Encuentro Observatorio Audiovisual Europeo: "Protecting young people from online harm in an open and safe public sphere"
- ¿Cómo proteger a los menores sin impedirles participar en la vida pública digital?
- RTVE, a través de la Dirección de Relaciones Internacionales, Institucionales y Cooperación, ha participado en este encuentro celebrado en Oslo.
Los niños y los jóvenes ya disponen de teléfono móvil y acceden a redes sociales a edades muy tempranas por lo que están cada vez más expuestos a una amplia gama de riesgos en línea, entre los que se incluyen los contenidos nocivos, la desinformación, el ciberacoso, los elementos de diseño adictivos y la exposición a entornos polarizados o manipuladores, como las “cámaras de eco”. Al mismo tiempo, las plataformas digitales siguen siendo espacios esenciales para el aprendizaje, la cultura, la participación democrática y la libertad de expresión. Por lo tanto, encontrar el equilibrio entre la protección frente a los riesgos y la salvaguardia de los derechos fundamentales constituye un reto político fundamental.
A nivel europeo, ya existe un marco jurídico sólido, que incluye la Directiva sobre servicios de comunicación audiovisual, la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial, además de las normas de protección de los consumidores. Sin embargo, el principal reto ahora radica en su aplicación efectiva. En toda Europa y más allá, varios países están estudiando medidas adicionales, como prohibir el acceso a las redes sociales a los niños menores de una determinada edad, en un intento de protegerlos de los riesgos en línea.
En este contexto la conferencia abordó cuestiones clave como ¿a qué tipo de daños en línea nos enfrentamos en un panorama digital en constante evolución?; ¿qué pueden lograr realmente la regulación y la autorregulación de las plataformas en línea? o ¿qué estrategias ofrecen mayores garantías de una protección eficaz de los menores?
Apertura: ¿Cómo proteger sin excluir?
La directora de la Autoridad de Medios de Noruega abrió el evento planteando el dilema central: Los niños tienen derecho a participar en la esfera pública digital, pero también tienen derecho a ser protegidos. Mostró datos preocupantes sobre el acceso temprano a dispositivos y redes sociales y explicó que Europa está entrando en una nueva fase de regulación digital. El objetivo de la conferencia era precisamente debatir dónde situar el equilibrio entre libertad y protección.
Regulación europea sobre el uso de tecnología
Panorama regulatorio europeo
La intervención de Sophie Vallet, del Observatorio Audiovisual Europeo, ofreció una visión global del marco legal europeo para proteger a menores. Se explicó cómo Europa ha pasado de preocuparse únicamente por contenidos dañinos a preocuparse también por algoritmos, sistemas de recomendación, diseño de plataformas, modelos de negocio digitales o inteligencia artificial. Entre las normas destacadas están la Digital Services Act (DSA), AI Act, Directiva Audiovisual (AVMSD) y Futuro Digital Fairness Act sobre prácticas adictivas y diseño manipulativo.
La tendencia es pasar de regular únicamente contenidos a exigir a las plataformas una responsabilidad mucho mayor sobre los riesgos que generan sus sistemas, algoritmos y diseños. También se mencionan investigaciones y sanciones contra plataformas como Roblox, OnlyFans y Meta relacionadas con la protección de menores. Las conclusiones principales son que ya no basta con eliminar contenido ilegal, las plataformas deben gestionar riesgos sistémicos, que la protección infantil debe convivir con derechos fundamentales como la libertad de expresión y que existe el riesgo de que cada país adopte normas distintas, generando fragmentación regulatoria.
La experiencia australiana
Julie Inman Grant (eSafety Commissioner) explicó cómo Australia implantó una edad mínima de 16 años para determinadas redes sociales. La filosofía no es prohibir Internet a los menores sino retrasar la exposición a sistemas diseñados para captar su atención. La medida es viable, pero exige supervisión constante y fuertes sanciones. La comisionada explicó que las plataformas tienen pocos incentivos para colaborar plenamente porque pierden usuarios, pierden ingresos publicitarios y pierden clientes futuros.
Entre los resultados observados los hay positivos como la reducción del 37% de cuentas de menores, mayor concienciación familiar o millones de cuentas infantiles eliminadas o restringidas. Los negativos con el cumplimiento irregular de grandes plataformas la necesidad de investigaciones permanentes o que los jóvenes siguen buscando formas de eludir las restricciones.
Regulación y aplicación práctica
En el debate sobre prohibir o retrasar redes sociales, los participantes de Ofcom (Reino Unido), Coimisiún na Meán (Irlanda) y del Ministerio de Educación y Cultura (Países Bajos), fueron prudentes, ninguno defendió una prohibición simple. Plantearon preguntas como ¿qué se considera exactamente una red social? ¿Qué edad es adecuada? ¿Qué efectos secundarios puede generar? ¿Cómo se garantiza el cumplimiento?
