Arbeloa se asoma al abismo después de la eliminación en Champions y otro posible año en blanco del Real Madrid
- El conjunto blanco cae en cuartos de final por segundo año consecutivo tras la derrota ante el Bayern
- En el club, aseguran a TVE, tienen "plena confianza" en el técnico y apuestan por su continuidad en verano
El Real Madrid se asoma a otro año sin títulos, otro año en blanco. La eliminación en Champions League a manos del Bayern Múnich ha sido especialmente dolorosa por cuanto a falta de diez minutos para el pitido final el equipo acariciaba la prórroga en el Allianz Arena. Lo que ocurrió después dejó tocados a todos en el vestuario, sobre todo al técnico, Álvaro Arbeloa, que ve recortado su futuro en el banquillo del primer equipo.
El Madrid se jugaba mucho más que el pase a semifinales en Múnich, escenario que se había convertido en talismán de los éxitos más recientes del club blanco en Champions. Desde la temporada 2013-2014, cada visita al Bayern había supuesto acabar ganando la 'Orejona', empezando por la Décima ese mismo año.
Los de Arbeloa acudían en esta temporada con una sensación bien distinta. Para empezar, acudían con la necesidad de remontar un resultado adverso de la ida (1-2) y con una liga entre medias cada vez más lejana. A nueve puntos del Barça y sólo siete jornadas por delante, sólo una debacle sin precedentes de los culés le daría el título a los blancos.
Y eso contando con que el Madrid recuperara una versión competitiva. La tuvo este miércoles por momentos, llegando a asustar al Bayern y enmudecer al Allianz Arena, a pesar del dominio en el juego de los de Vincent Kompany, que acabaron casi doblando la estadística de ataques de los madridistas.
Pero se trata del Madrid y en el club de Concha Espina se sabe que no valen los segundos puestos. El pase a semifinales habría supuesto una prórroga para Arbeloa, que todavía tendría por delante una eliminatoria contra el PSG y después la final para demostrar que puede continuar al frente del equipo. Él mismo se puso a disposición del club en la rueda de prensa posterior, pero fuentes del mismo han asegurado a TVE que apuestan por su continuidad, no sólo en lo que queda de temporada, sino también pensando en la que viene.
Su llegada se interpretó como un giro de timón ante una deriva que no gustaba nada en la 'planta noble' del Bernabéu con Xabi Alonso al frente. El divorcio entre el técnico tolosarra y algunas de las 'vacas sagradas' del vestuario era más que evidente -el ejemplo de Vinicius- y con Arbeloa el club trataba de revertir una situación que amenazaba con hacer fracasar el proyecto deportivo.
Arbeloa se ha ganado la simpatía del vestuario, eso ha sido más notorio, pero en cuanto a los números la estadística es incluso peor que con Alonso: en 21 partidos oficiales ha logrado trece victorias, un empate y siete derrotas. De estas, una contra el Albacete le supuso la eliminación en Copa, otra contra el Benfica le privó de estar en el 'top 8' de la Champions y estas dos últimas contra el Bayern han sido fatales.
Cerca de la quinta temporada en blanco del Madrid en el siglo XXI
El resto de resultados adversos le ha privado al Madrid y a Arbeloa de aspirar a una Liga que llegó a liderar a mediados del mes de febrero. Tendría que hacer ahora un pleno, incluyendo el clásico en el Camp Nou, y que el Barça perdiera, además de ese citado, otros dos partidos.
En lo que va de siglo XXI han sido cuatro las temporadas en que el Madrid no ha logrado ningún título, ni siquiera de los considerados menores. Es el caso de la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental que lograron la temporada pasada, aunque los malos resultados en los torneos importantes le costaron el puesto a Carlo Ancelotti.
La actual les recuerda dolorosamente a los blancos aquellas de 2004-2005 y la siguiente, que le costaron la presidencia a Florentino Pérez, o la 2009-2010, en la que el mandatario regresó con un equipo renovado a golpe de talonario. La última fue la temporada 2020-2021, aunque en esa la sensación de al menos poder competir fue mayor que la actual.
Arbeloa no necesita que le recuerden en qué situación se encuentra. Como "hombre de la casa", en sus propias palabras, conoce lo que se cuece en las cocinas y lo que le pasa a los entrenadores. De ahí sus palabras en rueda de prensa: "Es decisión del club, soy un hombre de club y sólo quiero que gane el Real Madrid, independientemente de quién esté en el banquillo".
“No sé cuánto tiene este equipo de mi sello“
"Nos hemos enfrentado a muchos equipos: al Bayern de Kompany, al City de Guardiola y al Atlético de Simeone. Creo que la mayoría de equipos en Europa tienen el sello de sus entrenadores y no sé cuánto sello tiene este equipo mío, qué porcentaje. Seguramente un porcentaje mucho más pequeño que el que puedan tener los ejemplos que he puesto o el que podía tener el Castilla en mi caso. Como he dicho, siempre he intentado ayudar al club de la manera que he podido y así va a ser hasta el último día", sentenció.