Enlaces accesibilidad

El aviso que desarma la defensa de Netanyahu: fue alertado diez días antes del 7-O, según una investigación de Haaretz

  • El diario israelí sostiene que el presidente de Emiratos alertó a Netanyahu diez días antes del 7-O; el primer ministro lo niega
  • La revelación cuestiona su argumento de que "no le despertaron" y eleva la presión política a semanas de las elecciones
El primer ministro Benjamin Netanyahu (izq.) y su esposa, Sara Netanyahu, durante una ceremonia de bienvenida para el primer ministro de la India, Narendra Modi, en el aeropuerto Ben Gurion el 25 de febrero de 2026
El primer ministro Benjamin Netanyahu (izq.) y su esposa, Sara Netanyahu, durante una ceremonia de bienvenida para el primer ministro de la India, Narendra Modi, en el aeropuerto Ben Gurion el 25 de febrero de 2026 AFP

Diez días antes del ataque del 7 de octubre de 2023, el líder de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, habría advertido personalmente al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu de que Yahya Sinwar, entonces líder de Hamás en Gaza, preparaba una operación de gran envergadura contra Israel. La revelación golpea directamente la línea de defensa adoptada por el primer ministro israelí, que hace apenas una semana aseguró que la tragedia no habría ocurrido si los responsables militares y de inteligencia le hubieran despertado aquella madrugada.

La conversación, según una investigación del diario Haaretz, duró 45 minutos y se mantuvo mediante un sistema de comunicaciones seguro. Tres altos funcionarios extranjeros conocedores de su contenido aseguran que Bin Zayed alertó de que la acción provocaría un derramamiento de sangre, desestabilizaría Oriente Próximo y pondría en peligro los Acuerdos de Abraham, que normalizaron en 2020 las relaciones entre Israel y varios países árabes.

Netanyahu habría respondido que Israel controlaba la situación en Gaza, que Hamás parecía concentrado en preparar ataques en Cisjordania y que el país estaba listo para afrontar cualquier escenario. Sin embargo, no habría comunicado después el contenido de la llamada al jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, ni a los responsables del Shin Bet y del Mossad.

Netanyahu nombra a Eyal Zamir nuevo jefe del Ejército israelí tras la dimisión de Herzi Halevi

El actual jefe del Ejército israelí Herzi Halevi, en una imagen de archivo, antes de presentar su dimisión Israel Defense Forces / Xinhua News

La oficina del primer ministro ha rechazado categóricamente el relato. “Es una mentira absoluta”, ha señalado en un comunicado en el que asegura que Netanyahu no habló con Bin Zayed durante ese periodo ni recibió ninguna advertencia suya. Halevi y el entonces director del Shin Bet, Ronen Bar, han confirmado que nunca fueron informados de ese supuesto contacto. El presidente emiratí no ha hecho comentarios.

La llamada no está acreditada mediante documentos públicos ni ha sido confirmada oficialmente por Abu Dabi. La información procede del libro Rehenes: 843 días de abandono, elaborado por los periodistas Shlomi Eldar y Ruth Yuval a partir de testimonios de altos funcionarios, documentos, correspondencia y grabaciones, aunque los autores no aseguran disponer de un registro sonoro de esa conversación concreta.

El 7 de octubre, combatientes de Hamás y otras organizaciones palestinas irrumpieron en el sur de Israel, mataron a cerca de 1.200 personas y secuestraron a otras 251. La ofensiva israelí posterior ha causado más de 73.000 muertos palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza, y ha devastado gran parte del enclave. El alto el fuego respaldado por Estados Unidos en octubre de 2025 detuvo los combates a gran escala, pero no ha acabado con los ataques israelíes ni ha desembocado en una solución permanente.

Memorial compuesto por fotos de jóvenes israelíes asesinados durante el ataque terrorista en el Festival NOVA que tuvo lugar el 7 de octubre de 2023

Memorial compuesto por fotos de jóvenes israelíes asesinados durante el ataque terrorista en el Festival NOVA que tuvo lugar el 7 de octubre de 2023 Getty Images

La cadena de alertas que comenzó con un “terremoto”

La advertencia atribuida a Bin Zayed no habría surgido de los servicios de inteligencia emiratíes, sino de los contactos indirectos que Israel y Hamás mantuvieron durante 2023. Las conversaciones buscaban una tregua temporal, cierto alivio del bloqueo de Gaza y un acuerdo para recuperar a dos civiles israelíes y los cuerpos de dos soldados retenidos en la Franja. Según los autores, el canal contaba con el conocimiento de Netanyahu y funcionaba mediante intermediarios palestinos.

