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Las empresas dejaron de pagar 3.243 millones a los trabajadores que realizaron horas extras en 2025

  • Las empresas no remuneraron ni compensaron las horas extras realizadas en 2025 a casi medio millón de trabajadores
  • Con ello, se habrían evitado la creación de 160.000 empleos a jornada completa durante el año, según CCOO
Un trabajador en la construcción de un edificio
Un trabajador en la construcción de un edificio. ILKER CELIK GETTY
MIGUEL ÁNGEL BAUSET*

Teresa es profesora en una formación profesional de imagen y sonido. "Contesto correos el domingo por la tarde", explica al describir cómo acaba preparando el lunes fuera de horario. Ese trabajo adicional, añade, muchas veces no está contemplado en el marco real de la organización del centro: hay reuniones y tutorías con familias que "tu horario no contempla" y que aun así se hacen "porque la faena tiene que salir". 

El resultado es un volumen de tiempo difícil de registrar y, por tanto, fácil de quedar fuera de la nómina. El impacto más inmediato, sostiene esta profesora de Alicante, es la erosión del descanso y la desconexión porque la carga de correcciones, preparación y gestiones se desplaza hacia casa. La presión constante a través del teléfono y las notificaciones hace que sea muy difícil desconectar del trabajo también cuando estás fuera de él. 

El caso de Teresa es uno más de los cientos de miles de trabajadores que en 2025 hicieron horas extras sin compensar ni pagar.  Y el número de asalariados que hacen horas extras ha ido creciendo de forma regular desde 2010. En 2025, 945.000 asalariados declararon hacer horas extraordinarias, el 5% del total, prácticamente el mismo nivel que el año anterior, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica el INE.  

Pero cuando se separan las horas extras que se pagan de las que no, la imagen cambia, ya que en el año 2025 se trabajaron 6,38 millones de horas extra a la semana y el 39% de ellas (2,49 millones) no se pagaron, no se cotizaron, ni se compensaron con descanso, según los datos de la EPA. Dicho de otra manera, casi cuatro de cada diez horas extra quedan fuera de nómina y de cotización. 

Además, 928.000 personas asalariadas dicen trabajar habitualmente por encima de lo pactado, sin datos de que esas horas se paguen o coticen. Dentro de ese grupo hay 568.000 con una jornada pactada de 40 horas semanales que declaran superar ese límite de forma habitual.

Desde el sindicato CCOO alertan de que en las ocupaciones de "cuello blanco" (trabajos de oficina, administración y similares) es donde un mayor porcentaje de todos los trabajadores realiza horas extras no pagadas, de modo que esta situación se convierte en cultura de empresa y termina normalizándose. Y en los sectores más precarios se encuentra una situación agravada, porque a la prolongación de la jornada se unen los salarios más bajos y una menor presencia sindical, lo que frena todavía más las denuncias. 

Respecto a este último caso, Javier, extrabajador sin contrato en un almacén, apunta que, al no tener contrato, "hacía las horas pactadas". "Nunca me quedaba de más, pero la gente que lo tenía estaba trabajando formalmente para la empresa… Si el jefe te dice que te quedes media hora más, entiendo que lo hagan", explica en declaraciones a RTVE.es.

En ambos casos, el resultado son horas extras que se quedan sin registrar y bajan el poder adquisitivo de los empleados. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo está intentando aprobar el registro de horario digital, el cual podría mejorar la detección de las horas extraordinarias. 

Horas extras no pagadas 

El problema se concreta en un dato: en 2025, el 47% de trabajadores de la media de 945.000 que hicieron horas extras trabajaron sin cobrar ni recibir descanso a cambio. De media, cada semana se ‘regalaron’ a las empresas en torno a 5,6 horas por persona afectada

Esa bolsa de tiempo tiene impacto directo en la nómina. Comisiones Obreras estima que supone 141 euros semanales que no se abonan —7.355 euros al año por trabajador si se suma salario y cotizaciones— y un coste laboral anual de 3.243 millones que las empresas dejan de pagar a trabajadores, Seguridad Social y Hacienda. 

La magnitud también se puede leer en términos de empleo, subraya el sindicato: el volumen total de horas extra de 2025 equivaldría a 160.000 puestos a jornada completa, y solo las horas no pagadas a 62.000 empleos. 

Por sectores, el mayor volumen de horas extra no pagadas se concentra en Educación (440.706 horas semanales), seguida de Transporte y almacenamiento (270.013) e Industria manufacturera (255.289), con Comercio (217.264) y Actividades profesionales, científicas y técnicas (212.237) muy cerca.

En el mapa territorial, la Comunidad de Madrid (582.280 horas semanales) y Cataluña (495.208) encabezan el volumen, seguidas de la Comunitat Valenciana (290.373) y Andalucía (244.963). Estas cuatro regiones concentran buena parte del total nacional, en línea con su mayor peso demográfico y económico, pero al equiparar estas cifras en bruto con la cantidad de trabajadores en activo, se ve que de nuevo Madrid lidera, con un 3,4% del total de trabajadores que han hecho horas extras, seguido de Asturias (3%), País Vasco (2,8%) y Cataluña (2,7%).

El recorrido del nuevo registro horario digital 

El plan del Ministerio de Trabajo para el nuevo registro horario digital nace de una premisa: si el Estado quiere que la jornada se cumpla de verdad, primero tiene que poder comprobarla de forma efectiva. Por eso, el departamento de Yolanda Díaz ha vinculado esta reforma a un conjunto de medidas como reducir la jornada máxima a 37,5 horas semanales, reforzar el registro de jornada y blindar el derecho a la desconexión. 

La intención es controlar las jornadas laborales de los trabajadores en sectores en los que los horarios se modifican o no representan la realidad de los asalariados, como puede ser la hostelería. Además, la propuesta contempla que se pueda consultar el registro, y que la Inspección lo haga incluso de forma remota. Esto buscaría evitar situaciones como la vivida por Celia, trabajadora del sector hostelero, quien afirma que "en hostelería, nunca te vas a la hora, siempre estás haciendo al menos una o dos horas más y ya dan por hecho que vas a hacer horas extras sin que te las remuneren".

El recorrido político y jurídico, sin embargo, ha sido más complicado de lo que parecía, con la principal oposición del Ministerio de Economía. Ante los obstáculos parlamentarios de la reducción de jornada, Trabajo buscó sacar adelante el refuerzo del registro por la vía del real decreto, para evitar una tramitación de ley completa en el Congreso, una táctica que el Consejo de Estado criticó al Gobierno. 

En paralelo a la reforma del registro, CCOO advierte de que hay que poner el foco en dos medidas clave: la regularización y un registro horario “fiable, seguro y rastreable”, que, subrayan, solo puede ser digital si se quiere que sea verificable. Y añaden que estas medidas deben acompañarse de más medios para la Inspección de Trabajo y, sobre todo, más organización colectiva.

Créditos

*Miguel Ángel Bauset es alumno del Máster de Reporterismo Internacional de la Universidad de Alcalá y RTVE. Este artículo ha sido supervisado por el editor José Ángel Carpio.