Miedo, bulos y populismo agitan unas elecciones marcadas por el 7 de octubre en Israel
- Tres años después, el ataque de Hamas monopoliza el debate ante los comicios israelíes del próximo 27 de octubre
- El primer ministro, Benjamín Netanyahu, trata de eludir su responsabilidad entre acusaciones de negligencia
Estas son las elecciones del 7 octubre en Israel, a pesar de que la urnas abren el próximo día 27. Tres años después del ataque de Hamás, ningún otro asunto está ocupando más peso en la precampaña electoral. "No vas a escuchar temas de educación, sanidad o economía", señala el catedrático de Historia israelí contemporánea Meir Margalit. "Todo gira alrededor de quién es el culpable del ataque del 7 de octubre".
Tampoco se debate acerca de qué hizo Israel a partir de aquella fecha, según apunta el profesor emérito de sociología política de la Universidad Ben-Gurión, Lev Grinberg: "La destrucción de Gaza no aparece para nada. El tema principal que se discute es la responsabilidad del primer ministro Benjamín Netanyahu en el ataque de Hamás".
El mandatario israelí está sobreviviendo a ese examen. "El Gobierno debería renunciar o tendría que caer", afirma el profesor de ciencias políticas de la Universidad de Tel Aviv, Alberto Spektorowski. "Si el peso de la campaña es el 7 de octubre, la coalición de Netanyahu debería estar a cero en los sondeos, porque fue culpable de todo".
Acusaciones de negligencia
Según una investigación publicada el mes pasado por el diario israelí Haaretz, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed Bin Zayed, informó personalmente a Netanyahu que Hamás planeaba un ataque a gran escala contra Israel. Este periódico precisa que ambos mantuvieron una conversación telefónica de unos 45 minutos pocos días antes del 7 de octubre de 2023 y que el primer ministro israelí ignoró la advertencia.
La investigación de Haaretz tampoco está debilitando a la coalición de gobierno en las encuestas. "No implica nada desde el punto de vista electoral", sostiene Spektorowski. "No influye en los votantes de la coalición de gobierno. Así funciona la política populista, y a Netanyahu —hasta ahora— le ha ido muy bien".
Grinberg denuncia que Netanyahu está esparciendo bulos para eludir su responsabilidad. "Empezó el 8 de octubre de 2023 a difundir teorías conspirativas. Acusó al ejército de no estar preparado y de no haberle avisado. Esta versión está muy arraigada entre sus votantes porque él es el mejor mintiendo".
Margalit ironiza para describir esas maniobras del primer ministro: "Suerte que no culpa también a Moisés mismo, o a Abraham, o a los patriarcas. Esta es su estrategia y es muy descarada, muy desfachada".
Teoría de la conspiración
En el bloque de la oposición, sin embargo, el relato de Netanyahu carece de credibilidad. Tampoco cuaja entre gran parte de los familiares de las víctimas del ataque de Hamás, que llevan años protestando enérgicamente contra el Gobierno. Es un clamor que encarna Einav Zangauker, madre de Matam Zangauker, secuestrado el 7 de octubre y superviviente de más de dos años de cautiverio en Gaza.
El pasado 29 de septiembre, Einav Zangauker tomó el megáfono en una movilización convocada en Tel Aviv: "Netanyahu no escuchó las advertencias, ni las del ejército, ni las de inteligencia, ni las de Emiratos Árabes Unidos. Todo el mundo le advirtió pero él los ignoró, y nuestras familias pagaron el precio de esa negligencia".
Allí, entre los aplausos de los manifestantes en la Plaza de los Rehenes de la capital israelí, también criticó el discurso de precampaña del primer ministro. "Netanyahu utiliza las tácticas del miedo contra los israelíes. Esta es la campaña más abominable que hayamos visto, para eximir su responsabilidad en el mayor desastre en la historia de Israel".
Táctica del miedo
Un alegato que suscribe Lev Grinberg, quien destaca el carisma de Zangauker: "Es una de las líderes más serias de Israel, más que los políticos de la oposición. Ella representa a las familias israelíes que sufrieron por esta guerra y sitúa correctamente la responsabilidad en Netanyahu".
Alberto Spektorowski detalla en qué consiste lo que Zangauker denomina táctica del miedo, tan frecuente en la retórica electoral del primer ministro de Israel: "La tesis de Netanyahu es aumentar el concepto del peligro. Es una carta que él juega muy bien, en el peor sentido posible".
Según Meir Margalit, el mandatario israelí está explotando electoralmente el estado postraumático de la sociedad israelí tras 7 de octubre. "El miedo es uno de los elementos principales en el discurso de Netanyahu, porque es un factor central en la identidad israelí, y el primer ministro es un genio en el arte de manipular ese miedo".
El miedo, el trauma, el populismo, las acusaciones de negligencia o las teorías conspirativas embarran así —tres años después— la precampaña de las elecciones del 7 de octubre.