Enlaces accesibilidad

Antoñanzas: "La morosidad seguirá creciendo mientras aumente el desempleo"

  • La morosidad crecerá mientras aumente el paro según Antoñanzas
  • El empleo no tiene perspectivas de recuperación hasta  pasado el año 2010
  • El ajuste en el mercado inmobiliario ha comenzado con rebajas del 15%

Por
España se enfrenta a la recesión y a la crisis, que en chino significa "oportunidad". Una situación que se puede aprovechar para reorientar el modelo de crecimiento si se superan las tentaciones cortoplacistas y se apuesta por el largo plazo. RTVE.es ha analizado con el catedratico de Economía Aplicada de la Universidad de la Rioja, Fernando Antoñanzas, cuáles son las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades de la economía española y cuál puede ser la evolución del empleo, la morosidad y el mercado inmobiliario en los próximos meses.

P-¿Cuáles son las principales debilidades de la economía española?

R- El crecimiento se ha basado en los últimos diez años en producir activos inmuebles, que es una manera de mejorar la calidad del país, sin meternos en los casos de corrupción urbanística, y de mejorar el capital físico del país con casas mejor aclimatadas. Se ha invertido mucho en el sector del ladrillo que ha supuesto una alta rentabilidad para la banca, que tenía asegurado un 4, 5 o 6% de interés del préstamo hipotecario. Pero llega un momento en el que la vivienda deja de ser interesante o se corta el grifo del crédito a las promotoras inmobiliarias y el crecimiento no encuentra dónde volver a invertir. Es como si los inversores se quedarán sin padre, desamparados y no hallaran una vía a la que ir. Mientras que en Alemania han optado por producir bienes de valor añadido en los sectores de la automoción, las telecomunicaciones o la tecnología. Otra debilidad muy importante es el déficit por la balanza de pagos, una auténtica bomba de relojería multimillonaria. Por primera vez en la historia de España, en 2008 no hemos conseguido compensarla con los ingresos provenientes del turismo. Nos cuesta contener ese déficit y necesitamos más dinero para pagar los intereses porque hemos importado capitales para financiarnos. Tendríamos que multiplicar exponencialmente las exportaciones de bienes y servicios porque ahora mismo el déficit de la balanza comercial se ha reducido sólo por que las importaciones han caído aún más que las exportaciones.

P- ¿Cuáles son las fortalezas de España de cara a la crisis?

R- Nuestra posición geoestratégica es un gran activo. Estamos en una esquina de Europa pero muy próximos a África que se está desarrollando y también el idioma nos acerca a América Latina. Ambos mercados suponen miles de millones de personas que están llamados a crecer en términos económicos. Deberíamos ser más imaginativos. Estamos bloqueados con el ladrillo y hay que aprovechar esa cercanía estratégica a la que no prestamos demasiada atención. Otro punto fuerte es la diversificación del sector turístico que va a seguir desarrollándose en el futuro y en las telecomunicaciones contamos con una multinacional como Telefónica, aunque su expansión internacional no supone mucha creación de empleo en España.

P- ¿A qué amenazas se enfrenta la economía española?

R- Una quiebra aún mayor del sistema financiero internacional llevaría a un empobrecimiento del país y a una espiral descendente, con aumento de la morosidad y estrangulación de la banca. Eso supondría repetir la película de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o Alemania con bancos intervenidos por el Estado y que aquí no ha pasado. Algunos expertos sostienen que nos hemos salvado por la buena labor reguladora del Banco de España, pero en mi opinión, no hemos entrado a valorar los activos seriamente y mientras los bancos y las cajas respondan frente a terceros aquí no pasa nada. Todo el sistema económico depende de la banca, es el corazón de la economía, todo pasa a través de ahí y si sufre un infarto se compromete la supervivencia.

P- ¿Qué oportunidades nos ofrece esta crisis?

R- Creo que nos permite repensar donde estamos. Es difícil, pero cuando las cosas van mal se nos ofrece una magnífica oportunidad para definir lo que queremos como país desarrollado. En Estados Unidos han optado por generar más crédito de la nada para que los estadounidenses vuelvan a comprar coches de General Motors o Ford, pero podríamos plantearnos si el objetivo de los sistemas económicos es abrumar a las personas para que consuman más o si la felicidad del ser humano podría estar en recibir otras satisfacciones. En esta situación mirar hacia el futuro podría ser una gran oportunidad para que las crisis no sean recurrentes. En griego, crisis significa "decisión" y tenemos que elegir que economía queremos. En general, los políticos están más preocupados por tomar medidas a corto plazo y les falta la visión necesaria a largo plazo.

P- ¿Qué perspectivas de evolución presenta el empleo?

R- Las perspectivas son claramente malas y ahora sólo pueden empeorar. Durante este año no se recuperará el empleo y el paro seguirá creciendo en 2010. Las empresas tienen excedentes que ya han producido. Ni las compañías de automoción, las constructoras o las de materiales para la construcción van a mantener las plantillas. Usarán los productos que ya tienen en los almacenes y cuando vean la situación más clara, invertirán en equipamiento y contratarán a más gente, pero no se ha tocado fondo ni mucho menos.

P-¿Seguirá aumentando la morosidad en los próximos meses?

R- La morosidad se seguirá incrementando mientras crezca el desempleo. Mucha gente no ha hecho bien las cuentas y se ha metido donde no debía. Al bajar los tipos de interés, las hipotecas eran muy atractivas y la banca impulsó mucho la demanda. Ahora los bancos están dando créditos, pero poco a poco. No son hermanitas de la Caridad, se dan cuenta de que antes se han pasado y ahora miran con lupa las solicitudes, comprueban si una empresa es solvente y cuenta con avales del ICO. Además los bancos no tienen liquidez y los mercados internacionales de capitales están casi secos. Así que se suma que no tienen dinero para dar a que quieren asegurarse de que el préstamo no sea fallido y que deben cuidar la solidez y la viabilidad de sus balances a medio plazo.

P-¿Cómo se está reajustando el mercado inmobiliario?

R- El ajuste se está produciendo a buen ritmo. Los precios están bajando en torno a un 10% o un 15% y han aumentado los tiempos desde que una casa se pone en venta hasta que se realiza la transacción. Es probable que algunos pisos se incorporen al mercado del alquiler y esto produzca que los precios de compraventa de viviendas no bajen tanto porque está claro que los propietarios no han comprado pisos como inversión para tenerlos cerrados. Otra posibilidad es que el aumento de la oferta de pisos de alquiler llevara al abaratamiento del precio de los alquileres pero sólo es una hipótesis.

Noticias

anterior siguiente