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Cronología

Del 11S a la caída de Kabul: Afganistán vuelve al control talibán tras 20 años de guerra

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Soladados talibanes entran armados en Kabul.
Soladados talibanes entran armados en Kabul.

El último avión con tropas de Estados Unidos ha despegado del aeropuerto de Kabul. Con la caída de la capital de Afganistán el 15 de agosto, la posterior declaración de victoria los insurgentes, y la dramática retirada de tropas occidentales se pone fin a una ofensiva que apenas ha durado cuatro meses, pero que ha borrado de un plumazo casi 20 años de lucha contra el terrorismo y de esfuerzos internacionales por reconstruir el país.

La retirada definitiva de las tropas con las que el presidente Joe Biden pretendía poner fin a la guerra más larga de Estados Unidos, ha dejado a la vista las costuras de un país que no acaba de cerrar sus heridas. Veinte años de bombardeos, ataques suicidas y atentados alimentados por décadas de división étnica y religiosa. Esta es su cronología.


La era Bush

2001 - Del 11S a la huida de Bin Laden

El asesinato del comandante de la coalición opositora a los talibanes, Ahmad Shah Massoud, a manos de militantes de Al-Qaeda el 9 de septiembre despertó un fuerte sentimiento antitalibán en Afganistán. En octubre de 1999, el Consejo de Seguridad de la ONU había creado el Comité de Sanciones de Al-Qaeda y los Talibanes, que vinculaba ambos grupos como entidades terroristas y les imponía restricciones en financiación para viajes y movimiento de armas.

El 11 de septiembre, terroristas de Al-Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales y los estrellaron contra el World Trade Center de Nueva York y las instalaciones del Pentágono en Washington. Un cuarto avión cayó en un campo de Pensilvania, y casi 3.000 personas murieron.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró la guerra al terrorismo el 18 de septiembre y se propuso cercar a Al-Qaeda y a su líder, Osama bin Laden, en Afganistán. El 7 de octubre comenzó la operación ‘Libertad Duradera’. El ejército de Estados Unidos, con el apoyo de tropas británicas, comenzó a bombardear a las fuerzas de los talibanes. Canadá, Alemania, Australia y Francia se unieron más adelante.

Un mes después, los talibanes comenzaban su retirada y la ONU reclamaba una administración de transición para Afganistán con un "papel central" de la organización. El 5 de diciembre, tras la caída de Kabul, la ONU reunió a las distintas facciones afganas en la ciudad alemana de Bonn. Hamid Karzai fue instaurado como líder del comité interino del país.

El consenso internacional fija la caída del régimen talibán en la rendición de Kandahar, el 9 de diciembre, que supuso también la huida de su líder, el Mullah Omar. No obstante, los líderes de Al-Qaeda continuaron replegados y escondidos en las montañas. El líder de Al-Qaeda, Osama bin Laden, es localizado en las cuevas de Tora Bora, al sudeste de Kabul. Estados Unidos renuncia a liderar el asalto, que es dirigido por un contingente afgano, y después de dos semanas de combates entre las milicias y los terroristas, se cree que Bin Laden huye a caballo hacia Pakistán.

2002 - Comienza la reconstrucción de Afganistán

En marzo comienza la 'Operación Anaconda', la mayor actuación conjunta contra militantes de Al-Qaeda desde la batalla de las cuevas de Tora Bora.Y el 17 de abril Bush llama a emular el Plan Marshall en Afganistán: "Ayudando a construir un Afganistán que sea libre del mal y un lugar mejor para vivir, estaremos siguiendo el ejemplo de [el secretario de Estado que puso en marcha el plan de recuperación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial] George Marshall".

Karzai es elegido presidente del Gobierno de transición en junio de 2002 a través de una asamblea en la que participaron 1.550 delegados (unos 200 de ellos mujeres) en representación de los 364 distritos que entonces formaban el país.

2003 - Estados Unidos declara el final de los "grandes combates"

El 1 de mayo, durante una sesión de información para la prensa en Kabul, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, declara el final de los "grandes combates" en Afganistán. Este anuncio coincide además con la declaración de "misión cumplida" del presidente George W. Bush sobre el final de los enfrentamientos en Irak.

El 8 de agosto, en su primera operación fuera de Europa, la OTAN asume el control de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF).

