Enlaces accesibilidad

El Real Madrid pincha contra el Girona y deja escapar la Liga

  • Con este empate (1-1) el Barça puede irse a nueve puntos a falta de siete jornadas
  • El Madrid pidió penalti en el 88 por un manotazo en la cara a Mbappé
Real Madrid - Girona FC: resumen del partido de la 31ª jornada de Liga | Primera
JAVIER BASTIDA

El Real Madrid empata contra el Girona (1-1) y deja La Liga en bandeja para el Barça. Los merengues no han efectuado un buen juego y no han conseguido doblegar a un Girona muy sólido. Los goles fueron obra de Valverde y Lemar

El Real Madrid salió a jugar delante de sus aficionados con la intención de llevar el peso del juego. El partido comenzó con un Madrid dominador desde la posesión. Al Girona FC le duraba poco el balón, pero el conjunto blanco no aprovechaba sus largas secuencias. Fue Eduardo Camavinga, a los cinco minutos, quien rompió esa monotonía con un pase largo en profundidad a Kylian Mbappé, que no pudo aprovechar el delantero.

El partido seguía con una tónica parecida: mucho balón para el Madrid, pero sin demasiado peligro. En el minuto 10 llegó el segundo aviso de Mbappé, pero esta vez no se encontró con las manos de Paulo Gazzaniga, sino con los pies de Álex Moreno, que salvaron sobre la línea el primer gol de la noche.

Dominio blanco sin peligro

Sin embargo, esas amenazas no intimidaron al Girona. Ya avisaba su entrenador, Míchel, en la previa que la clave era ser “ellos mismos”. Y no se puede decir que no le hicieran caso sus jugadores. En el minuto trece, el conjunto catalán elaboró una jugada en la que participaron prácticamente sus once futbolistas, que acabó con una gran parada de Lunin a Ounahi.

Posteriormente, los blancos siguieron llegando, pero no conseguían meter miedo a la defensa rival. Lo intentaron Jude Bellingham, Vinícius Júnior, Federico Valverde e incluso Asencio, pero el muro “albirrojo” se mantenía firme.

Al borde del descanso, Echeverri, la sorpresa del once del Girona, no logró conectar con la portería tras un disparo desde dentro del área. Así se llegó al descanso en el Estadio Santiago Bernabéu.

En los primeros 45 minutos solo hubo una tarjeta, para Mbappé, por protestar al colegiado Javier Alberola Rojas tras una falta señalada por un supuesto manotazo a Francés cuando el delantero se disponía a entrar en el área.

El Real Madrid despertó a la vuelta de vestuarios

A la vuelta de vestuarios, el Madrid salió con más energía y chispa. Buscaba presionar arriba y lograr recuperaciones rápidas. El gol llegó pronto: en el minuto 50, Valverde, que estaba firmando un partido discreto, armó un disparo lejano marca de la casa ante el que Gazzaniga pudo hacer más. Poco después, una cadena de errores en la defensa del Girona acabó con un robo de Bellingham, que no eligió bien y perdonó el segundo para los merengues.

Y de un posible 2-0 se pasó al empate del Girona. Lemar firmó una auténtica obra de arte: recorte hacia dentro y disparo desde fuera del área imposible para Lunin. El runrún comenzaba en el Bernabéu.

Ambos técnicos movieron ficha. Los locales dieron entrada a Huijsen y Arda Güler; se marcharon Militao y Bellingham, aún faltos de ritmo tras sus lesiones. Míchel también movió su delantero centro: entró Abel Ruiz (que se marcharía lesionado en el 85) por Echeverri.

Un Girona cómodo y un Madrid nervioso

El gol del Girona anestesió a los blancos. Aparecieron el nerviosismo y las dudas en el feudo madridista, y esos fantasmas atascaron el juego. La afición se desesperaba: “¡Madrid, échale huevos!”, cantaba la grada.

El Girona se sentía cómodo y el banquillo blanco no encontraba soluciones. Ni los cambios de Ferland Mendy, Aurélien Tchouaméni y, más tarde, Gonzalo lograron mejorar al equipo.

El Madrid tiró de orgullo en los últimos diez minutos, pero no fue suficiente. En el 88, Mbappé recibió un manotazo en la cara que ni el árbitro ni el VAR consideraron penalti.

La Liga, sentenciada

De esta forma, el Barça ya huele su 29.º título de Liga. Podría quedarse a nueve puntos del Madrid si los azulgranas sacan adelante el derbi catalán. Los blancos prácticamente entregan la Liga a su máximo rival y no logran llegar a Múnich con la motivación que les habría dado sumar los tres puntos.