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Uber Eats pagará la deuda de 110 millones de euros por las cotizaciones pendientes de 60.000 falsos autónomos

  • En enero, anunció que dejaría de recurrir a repartidores por cuenta propia para cumplir con la Ley Rider
  • La legislación establece que existe una relación de dependencia y control de la plantilla por parte de las plataformas
Uber Eats pagará la deuda de 110 millones de euros por las cotizaciones pendientes de 60.000 falsos autónomos
Un repartidor en bicicleta de la empresa Uber Eats, en una imagen de archivo. Jakub Porzycki / GETTY
RTVE.es

La plataforma de reparto a domicilio Uber Eats ha reconocido por escrito la deuda pendiente con la Seguridad Social y pagará unos 110 millones de euros por las cotizaciones pendientes de 60.000 personas que contrató como falsos autónomos, según han confirmado a RTVE una fuente del proceso.

"Lo diremos las veces que haga falta: un trabajador con una bicicleta no es un autónomo (...) Ninguna empresa por encima de la ley", ha señalado la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la red social Bluesky, acompañado de una imagen en la que también puede leerse: "Uber paga 110 millones de euros por cotizaciones pendientes de 60.000 falsos autónomos".

La plataforma anunció en enero de este año que dejaría de "colaborar con repartidores autónomos" para cumplir con las obligaciones de la llamada Ley Rider, cuatro años después de su aprobación. Fuentes de la compañía expresaron entonces su intención de terminar con los litigios pendientes y se pusieron a disposición de "repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos".

El Supremo y la Ley Rider definieron la relación laboral

En agosto de 2021, entró en vigor la legislación que prohibe a las plataformas que empleen como autónomos a sus repartidores. Se reconocía así que existe una dependencia y control por parte de la empresa a través de su algoritmo, una relación laboral equivalente a la de una compañía tradicional con su plantilla, tal y como había establecido el Tribunal Supremo en varias sentencias. La aplicación no actúa como mero intermediario porque, por ejemplo, organiza el trabajo de los riders y los premia en función de las valoraciones de los clientes. Entonces, en 2022, Uber Eats decidió operar con un modelo híbrido, con repartidores asalariados y autónomos.

Desde la aprobación de la ley y en los últimos años, el pulso del Estado con plataformas como Uber Eats y Glovo se ha endurecido, incluyendo la vía penal con la iniciativa de la Fiscalía. Además, la Inspección de Trabajo ha aplicado sanciones en varias ocasiones.