2004 - Afganistán celebra elecciones y Bin Laden reaparece

En enero de 2004, una asamblea de 502 delegados acuerda una nueva Constitución para Afganistán que crea un sistema presidencial fuerte con la intención de unificar los distintos grupos étnicos y es visto por la comunidad internacional como un paso positivo hacia la democracia.

En una votación histórica, Karzai gana las elecciones del 9 de octubre y se convierte en el primer presidente de Afganistán elegido democráticamente. Los datos de participación fueron altos pese a las amenazas de violencia y las intimidaciones. Es la primera vez que el país acude a las urnas desde 1969.

Tres semanas después de las elecciones presidenciales en Afganistán, Bin Laden, reaparece en una grabación difundida por el canal de televisión Al Jazeera en la que se burla de la administración Bush y asume la responsabilidad de los atentados del 11 de septiembre de 2001. George W. Bush es reelegido para un segundo mandato.

2005 - Del acuerdo con Estados Unidos a la elección de representantes

El 23 de mayo EE.UU. asume la formación de las fuerzas afganas. Karzai y Bush se reúnen en la Casa Blanca y pronuncian una declaración conjunta en la que el país norteamericano obtiene acceso a las instalaciones militares de Afganistán con el objetivo de continuar "la guerra internacional contra el terror y la lucha contra la violencia extremista". EE.UU. se compromete a "ayudar a organizar, entrenar, equipar y mantener las fuerzas de seguridad hasta que Afganistán desarrolle la capacidad para asumir esta responsabilidad".

El 18 de septiembre más de seis millones de afganos, en torno a un 50 % mujeres, votan para elegir a sus representantes en la Asamblea Nacional de Afganistán. Tanto en la Cámara Baja como en la Alta se reserva un porcentaje de escaños para diputadas y senadoras.

2006 - El futuro de la seguridad de Afganistán, en el aire

Durante el verano de 2006 los combates se reavivan en el sur. El número de ataques suicidas se quintuplica y estallan el doble de bombas que un año antes. Pese a la nueva vida política del país, la falta de servicios básicos, la dificultad del Gobierno para establecer un cuerpo de policía y la escasez de fuerzas internacionales para ayudar con la seguridad son algunos de los detonantes de esta crisis, según los expertos del Council on Foreign Relations de EE.UU.

"Espero que para 2008 hayamos logrado un progreso considerable", dijo Jaap de Hoop Scheffer en la cumbre de Riga celebrada en noviembre. El secretario general de la OTAN esperaba que para entonces Afganistán contara con "una arquitectura política más estable" que permitiera una transición gradual del control. Su posición choca con la del secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, que acusó en el mismo foro a los países que no enviaban más soldados a Afganistán de no estar dispuestos a compartir riesgos. "Nuestro progreso en Afganistán es real, pero frágil", sentenció.

2007 - Un éxito...

Mayo de 2007. Cae el líder de los talibanes en el sur. El comandante talibán Mullha Dadullah es abatido en el sur de Afganistán como resultado de una operación conjunta entre las tropas afganas, EE.UU. y la OTAN. Dadullah era considerado el cabecilla de la guerrilla de los talibanes en la provincia de Helmand.

2008 - ...y un varapalo para la coalición

Afganistán condena la muerte de civiles. Una investigación conjunta de Naciones Unidas y el gobierno afgano revela que el fuego incontrolado de un ataque con una cañonera estadounidense mató a docenas de civiles en el distrito de Shindand (Herat). Esto provoca la condena por parte del presidente Karzai y refuerza el discurso talibán de que las fuerzas de la coalición no pueden proteger a la población.

La era Obama

2009 - Nueva estrategia y viejas batallas

El nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, refuerza las tropas en Afganistán y anuncia el envío de 17.000 soldados a zona de guerra. Al mismo tiempo, establece un calendario de retirada para que la mayor parte de las fuerzas de combate estén fuera de Irak en 2011, lo que transforma Afganistán en el frente más importante en la lucha contra el terrorismo para EE.UU.

Poco después del anuncio, Obama hace pública una nueva estrategia que vincula el éxito en Afganistán a mantener la estabilidad en Pakistán. La clave: "Interrumpir, desmantelar y derrotar a Al-Qaeda y sus refugios en Pakistán, y evitar su regreso a Pakistán o a Afganistán".

En abril, la OTAN da un giro a su posición y se compromete a enviar 5.000 soldados a Afganistán para entrenar a los militares y policías del país y proporcionar seguridad para las elecciones presidenciales de agosto de ese año.

