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El Celta de Vigo se despide de la UEFA Europa League tras caer ante un contundente Friburgo en Balaídos

  • El Friburgo firma con un 1-6 sus primeras semifinales europeas de la historia
  • El Celta anotó el gol del honor en el descuento para devolver el apoyo a la hinchada celeste
Jugadores de fútbol, vestidos con camisetas de color celeste y rojo, reaccionan en el campo. Un jugador del Celta de Vigo se cubre la cara con su camiseta, mientras que jugadores del Friburgo celebran un gol.
Los jugadores del RC Celta se lamentan tras uno de los goles del Friburgo. Lalo R. Villar AP PHOTO / Lalo R. Villar
Amanda Ramos

El RC Celta de Vigo dice adiós a las semifinales de la UEFA Europa League tras caer con claridad ante el Friburgo en Balaídos. Un partido en el que el conjunto alemán volvió a mostrarse implacable para cerrar una eliminatoria que ya traía muy encarrilada de la ida (3-0). Los vigueses necesitaban una remontada histórica, pero se quedaron sin argumentos ante un rival al que le salía todo por segunda semana consecutiva.

Un arranque con energía para creer en la remontada

El equipo de Claudio Giráldez salió apretando desde el inicio, con una marcha más que se echó en falta en Alemania. Sin embargo, los primeros minutos reflejaron más nervios que claridad. El Friburgo estaba cómodo en su papel y no tardó en generar peligro, avisando pronto a balón parado. Aunque el Celta logró asentarse y ganar presencia, no llegó a traducir ese dominio en ocasiones claras, evidenciando de nuevo sus problemas en el último tercio.

Golpe de realidad antes del descanso

El partido cambió pasada la media hora. El colegiado Anthony Taylor anuló el espectacular disparo de Igor Matanović desde la frontal, que terminó por subir al marcador después de que el VAR revisara un posible fuera de juego. El golpe fue demasiado duro para los locales, que apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes de que el conjunto alemán encajara anotara otro tanto. Yuito Suzuki aprovechó una acción bien elaborada por la banda izquierda para mandar el segundo al palo largo, silenciando Balaídos y dejando la eliminatoria prácticamente vista para sentencia antes del descanso.

Una segunda parte sin margen para la remontada

La segunda parte arrancó con una declaración de intenciones por parte de los vigueses. Claudio Giráldez movió el banquillo con un cuádruple cambio buscando agitar el partido. Jones, Williot, Sergio Carreira y Iago Aspas salieron a renovar la energía del equipo, pero el impulso inicial se diluyó en cuestión de minutos.

Llegó muy pronto el tercer tanto alemán, tras una acción individual que terminó con Yuito Suzuki firmando su doblete y ampliando todavía más la ventaja en la eliminatoria. Fue un nuevo mazazo para un Celta que, pese a intentarlo, no encontraba la forma de hacer daño. El Friburgo, sólido atrás y letal en cada transición, incluso rozó el cuarto con una contra que terminó con el disparo al palo de Scherhan. Todo ello dentro de un ritmo de juego que evidenció en todo momento la superioridad de los visitantes.

Orgullo sin premio en Balaídos

Con la eliminatoria prácticamente decidida, el partido entró en un tramo más abierto para el Celta. Lejos de bajar los brazos, tiró de orgullo para buscar al menos un gol que recompensara el esfuerzo y el apoyo de su afición. Lo intentaron Ferran Jutglà, Jones El-Abdellaoui o Williot Swedberg, pero se toparon una y otra vez con la falta de acierto y con un Noah Atubolu seguro bajo palos.

El premio llegó ya en el tiempo añadido, cuando Swedberg aprovechó un buen pase al espacio para batir al guardameta alemán y firmar el tanto del honor dedicado a la hinchada celeste. Un gol que no cambió el desenlace pero sí sirvió para reconocer la insistencia de un equipo que no dejó de intentarlo.

Levantar tres goles no resultaba fácil pero sí se esperaba una eliminatoria más equilibrada en el marcador. Pese a tener más posesión, el Celta se mostró incapaz de traducir el control en peligro real. El conjunto alemán volvió a hacer gala de una eficacia demoledora, convirtiendo en oro cada llegada.

Con el 1-6 global, el conjunto gallego ha quedado muy lejos de la soñada noche europea. Aun con todo, Balaídos despidió a los suyos entre aplausos, consciente de la superioridad mostrada por el Friburgo en la eliminatoria, pero también del esfuerzo de un Celta que cierra su aventura europea con la sensación de haber competido hasta el final.

Resumen | Celta de Vigo - Friburgo | UEFA Europa League