Enlaces accesibilidad

Florian Wirtz, reencontrarse a sí mismo para llevar a Alemania a la gloria mundial

  • El jugador alemán quiere redimirse de su floja campaña en Liverpool liderando a su selección
  • Ecuador - Alemania está noche a las 22:00, en directo, en La 1 de TVE y RTVE Play
Florian Wirtz quiere liderar a Alemania y acallar a sus detractores
Florian Wirtz quiere liderar a Alemania y acallar a sus detractores Diseño RTVE / EP
JAVIER BASTIDA

Cuando Florian Wirtz irrumpió en el fútbol europeo lo hizo con la naturalidad de lo inevitable. Primero nos llegó su nombre, después los vídeos empaquetados de highlights, más tarde la sensación compartida de que había otro futbolista distinto cocinándose. Y, como siempre ocurre en estos casos, más tarde llega el rumor de que un equipo candidato a todo quiere poner toda la pasta posible para llevárselo. Porque el fútbol moderno funciona así: primero se detecta el talento y luego se proyecta. Vinicius, Haaland, Mbappé, Bellingham… la lista es casi un patrón.

El nombre del jugador empezó a sonar tras la temporada 2012-22

Wirtz jugaba entonces en el Bayer Leverkusen y el Bayern de Múnich ya había tomado nota, listo para repetir el clásico guion del talento alemán que acaba en Múnich. Pero entonces llegó el giro que lo cambió todo: la lesión de ligamento cruzado. El interés del equipo de Múnich quedo momentáneamente paralizado.

Fue en este momento cuando el Leverkusen tomó una decisión: renovar a Wirtz hasta 2027. El club mataba así dos pájaros de un tiro: blindaba a su joya y cerraba la puerta al Bayern antes de que pudiera volver a golpear.

Después de una campaña 2022-23 marcada por su recuperación, regresó a su mejor nivel en la temporada siguiente bajo las órdenes de Xabi Alonso, convirtiéndose en el líder creativo del Bayer Leverkusen. Con 18 goles y 19 asistencias, fue pieza clave para que el equipo conquistara la primera liga de su historia de forma invicta y llegar a la final de la Europa League.

La temporada siguiente confirmó que aquello no era un destello aislado. El Leverkusen bajó una marcha, pero Wirtz no. 10 goles y 12 asistencias en Bundesliga, más 6 goles en 9 partidos de Champions. Y entonces llegó el salto definitivo. Manchester City, Bayern de Múnich, Real Madrid o Liverpool lo pretendían.

Fueron los de la ciudad de los Beatles quienes convencieron a Wirtz. 125 millones mediante y el peso de ser en ese momento el fichaje más caro de la historia de la Premier League hicieron al alemán vestir la camiseta red. Pero la Premier, a veces, es un contexto incómodo: más físico, más rápido, más agresivo y Wirtz lo ha notado desde el primer día.

El propio Liverpool diseñó un plan específico para él: trabajo de gimnasio, desarrollo de fuerza... Todo ellos sin alterar lo que le hace único: el giro corto o la pausa que desordena al rival. Sus números, por ahora, reflejan un periodo de ajuste a otra liga. Sus cifras en Liverpool son las más discretas desde que explotó en Leverkusen.

En Alemania, sin embargo, el debate es otro

Julian Nagelsmann lo sabe mejor que nadie: de la conexión entre Wirtz y Jamal Musiala depende buena parte del techo de la selección en el Mundial 2026. En los dos primeros partidos del Mundial, Wirtz ha jugado cada minuto ante Curazao y Costa de Marfil, siempre como eje creativo. Solo una asistencia, sí, pero por encima de aquello una sensación: Alemania gira mejor cuando él juega pasa por él.

Incluso voces como la de Jürgen Klopp lo resumen de forma casi pedagógica: el talento no necesita ser empujado, necesita ser alimentado. “Dadle el balón, porque ahí es cuando se siente en casa”, ha declarado el alemán.

Alemania participa en este Mundial con menos ruido que otras potencias. En las quinielas Francia, España o Argentina se ven como más favoritas. Pero los teutones cuentan con una certeza: si Wirtz (y su conexión con Musiala) funciona todo cambia, el techo es otro.

Porque Wirtz no es todavía un jugador terminado en Liverpool. Es un jugador en transición entre dos ligas, dos ritmos, dos versiones de sí mismo. Y ese proceso, lejos de ser un problema, puede ser la clave de este Mundial para Alemania.

El fútbol, al final, siempre acaba reduciéndose a lo mismo: el momento en el que la pelota llega a los pies correctos en el lugar correcto. Alemania confía en que esos pies sean los de Florian Wirtz.