Dos meses después, la Marina estadounidense lanza un gran ofensiva en el sur de Afganistán para responder a la creciente insurgencia talibán, especialmente en la provincia de Helmand. La operación se centra en restablecer servicios gubernamentales, reforzar a la policía local y proteger a los civiles de las incursiones de los talibanes.

En noviembre, el presidente Hamid Karzai es proclamado ganador de las elecciones presidenciales tras más de dos meses de disputa y acusaciones de fraude. Antes de que termine el año, Obama anuncia en un discurso televisado su compromiso para enviar otros 30.000 soldados con los que reforzar a los cerca de 68.000 que ya había desplegados.

2010 - Un calendario para la transición

En una cumbre celebrada en noviembre en Lisboa, los miembros de la OTAN firman una acuerdo para traspasar la plena responsabilidad de la seguridad de Afganistán a las fuerzas locales a finales de 2014. El inicio de este proceso se fija en julio de 2011, cuando se prevé que las tropas afganas asuman el control en provincias y ciudades relativamente estables. El inicio del plan coincidirá con el momento del comienzo de la retirada de tropas estadounidenses de Afganistán, algo que preocupa a algunos miembros del Parlamento afgano.

2011 - EE.UU. mata a Osama bin Laden

El 1 de mayo de ese año, fuerzas estadounidenses matan al líder de Al-Qaeda y responsable de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Pakistán. La muerte de Osama bin Laden, principal objetivo de la guerra que Estados Unidos inició hace diez años, reaviva el debate sobre la continuidad del conflicto. Y en junio, Obama vuelve a anunciar una retirada de tropas. El presidente estadounidense esboza un plan para replegar 33.000 soldados para el verano de 2012.

La guerra pierde apoyo entre la opinión pública de Estados Unidos y varios legisladores abogan por la reducción mientras el presidente confirma conversaciones de paz con los líderes talibanes.

En octubre, Estados Unidos conmemora el décimo aniversario de la guerra con la mayor parte de sus contingentes dedicados a la contrainsurgencia en el sur y en el este. Pese a la decisión de retirar todas las tropas en 2014, continúa habiendo dudas de que el Gobierno afgano sea capaz de mantener la seguridad en el país. El balance de esta década de guerra deja 1.800 bajas de tropas estadounidenses y 444.000 millones de dólares en gastos.

2012- Las conversaciones con los talibanes encallan

En enero, los talibanes dan un paso hacia las conversaciones de paz y pactan la apertura de una oficina en Catar. Pero suspenden las negociaciones preliminares dos meses después, acusando a Washington de incumplir sus promesas de avanzar hacia un canje de prisioneros.

2013 - El traspaso y el parón de las negociaciones

La OTAN transfiere la seguridad del país a Afganistán. Con el traspaso, la coalición centra sus esfuerzos en entrenar a fuerzas especiales para operaciones de contraterrorismo.

De forma paralela, Estados Unidos y los talibanes deciden reanudar las conversaciones de paz en Doha (Catar), donde el grupo fundamentalista abre finalmente una oficina. El presidente afgano critica esta apertura como una forma de otorgar legitimidad al grupo insurgente a través de un departamento diplomático y suspende las negociaciones con Estados Unidos.

2014 - Un nuevo plan para la retirada de tropas

Obama anuncia en mayo un calendario para la retirada de la mayor parte de las tropas estadounidenses de Afganistán antes del final de 2016. Por su parte, el recién elegido presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, firma un acuerdo para compartir el poder con su principal oponente, Abdullah Abdullah, que ha movilizado a cientos de manifestantes en contra del resultado de la votación.

La era Trump

2017 - La guerra, en punto muerto

Estados Unidos lanza en abril su bomba no nuclear más potente sobre un grupo de sospechosos de pertenecer al autoproclamado Estado Islámico en la región oriental de Nangarhar. Este ataque llega en el mismo momento en el que el recién elegido presidente de Estados Unidos, Donald Trump, delega las decisiones en las autoridades militares.

Trump dibuja las líneas de su política para Afganistán en un discurso a las tropas pronunciado en Arlington (Virginia). Asegura que, aunque su "instinto original era retirarse" seguirá adelante con un compromiso militar abierto para evitar la aparición de "un vacío para terroristas". Para diferenciar su política de la de Obama, Trump afirma que las decisiones sobre la retirada se basarán en las "condiciones sobre el terreno", en lugar de sustentarse en plazos.

