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Un 1 de Mayo con la vista en los salarios en España: su poder adquisitivo crece apenas un 5% en lo que va de siglo

  • Las subidas del salario mínimo permiten que quienes lo perciben hayan mejorado su poder de compra en un 54%
  • UGT y CC.OO. se manifiestan por el Día Internacional del Trabajo este viernes en Málaga
Un Primero de Mayo con la vista en los salarios en España: su poder adquisitivo crece apenas un 5% desde el 2000
Un monedero con billetes de euro, en una imagen de archivo GETTY

Trabajador, ra:

  1. adj. Que trabaja.
  2. adj. Muy aplicado al trabajo.
  3. m. y f. Persona que tiene un trabajo retribuido.

Es 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, y el diccionario de la Real Academia Española acierta en su tercera acepción en una sólida verdad: trabajamos por dinero. Los salarios, que llevan décadas estancados en España, centran este viernes la manifestación estatal liderada por los sindicatos mayoritarios, la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CC.OO.). Salen a la calle en Málaga bajo el lema "Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia".

Los salarios en industria, construcción y servicios han crecido el 47% desde el inicio de 2008 al final de 2025, según los datos de costes salariales del Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, se ha pasado de 1.719,02 euros al mes por trabajador de media a 2.531,04. Son unos 812 euros más. Pero el dinero de entonces no vale lo mismo que el de ahora, por la inflación: el índice de precios de consumo (IPC) ha subido el 41,8% entre enero de 2008 y diciembre del 2025.

El escaso avance de los sueldos reales en las dos primeras décadas de siglo es una particularidad española. De acuerdo con los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre el 2000 y el 2024, el poder adquisitivo de los salarios anuales en España se ha incrementado el 5,1%, mientras que la media del resto de socios -está integrada por las 38 principales economías del mundo- lo ha hecho el 19,4%.

En cuanto a las economías vecinas, el estancamiento de España se subraya al compararse con Francia, donde el poder adquisitivo de los salarios ha crecido el 19,7%, o con Alemania (17%). Se asemeja, en cambio, a Portugal (7,3%) y queda mejor parado frente al retroceso del 2,3% de Italia.

Según un informe reciente de la OCDE, ninguno de estos países ha recuperado todavía el poder de compra perdido con la inflación por la crisis energética a raíz de la guerra en Ucrania, cuando se ha abierto un nuevo ciclo de incertidumbre y encarecimiento por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz por la Republica Islámica. Los mercados de petróleo y gas se han disparado y, sin una solución permanente a la vista, amenazan con extender sus efectos al resto de la economía.

Otros estudios, como este de EADA Business School y la consultora de recursos humanos ICSA, sí apuntaban a que en julio de 2025 ya se había recuperado el poder adquisitivo perdido por los salarios españoles en el shock inflacionario de 2021-2022.

"Tenemos en España un problema estructural, no coyuntural en los salarios, fundamentalmente porque no se traslada el crecimiento del PIB [producto interior bruto]", valora el presidente del Registro de Economistas Asesores Laborales del Consejo General de Economistas de España, Jesús Fernández-Bravo. El economista señala una "baja productividad estructural" del sector servicios que domina el mercado laboral español, así como la temporalidad, por lo que "no hay margen real para subidas salariales sostenibles".

La escalada del salario mínimo

Lo que sí ha mejorado en las últimas décadas es el salario mínimo interprofesional (SMI), que acumula una subida del 66% desde 2018 a la actualidad, con las sucesivas revisiones del Gobierno de coalición progresista. El poder adquisitivo de quienes lo perciben ha crecido más del 54% entre el 2000 y el 2024, y el 29,1% solo desde 2018, de acuerdo con el cálculo para España de la OCDE.

La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) considera que estas subidas no se corresponden con el avance de la productividad ni con las ventas de los comercios minoristas, y denuncia que han presionado sus costes laborales, un peso que sufren especialmente los negocios pequeños, es decir, "el 99% de las compañías españolas". La patronal presidida por Ángela de Miguel calcula en su informe de salarios de 2025 que las microempresas han dejado de crear 350.000 empleos por el alza acumulada del SMI.

Fernández-Bravo también habla del "coste fiscal" que supone una subida salarial, con mayores cotizaciones a la Seguridad Social e impuesto sobre la renta (IRPF). Porque, ¿cuánto le cuesta a una empresa u organización contratar a una persona? El coste laboral total ha aumentado el 44,4% entre 2008 y 2025, frente al 47% si solo se tienen en cuenta los costes salariales, sin contar las cotizaciones a la Seguridad Social.

Según un informe reciente de la OCDE, la "cuña fiscal" española es del 41,4%, por debajo de la de Bélgica (52,5%), Alemania (49,3%), Francia (47,2%), Austria (47%) e Italia (45,8%), entre otros países europeos. Este concepto, en inglés tax wedge, recoge la diferencia entre los costes laborales para las empresas y el salario neto que percibe el trabajador, para expresar en un porcentaje cuánto va al Estado. En el extremo contrario están Colombia (0%) y Chile (7,46%). La media de la alianza de países es del 35%.

Los sindicatos buscan convenios con subidas anuales del 4%

La mirada de CC.OO. y UGT está puesta ahora en el próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que traza la hoja de ruta de los sindicatos en su diálogo con la patronal. En su propuesta, plantean un incremento salarial del 4% anual en 2026, 2027 y 2028, con subidas adicionales de hasta el 3% para los sectores con una remuneración significativamente por debajo de la media. Además, exigen una cláusula para sumar el 1,5% en el caso de que la inflación sea superior a la revisión automática planteada.

Su apuesta es ambiciosa respecto a la realidad reciente, pero no tanto en un escenario de incertidumbre. Los 3.683 convenios firmados o revisados hasta enero de 2026 incluyen aumentos salariales sobre el 3,5%, con efectos en 2025, según los datos del Ministerio de Trabajo. En los primeros meses de este año, en cambio, las subidas pactadas no llegan al 3%. Así, desde marzo, ya han quedado por debajo del dato de inflación, que puede seguir subiendo al calor de la guerra en Irán.

Para recuperar el ritmo en los salarios en España, por su parte, Fernández-Bravo cree que se debería invertir más en tecnología e innovación, así como aumentar el tamaño de las empresas.