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La guerra en Oriente Medio ha ocupado buena parte del tiempo en la cumbre europea en Chipre. Los líderes creen que aún es pronto para relajar las sanciones sobre el régimen de los ayatolas y han insistido en que debe abrirse cuanto antes la navegación.

La factura asciende a 25.000 millones de euros adicionales en energía. España e Italia piden que se flexibilicen las leyes fiscales.

Fotografía: Fernando Calvo / Pool Moncloa

Aunque existe un alto al fuego formal en Irán, la vida cotidiana sigue marcada por las consecuencias del conflicto, especialmente para los más pequeños. La educación continúa siendo a distancia y, por ahora, el Gobierno descarta el regreso a las aulas.

Las clases se desarrollan con conexiones precarias que apenas permiten la comunicación por audio y chat, lo que dificulta el aprendizaje. Para algunos niños, el formato resulta más llevadero por su flexibilidad, pero otros acusan la falta de interacción directa con profesores, sobre todo en materias prácticas como el arte. En los hogares, la preocupación crece. Los padres dudan de la eficacia de este sistema educativo y temen que sus hijos pierdan el curso. Más allá del impacto académico, la incertidumbre sobre el futuro del país empuja a algunas familias a plantearse que sus hijos continúen sus estudios en el extranjero.

FOTOGRAFÍA: GETTY IMAGES

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado destruir todos los barcos que coloquen minas en el estrecho de Ormuz, donde Washington sigue imponiendo un bloqueo naval para intentar presionar a Irán y que acceda a un acuerdo.

Teherán, por su parte, ha asegurado que ya ha comenzado a cobrar un peaje por cruzar este estratégico paso, que ambas partes utilizan como palanca de presión de cara a un diálogo que, al menos por ahora, permanece en un punto muerto. No hay fecha prevista para la reanudación de las conversaciones de paz en Pakistán.

Foto: CENTCOM

Alrededor de setenta mil militares y civiles ucranianos han sido capturados por las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión de Ucrania, en 2022. Unos nueve mil han sido liberados, pero del resto, no se sabe con certeza dónde se encuentran, ni en qué condiciones, en medio de relatos de malos tratos y torturas de los que consiguen volver a casa. Moscú bloquea la información sobre los prisioneros de guerra, ante la desesperación de las familias. Uno de los soldados prisioneros, Pavel, a través de activistas rusos, ha conseguido hacer pública una lista de militares ucranianos capturados, heridos o gravemente enfermos, sin atención médica, que esperan un intercambio que podría llegar tarde. Hemos hablado con algunos de sus familiares y con la activista rusa Anastasia Shevchenko. Es un reportaje de Aurora Moreno.

Juan Rodríguez Garat, almirante retirado, ha analizado la situación del conflicto en Oriente Próximo en RNE. El exalmirante prevé que el conflicto se irá sofocando sin que Trump ni Hezbolá tengan que "agachar la cabeza".

Las razones son distintas. Según Rodríguez Garat, Trump no se puede permitir cumplir sus amenazas porque tendría un coste político importante al ser un país democrático. Mientras, Hezbolá podría terminar asfixiado si el conflicto se alarga demasiado. Es por ello que el almirante retirado sostiene que, al ser la estrategia militar de Trump "insuficiente", lo único que le queda es llevarse la guerra a la mar, donde todo lo que ocurra será más "ambiguo".

Las grandes empresas de tecnología no suelen dar muchas explicaciones. Y mucho menos, decir lo que quieren políticamente. Palantir es una excepción. Este gigante estadounidense de la Inteligencia Artificial aplicada al ejército y la policía ha publicado un manifiesto, una especie de programa político.

Muchos analistas lo ven alarmante, como un programa autoritario para dar aún más poder a las élites gobernantes. El primer punto de su manifiesto: las grandes empresas de tecnología de EEUU deben participar en la guerra.

Fotografía: Hannibal Hanschke / EPA

Israel ha atacado a Nabatiye sin descanso, pero todavía más la última semana, en especial el último día antes de la tregua. Toda una familia llora la muerte de cuatro de sus miembros, seis estaban en la casa cuando la bombardearon, dos sobrevivieron.

"Mi padre y su hermano estaban haciendo patatas fritas. Tenían hambre, él bajó a su habitación y en cuestión de minutos se encontró bajo los escombros. El techo no cayó sobre su cabeza por poco", explica. Su madre deambula entre las ruinas de su casa, busca entre los escombros, en lo que ha quedado reducida su vida aquí. Así de efímera es la diferencia entre la vida y la muerte en tiempos de guerra.

Foto: REUTERS / Zohra Bensemra