A comienzos de septiembre, Sinwar interrumpió repentinamente esos contactos. Poco después habría pedido a una figura vinculada a Fatah que comunicara a los israelíes que preparaba “una gran sorpresa” si las negociaciones no avanzaban. En sus mensajes utilizó repetidamente la palabra árabe zilzal, terremoto.

El intermediario trasladó la amenaza a un asesor palestino de Bin Zayed y este informó al mandatario emiratí. El aviso también llegó al Shin Bet: Ronen Bar recibió la información el 15 de septiembre y llamó a Netanyahu, de acuerdo con la reconstrucción de Eldar y Yuval.

Dos días después se celebró una reunión con representantes de los principales organismos de seguridad. El Shin Bet alertó de una erosión de la capacidad disuasoria israelí y planteó reforzar las defensas ante un posible enfrentamiento, pero la información disponible no permitió determinar la dimensión ni el objetivo de la amenaza. La evaluación dominante continuó siendo que Hamás estaba disuadido y no buscaba una guerra abierta.

Fue después cuando Bin Zayed habría telefoneado directamente a Netanyahu para reforzar el mensaje y asegurarse de que había llegado hasta el máximo nivel político. La importancia de esa segunda advertencia radicaría en que la cúpula militar y de inteligencia no conoció ni la preocupación del presidente emiratí ni la gravedad que este atribuía a los planes de Sinwar.

La investigación añade que el entonces jefe de la inteligencia egipcia, Abbas Kamel, transmitió por esas mismas fechas otra alerta sobre una posible operación de Hamás. El Gobierno israelí ya negó en 2023 haber recibido de Egipto información concreta sobre el ataque que se preparaba.

El 1 de octubre, seis días antes de la ofensiva, Bar volvió a plantear una posible actuación contra dirigentes de Hamás, incluido Sinwar. Netanyahu habría pedido que se prepararan los planes, pero reclamó mantener la calma y evitar una escalada.

Un resumen de la reunión difundido por el Canal 12 coincide en que el primer ministro pidió moderación durante las festividades judías, mientras que documentos seleccionados y divulgados posteriormente por su oficina lo presentan como partidario de una política más contundente contra Hamás.

Primer plano de Benjamin Netanyahu y Isaac Herzog, líderes israelíes, en un evento oficial. Netanyahu viste traje oscuro con pin de la bandera de Israel; Herzog, también con traje y pin, mira pensativo. Un asistente con mascarilla y gafas de sol se ve al fondo.

Benjamin Netanyahu asiste a la ceremonia de reinhumación de los restos de los abuelos de Theodor Herzl, fundador del sionismo político moderno. DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

La defensa de Netanyahu: “No me despertaron”

El primer ministro ha tratado de situar la responsabilidad inmediata del fracaso en los mandos militares y de inteligencia. En varias entrevistas y en una emisión a través de Instagram, aseguró que detectaron numerosos indicios durante la noche del 6 al 7 de octubre, pero decidieron deliberadamente no despertarlo.

Netanyahu sostiene que los responsables de seguridad temían que ordenara movilizar al Ejército, alertar a las localidades fronterizas y atacar a quienes se aproximaran a la valla de Gaza. Según su versión, los mandos consideraron que esas medidas podían provocar precisamente el enfrentamiento que pretendían evitar.

“Si me hubieran despertado, esto no habría ocurrido”, afirmó esta semana en una entrevista. También aseguró que habría podido cancelar el festival Nova, donde fueron asesinadas centenares de personas, y desplegar a la Fuerza Aérea antes de que los milicianos atravesaran la frontera. No aportó pruebas de que la decisión de mantenerlo al margen fuera deliberada, una acusación que la oposición y antiguos responsables de seguridad han calificado de “teoría de la conspiración” con fines electorales.

Los mandos de aquella época reconocen que interpretaron erróneamente los indicios y no previeron una invasión de semejante magnitud. Tanto el Ejército como el Shin Bet concluyeron en sus investigaciones internas que subestimaron las capacidades de Hamás y fracasaron en su misión de proteger a la población. Halevi y Bar asumieron públicamente su responsabilidad y abandonaron sus puestos.

La propia oficina de Netanyahu admitió en 2025 que uno de sus asesores militares recibió, unas tres horas antes del ataque, un informe sobre movimientos inusuales de Hamás. El documento no fue trasladado al primer ministro porque, según su equipo, no estaba marcado como urgente.