En ese momento, la guerra está en punto muerto. Los talibanes controlan o disputan más de un tercio del país mientras Kabul registra atentados suicidas en una escala nunca vista. Los marines son enviados una vez más a la provincia de Helmand.

2018 - Ataques talibanes en Kabul

Los talibanes llevan a cabo una serie de atentados en la capital de Afganistán, Kabul, que acaban con la vida de 115 personas. Estos ataques se producen cuando la administración Trump ataca a las finanzas de los talibanes con bombardeos aéreos a sus laboratorios de opio y coincide con el despliegue de tropas en zonas rurales para asesorar a las brigadas afganas.

2019 - Progreso fallido en las negociaciones

Las negociaciones entre Estados Unidos y los talibanes en Doha escalan de nivel y se centran en la retirada de tropas de Afganistán a cambio de que los talibanes se comprometan a impedir que los grupos terroristas internacionales operen en suelo afgano.

En septiembre de 2019, el presidente de Estados Unidos rompe abruptamente las conversaciones de paz. Lo hace a través de Twitter y justo una semana después de que su negociador principal anunciara que se había alcanzado un acuerdo "en principio" con los talibanes.

En el mensaje, Trump dice que canceló una reunión secreta con los talibanes y el presidente afgano en Camp David después de que un soldado estadounidense fuera asesinado en un ataque de los talibanes. Los fundamentalistas, por su parte, se muestran "comprometidos a continuar con las negociaciones", pero advierten de que la cancelación provocará un aumento en el número de muertes.

2020 - Acuerdo de Camino a la Paz

Los enviados especiales de Estados Unidos y el grupo talibán firman un acuerdo bautizado como Camino a la Paz que incluye una significativa retirada de tropas de Afganistán y la garantía por parte de los talibanes de que el país no será utilizado para actividades terroristas.

El acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes no incluye un alto el fuego y, en los días posteriores a la firma, combatientes talibanes llevan a cabo decenas de ataques contra las fuerzas de seguridad afgana. Estados Unidos responde con un ataque aéreo contra los talibanes en la provincia de Helmand.

Las negociaciones internas comienzan el 12 de septiembre y representantes de los talibanes, del Gobierno afgano y de la sociedad civil se reúnen por primera vez después de casi 20 años en guerra. Las conversaciones directas empieza después de que el Gobierno afgano completara la liberación de 5.000 prisioneros talibanes. El Gobierno presiona para un alto el fuego, mientras que los talibanes reiteran su condición de que el país se gobierne a través de un sistema islámico.

La era Biden

Estados Unidos vuelve a anunciar sus planes de reducir a la mitad el número de tropas en Afganistán para mediados de enero de 2020. Lo hace días antes de la toma de posesión del nuevo presidente Joe Biden y tras la retirada de miles de efectivos tras un acuerdo con los talibanes en febrero.

El anuncio se produce cuando las negociaciones entre los talibanes y el Gobierno afgano están estancadas y el grupo insurgente continúa lanzando ataques mortales. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advierte entonces de que una retirada demasiado pronto podría permitir que Afganistán se convierta en un refugio para los terroristas y una oportunidad para que el Estado Islámico reconstruya su califato.

Cinco Continentes - Los retos que supone la retirada de EEUU para Afganistán - Escuchar ahora

2021 - Estados Unidos se retira definitivamente de Afganistán

Biden anuncia la retirada total de las tropas de su país en Afganistán antes del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las torres Gemelas. "Es hora de terminar la guerra más larga de América", dice el presidente de Estados Unidos, que avanza el repliegue de los 3.500 efectivos que quedaban en el país tanto si se producían avances en las negociaciones entre el Gobierno afgano y los talibanes como si no.

Menos de un mes después, los talibanes lanzan su mayor ofensiva contra las fuerzas afganas en la provincia de Helmand y otras seis regiones; capturan el distrito de Nerkh, a las afueras de Kabul; y la violencia se intensifica en todo el país.

A finales de junio, los talibanes ya han tomado más de 50 distritos y pocos días después el contingente norteamericano sale definitivamente del país. Para finales del mes siguiente, los insurgentes ya controlan más de la mitad del territorio.

El 15 de agosto, los milicianos talibanes entraron en la ciudad de Kabul y, un día después dela huida del presidente, Ashraf Ghani, declaran la victoria y el fin de la guerra.