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El yerno de Trump presiona a Netanyahu para acelerar la aplicación del plan de 15 puntos de EE.UU. para Gaza

  • La hoja de ruta para la franja está estancada por la negativa de Israel y de Hamás a avanzar
  • Un ministro ultra israelí aboga por asesinar "a 30 o 40 personas cada noche" en Gaza
Jared Kushner, Steve Witkoff y Nickolay Mladenov en un evento diplomático con el lema "BOARD of PEACE" y un fondo estrellado.
Jared Kushner (c) con el enviado especial de EEUU Steve Witkoff (iz) y Nickolay Mladenov (d) en enero de 2026 Fabrice Coffrini /AFP

El asesor de la Casa Blanca Jared Kushner, yerno del presidente de EE.UU., Donald Trump, se ha reunido este lunes durante cuatro horas con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para pedirle que "no cree obstáculos" al plan trazado por la Administración estadounidense para Gaza, según fuentes conocedoras de estas discusiones citadas por medios de comunicación de EE.UU.

Una fuente israelí ha dicho al canal CNN que Kushner ha presionado a Netanyahu para que implemente el plan para la franja palestina. Dicha iniciativa, de 15 puntos y presentada por Washington en septiembre pasado, contempla, entre otros, la creación de una 'Junta de Paz' que supervise su aplicación, así como el desarme del grupo islamista palestino Hamás, la retirada de las tropas israelíes de ese territorio y su reconstrucción. Netanyahu manifestó su rechazo a principios de este mes al considerar que no puede haber un repliegue castrense hasta que Hamás quede desarmado "de verdad".

En la reunión de este lunes, el primer ministro israelí ha transmitido a Kushner que avanzar con este plan es "problemático" debido a las próximas elecciones legislativas en Israel, el 26 de octubre, ha indicado la fuente a la CNN. Los principales sondeos de las últimas semanas apuntan que ni el bloque de Netanyahu ni la oposición obtendrán los escaños suficientes en el Parlamento. En un intento de mantener su base de ultraderecha, el primer ministro no ha estado dispuesto a hacer concesiones sobre Gaza. Su Gobierno actual incluye el partido Poder Judío, del ministro ultranacionalista de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y Sionismo Religioso, del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, que aboga por vaciar Gaza de palestinos y recolonizarla.

Netanyahu también ha comunicado a Kushner, que ha acudido acompañado por el director de la Junta de Paz, Nickolay Mladenov, que Hamas debe adoptar pasos antes, ha revelado la fuente de la CNN.

Un funcionario conocedor del contenido de la reunión ha confirmado a la cadena Fox News que el objetivo de Kushner es acelerar la implementación del plan de Trump para Gaza.

Tras el fin de este encuentro, la oficina de Netanyahu ha publicado un comunicado donde ha explicado que el primer ministro y la Junta de Paz han acordado, durante sus "discusiones profundas y constructivas", establecer dos grupos de trabajo. Uno para el desarme y la desmilitarización de Gaza, que "tanto Israel como la Junta de Paz están determinados a que sean rápidos y se completen antes de que cualquier reconstrucción ocurra". El segundo se centrará en los saneamientos, el agua limpia y otros temas de salud pública en la franja y que también tienen un impacto en Israel.

Kushner se vio con el líder de Hamás, Jalil al Jaya

El domingo, el yerno de Trump estuvo en Egipto, en El Alamein, donde se vio con mediadores de Catar, Turquía y egipcios, además de responsables de Hamás, para, según la fuente de Fox, abordar las medidas que debe adoptar el grupo palestino para entregar las armas, terminar con las operaciones militares y traspasar el poder a una tercera parte. Kushner estuvo acompañado por Mladenov y el ex primer ministro británico Tony Blair. Las agencias EFE y Reuters han señalado que estuvo presente en ese encuentro el líder de Hamás, Jalil al Haya, quien reafirmó el compromiso de su organización con la hoja de ruta de 15 puntos de Trump.

La situación se encuentra estancada porque del mismo modo que Netanyahu exige que Hamás quede desarmado antes de una retirada israelí de Gaza, el grupo islamista palestino ha asegurado que solo entregará sus armas después de un repliegue de Israel de este enclave.

El proceso está siendo mediado por egipcios, cataríes y turcos, que reiteraron a Kushner en El Alamein su respaldo a los esfuerzos estadounidenses para reestablecer la calma, sentar las bases para una estabilidad urgente en la Franja de Gaza y facilitar una transición.

El canal árabe Al Arabiya ha informado de que los mediadores hicieron hincapié en la necesidad de un compromiso total con lo acordado para garantizar que la tensión no regrese a la región. El presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, se reunió también con Kushner en El Alamein para hablar del acuerdo en Gaza y puso énfasis en la importancia de adoptar una acción conjunta y de cooperar para afrontar los desafíos actuales.

Kushner fue el principal artífice de los acuerdos de Abraham, auspiciados por la primera Administración de Trump (2017-2021), y firmados en 2020 entre Israel y varios países para la normalización de las relaciones.

Dichos pactos fueron suscritos por Estados como Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán. Recientemente, a la luz de las conversaciones con Teherán para poner fin a la guerra, Trump ha afirmado que le gustaría vincular un posible acuerdo con Irán a que varios países, como Arabia Saudí, Catar y la propia República Islámica, rubriquen la normalización de los lazos con Israel.

La visita de Kushner a Israel se produce después de que se hayan vuelto virales unas polémicas declaraciones del ministro ultranacionalista de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, quien ha opinado en un pódcast que las fuerzas de su país deberían "matar a 30 o 40" personas en Gaza cada noche.

Ben Gvir pronunció estas palabras en el pódcast de Rom Braslavski, un exrehén israelí en Gaza, capturado durante los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que fue publicado el domingo. "Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas", ha dicho Ben Gvir.