Ante la polémica, Netanyahu publicó su agenda de aquella mañana. Según esa cronología, fue informado a las 6.29, cuando la ofensiva ya había comenzado; mantuvo otra conversación con su secretario militar a las 6.44 y llegó al cuartel general de la Kirya (complejo en Tel Aviv que alberga al ministro de Defensa) en torno a las 8.00, aunque los registros del Shin Bet sitúan su llegada a las 8.22. La primera evaluación conjunta con los máximos responsables militares y de inteligencia comenzó a las 9.55, más de tres horas después del inicio del ataque.

Miembros palestinos de las Brigadas Izz al-Din al-Qassam —el brazo armado de Hamás— incendian un vehículo militar blindado de las fuerzas israelíes cerca de la Franja de Gaza, en Gaza, el 7 de octubre de 2023

Miembros palestinos de las Brigadas Izz al-Din al-Qassam —el brazo armado de Hamás— incendian un vehículo militar blindado de las fuerzas israelíes cerca de la Franja de Gaza, en Gaza, el 7 de octubre de 2023 Getty Images

La batalla por las responsabilidades llega a las urnas

La controversia se ha convertido en uno de los grandes asuntos de las elecciones del 27 de octubre, las primeras que celebrará Israel desde el 7 - O. Netanyahu no ha asumido una responsabilidad personal por el ataque y durante casi tres años ha rechazado crear una comisión estatal independiente, el mecanismo con mayores poderes para investigar una catástrofe nacional y establecer responsabilidades individuales.

Su Gobierno promovió en su lugar una comisión cuyo mandato y composición dependerían en buena medida del Ejecutivo y del Parlamento. La oposición y numerosas familias de víctimas y secuestrados sostienen que ese modelo permitiría a los propios investigados controlar el proceso.

El ex primer ministro, Naftali Bennett, uno de los principales rivales electorales de Netanyahu, ha afirmado que la información sobre la advertencia emiratí es cierta y ha acusado al mandatario de “negligencia criminal”. Bennett, sin embargo, no ha explicado cómo conoce el contenido de la supuesta conversación.

Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor y también candidato, ha prometido que el próximo Gobierno investigará toda la década anterior al ataque para determinar qué información recibió cada responsable y qué decisiones adoptó. El Consejo de Octubre, que reúne a supervivientes, familiares y activistas, ha pedido que el debate no se limite a la hora a la que fue despertado Netanyahu, sino que aclare cuántas advertencias recibió Israel antes de la ofensiva y por qué no se actuó ante ellas.

Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar y exjefe del Estado Mayor de las FDI, habla durante un mitin de campaña electoral en Nordiya, Israel, el 31 de agosto de 2026

Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar y exjefe del Estado Mayor de las FDI, habla durante un mitin de campaña electoral en Nordiya, Israel, el 31 de agosto de 2026 Getty Images

El frente turco de Netanyahu

A la disputa interna se añade un frente judicial internacional distinto y sin relación directa con los fallos del 7-O. El pasado 21 de agosto, el ministro turco de Justicia, Akın Gürlek, anunció que su departamento había pedido al Ministerio del Interior que solicitara a Interpol una notificación roja contra Netanyahu y el mando naval israelí Afek Moskovitch.

La petición se apoya en las órdenes de detención dictadas el 14 de julio por un tribunal de Estambul dentro de una causa contra 35 personas por la interceptación israelí en aguas internacionales de la Flotilla Global Sumud, que trataba de transportar ayuda humanitaria a Gaza.

La justicia turca investiga presuntos delitos de genocidio, crímenes contra la humanidad, torturas, privación de libertad y lesiones. Israel rechaza las acusaciones y calificó la iniciativa de Ankara de intento “patético” de intimidar a sus dirigentes y militares. Netanyahu respondió además acusando al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de ser un “dictador antisemita”.

Turquía no ha conseguido, por ahora, que Interpol ordene detener a Netanyahu. Lo que ha solicitado es una notificación roja, que la organización todavía debe examinar. Este instrumento no es una orden internacional de arresto, sino una petición para localizar y detener provisionalmente a una persona a la espera de una eventual extradición. Cada país decide qué valor jurídico le concede y si procede a efectuar el arresto.

El procedimiento turco también es independiente de la orden de detención que la Corte Penal Internacional mantiene contra Netanyahu desde noviembre de 2024 por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad relacionados con Gaza. Israel rechaza la jurisdicción del tribunal y niega haber cometido esos delitos.

A menos de dos meses de las elecciones, la cuestión que persigue a Netanyahu ya no se limita a lo sucedido durante la madrugada del ataque. El debate se ha desplazado hacia las semanas anteriores: qué sabía el primer ministro, cuántas advertencias recibió y por qué Israel llegó al 7 de octubre sin estar preparado.