Los menores también encuentran beneficios reales en Internet para socializar, aprender y expresarse. El representante de la Coimisiún na Meán de Irlanda insistió en que cada país está avanzando por su cuenta, las definiciones son distintas, las edades propuestas varían entre 13 y 16 años. Esto podría generar un mosaico normativo difícil de aplicar. Uno de los temas más repetidos fue que el verdadero problema no son solo los contenidos, el problema son los incentivos económicos. Las plataformas ganan dinero cuando los usuarios permanecen más tiempo, vuelven con frecuencia e interactúan constantemente. Por eso existe una tensión estructural entre seguridad infantil y rentabilidad empresarial.
Inteligencia Artificial y menores
La IA apareció como uno de los mayores retos emergentes. Las preocupaciones son los Deepfakes, chatbots emocionales, IA como compañía o los sistemas de recomendación automatizados. En Reino Unido más de la mitad de los menores ya utiliza IA. Entre los adolescentes mayores el porcentaje supera el 60% y muchos la usan para estudiar. Algunos la utilizan para apoyo emocional. Una parte significativa de los jóvenes confía en la IA tanto o más que en una persona real. Los reguladores consideran que este será uno de los desafíos más importantes de los próximos años. Esto plantea nuevas preguntas sobre confianza, manipulación, privacidad y salud mental.
Conversación con la Comisión Europea
Anna Herold (Comisión Europea) comentó que la Comisión considera que ya no basta con una única medida y defiende una estrategia que combine regulación, aplicación efectiva, educación y cooperación internacional. La Comisión adelantó que estudia una especie de "social media delay" (retrasar el acceso a redes sociales). Sistemas de verificación de edad. Nuevas normas de seguridad por diseño. Mayor regulación de influencers y creadores de contenido.
Estudio nórdico sobre alfabetización mediática
Martin Karlsson presentó datos de casi 13.000 participantes nórdicos. Las plataformas más utilizadas son YouTube, Snapchat y TikTok. La principal fuente de noticias son las redes sociales, sin embargo los jóvenes consideran más fiables las noticias televisivas. Muchos niños muestran conciencia crítica, sentido de la responsabilidad y preocupación por la privacidad. Pero también reconocen que es difícil saber quién está detrás de una cuenta y que es difícil distinguir información fiable.
Medidas para limitar por edad el acceso a redes sociales a los menores
Informe noruego "Trapped in the Feed"
La Autoridad de Medios de Noruega obtuvo acceso real a los feeds de adolescentes y analizaron TikTok, Snapchat y YouTube. La mayoría ve entre 200 y 400 vídeos diarios y los usuarios más intensivos hasta 1.500 vídeos diarios. El comportamiento más común es volver a TikTok cada 8-12 minutos. Casi un tercio reconoce dormir menos por el uso de redes sociales. Muchos jóvenes describen miedo a quedarse fuera (FOMO), presión social, dificultad para desconectarse y sensación de adicción. La investigación sostiene que el problema principal no es la falta de autocontrol de los menores. el problema es que los servicios están diseñados específicamente para maximizar la permanencia y el retorno del usuario.
Alfabetización mediática en los países nórdicos
Representantes de Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia debatieron sobre educación digital. Todos coincidieron en que la regulación es necesaria pero no es suficiente. La alfabetización mediática debe ser una política permanente. Finlandia presentó un modelo muy estructurado con competencias digitales por edad, objetivos específicos para cada etapa educativa y formación específica para profesores. Islandia destacó la importancia de hablar directamente con los jóvenes. Gracias a campañas educativas consiguieron reducir significativamente el uso de TikTok y Snapchat entre niños de 9 a 12 años sin necesidad de nuevas leyes. Noruega insistió en que el futuro pasa por combinar investigación continua, regulación, educación y participación juvenil.
Conclusión de la conferencia
Las redes sociales y plataformas digitales generan beneficios reales para los jóvenes para aprender, comunicarse y participar. Sus diseños actuales presentan riesgos importantes para el respeto a al derecho a la protección, derecho a la libertad de expresión y derecho a acceder a información y participar en la sociedad digital. La verificación de edad probablemente será una herramienta clave en Europa. La inteligencia artificial será el próximo gran desafío regulatorio. No existe una solución única y ninguna ley funcionará por sí sola sin alfabetización mediática, investigación continua y cooperación internacional. Se necesita una combinación de regulación, verificación efectiva de edad, supervisión de plataformas, alfabetización mediática, alfabetización digital e inteligencia artificial y cooperación internacional.