Enlaces accesibilidad

La gran bomba de Trump mata a decenas de yihadistas del Estado Islámico en Afganistán

  • Las autoridades locales hablan de 96 combatientes yihadistas muertos
  • Sin embargo, el Ministerio de Defensa afgano rehusa confirmar esas cifras
  • La "madre de todas las bombas" también ha destruido un sistema de túneles
  • El Estado Islámico ha desmentido, a través de una agencia afín, haber sufrido bajas
  • EE.UU. lanzó sobre Afganistán el GBU-43, "la madre de todas las bombas"

Por
La gran bomba de Trump mata al menos a 36 yihadistas en Afganistán

Las autoridades afganas aseguran que decvenas de yihadistas del Estado Islámico han muerto por el ataque en el que Estados Unidos utilizó la bomba GBU-43, el proyectil no nuclear más potente del arsenal estadounidense, que destruyó además una importante instalación de ese grupo terrorista y un complejo de túneles subterráneos.

El portavoz del Gobernador de Nangarhar, Attaullah Khogyanai, ha precisado a EFE que el número de combatientes del grupo yihadistas abatidos en la operación era de 92, aunque desde el Ministerio de Defensa de Afganistán rehusan confirmar o desmentir esa cifra y señalan que este sábado se ofrecerán nuevos datos.

"En base a la información inicial que tenemos hasta ahora, 92 miembros del Estado Islámico, la mayoría de ellos extranjeros y líderes, murieron", ha indicado Khogyanai. Antes, un portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Muhammad Radmanish, había señalado que "36 miembros de grupos del Estados Islámico murieron y una gran cantidad de munición y armas han sido destruidas en el bombardeo".

Según este portavoz, el grupo terrorista que empezó a actuar en Afganistán en 2015 usaba ese escondite "para coordinar sus ataques terroristas en diferentes partes de la provincia", fronteriza con Pakistán. La fuente ministerial ha insistido en que en el bombardeo no se han producido víctimas civiles.

Por su parte, el Estado Islámico ha desmentido haber sufrido bajas por el ataque: "Una fuente de seguridad ha desmentido que haya muertos o heridos en el ataque estadounidense de ayer en Nangarhar", asegura la agencia Amaq, afín a los terroristas.

Las mañanas de RNE - Coronel Pedro Baños: "La bomba lanzada por EE.UU. es pura propaganda" - Escuchar ahora

Destruye un complejo de túneles

El bombardeo con la GBU-43, un proyectil de 10 toneladas que mata con una onda de presión aérea, fue ejecutado este jueves a las 19:32 hora local (17:02 hora peninsular española), en el distrito de Achin, en la provincia oriental de Nangarhar, con la aprobación del presidente estadounidense, Donald Trump.

El gran proyectil ha destruido también un complejo de túneles construido por los muyahidines durante la invasión soviética y que la rama afgana del Estado Islámico había mejorado, de forma que había aguantado otros bombardeos.

La principal base de los yihadistas en Afganistán estaba ubicada en una zona montañosa en la parte más elevada del Valle Momand, en el distrito Achin, donde el grupo se refugiaba en un complejo sistema de túneles y cuevas, según han explicado las autoridades de Nangarhar.

Todas las partes del complejo, de unos 300 metros de largo bajo el terreno rocoso y conectado con las laderas de las montañas del valle, quedaron completamente destruidos en el bombardeo, añade el Centro Gubernamental de Medios e Información.

Zabihullah Zmarai, vicejefe del Consejo Provincial de Nangarhar, ha indicado a EFE que en esta zona los muyahidines construyeron búnkers y túneles en cuevas tras la invasión soviética de Afganistán en 1979.

La 'madre de todas las bombas' mata a 36 yihadistas y destruye un complejo de túneles del Estado Islámico

Avances contra los yihadistas

La misma fuente ha explicado que esos túneles se extienden por el valle y conectan las montañas de lado a lado a través de un intrincado sistema.

Sin embargo en los últimos dos años, cuando el Estado islámico hizo su aparición en Afganistán, el grupo yihadista construyó otros túneles, de forma que expandió y mejoró el antiguo sistema de conductos existente, para hacerlo más resistente a los bombardeos en la zona.

El ataque se produjo después de que el Gobierno de Afganistán afirmara esta misma semana que el número de insurgentes del Estado islámico en el país es inferior a 400 y que el año pasado abatió a unos 2.500 miembros del grupo, lo que redujo su presencia a sólo dos de las 34 provincias afganas.

También la misión de la OTAN en Afganistán informó la semana pasada de que en los dos últimos años ha reducido a la mitad el número de miembros del grupo terrorista y en más de un 60% el territorio controlado por los yihadistas en el país.

El pasado día 6 un portavoz de la misión "Apoyo Decidido" de la OTAN, el capitán Bill Salvin, aseguró que el Estado islámico será derrotado en el país asiático durante el próximo año y que el territorio afgano no se convertirá en un lugar "seguro" para los combatientes del grupo terrorista.