más de 600 personas desalojadas allí.

Fotografía:  EFE/Pepe Torres